Zverev gana Roland Garros: primer Grand Slam en su cuarta | noticias360
Zverev conquista Roland Garros y se proclama campeón de Grand Slam tras cinco sets ante Cobolli
●Actualizado · 87 novedades desde el 08/06/2026
París, 08 de junio de 2026
Keith Allison from Hanover, MD, USA / Wikimedia Commons / CC BY-SA 2.0
Summary
Alexander Zverev venció a Flavio Cobolli por 6-1, 4-6, 6-4, 6-7 (5-7) y 6-1 en la final de Roland Garros y logró su primer título de Grand Slam, 30 años después del último trofeo major de un alemán. El tenista hamburgués, de 29 años, necesitó 41 intentos en torneos grandes para romper el maleficio que lo acompañaba desde sus tres finales perdidas.
París, 08 de junio de 2026
El tenista alemán Alexander Zverev, de 29 años, derrotó este domingo al italiano Flavio Cobolli por 6-1, 4-6, 6-4, 6-7 (5-7) y 6-1 en la final de Roland Garros y conquistó su primer título de Grand Slam, 30 años después del último trofeo major de un tenista alemán.
Qué hay de nuevo desde el 7 de junio
Actualización del 8 de junio de 2026: las celebraciones por el título de Alexander Zverev en Roland Garros continúan marcando la agenda del tenis mundial. A las reacciones iniciales de la jornada del domingo se suman este lunes los ecos políticos, los homenajes de leyendas y un mensaje del excampeón Boris Becker que resume el sentir general del tenis alemán: "Er hat das mehr als verdient", declaró Becker al canal Eurosport, agregando: "Das ist unglaublich, ich bin sehr stolz auf ihn" ("Se lo ha ganado más que merecido. Es increíble, estoy muy orgulloso de él").
Qué hay de nuevo desde el 7 de junio
Desde la primera versión de este artículo se han incorporado nuevos elementos que dan contexto al triunfo. El excampeón de seis Grand Slams Boris Becker recordó que, para alcanzar un título de los cuatro grandes, Zverev necesitó 41 intentos y que en tres de ellos cayó en la final de forma dramática: el Abierto de Australia 2025, Roland Garros 2024 y el US Open 2020. Becker, cuyo último título grande data del Abierto de Australia de 1996, destacó que "30 años después de mi propio triunfo en Melbourne, un alemán vuelve a ganar un Grand Slam; por eso tengo la mayor admiración".
Una final de más de cuatro horas
En la conferencia de prensa posterior al partido, Zverev se mostró visiblemente emocionado y reconoció haber bebido algo de alcohol en la celebración: "Ehrlich gesagt bin ich schon etwas angetrunken, deshalb wiederhole ich mich etwas öfter als sonst" ("Sinceramente, estoy algo bebido, por eso me repito un poco más de lo habitual"). El alemán explicó que el título le otorga "algo de libertad y algo más de tranquilidad" y que una nueva derrota en una final habría dañado seriamente su confianza. "Wenn ich jetzt im Finale stehe, werde ich wissen: Auch wenn ich das Finale verliere, bin ich ein Grand-Slam-Champion", apuntó, antes de bromear: "Man kann mich jetzt auch den schlechtesten Grand-Slam-Sieger aller Zeiten nennen. Das wäre mir herzlich egal" ("Ya pueden llamarme el peor campeón de Grand Slam de la historia. Me trae sin cuidado").
El canciller alemán Friedrich Merz reaccionó en la red social X con un mensaje escueto: "Diese starke Leistung begeistert ein ganzes Land" ("Esta gran actuación emociona a todo un país"). Mientras tanto, la prensa europea coincidió en el carácter histórico del triunfo. El diario francés L'Équipe pidió dejar de calificar a Zverev como "el mejor jugador del mundo que no ha ganado un Grand Slam", y el periódico Le Figaro destacó que el alemán venció "a sus propios demonios" en la arcilla roja de la Philippe Chatrier. Por su parte, La Gazzetta dello Sport resumió el sentir italiano con un titular elocuente: "Ein großartiger Cobolli reicht nicht, Roland Garros gehört Zverev!" ("Un gran Cobolli no basta, Roland Garros es de Zverev").
Un camino sembrado de finales perdidas
Una final de más de cuatro horas
El partido, disputado en condiciones meteorológicas ideales, se extendió durante 4 horas y 16 minutos. Zverev salió enchufado y se llevó el primer set por un contundente 6-1, rompiendo el servicio de Cobolli en un largo juego inicial en el que el italiano mandó una derecha a la primera fila de la grada. Sin embargo, Cobolli reaccionó en la segunda manga, aprovechó un quiebre en el séptimo juego (3-4) y se llevó el set por 6-4 entre gritos de "Ole, Ole, Ole; Flavio, Flavio" desde el banquillo italiano, cuyos integrantes vestían de azul, el color de la selección transalpina.
El rival: la irrupción de Cobolli
Zverev recuperó el control en el tercer set (6-4), pero en el cuarto, cuando sacaba con 5-4 para cerrar el partido, tuvo que recibir tratamiento en el muslo derecho por unas molestias físicas. La tensión creció hasta el desempate, donde Zverev desperdició una ventaja de 3-1 y Cobolli igualó el partido con un winner de derecha paralelo que hizo rugir a la Philippe Chatrier. En el quinto set, el físico del italiano, de 24 años, acusó el esfuerzo. Zverev rompió pronto para colocarse 3-0 con doble break y cerró la final con autoridad por 6-1. "Die Krämpfe haben mir sogar geholfen", reconoció después el alemán ("Los calambres incluso me ayudaron").
Un cuadro sin Sinner ni Alcaraz
Un camino sembrado de finales perdidas
La imagen del campeón
El título de Zverev llega tras una década en la élite marcada por la cercanía con la gloria y la frustración. El hamburgués perdió tres finales de Grand Slam antes de esta: el US Open 2020 ante Dominic Thiem, después de desperdiciar una ventaja de dos sets a cero; Roland Garros 2024 ante Carlos Alcaraz, y el Abierto de Australia 2025 ante Jannik Sinner en sets corridos. La compañía era de excepción: Andre Agassi perdió sus tres primeras finales de Grand Slam como favorito antes de alzar su primer major, e Ivan Lendl y Andy Murray necesitaron cuatro finales perdidas para consagrarse. Zverev se une a ese grupo selecto de campeones que rompieron el techo en su cuarta oportunidad.
Mirada hacia Wimbledon
El propio tenista había declarado tras la derrota en Melbourne que no quería terminar como "el mejor jugador que nunca ganó un Grand Slam". Tras la lesión grave de tobillo sufrida en las semifinales de Roland Garros 2022, que lo sacó del court en silla de ruedas, y pese a logros como el oro olímpico en Tokio 2021 y dos títulos de las ATP Finals, una parte del público alemán lo miraba con distancia. El propio Becker, en su papel de experto de Eurosport, señaló que Zverev era visto por muchos aficionados con más frialdad que en su día el propio Becker, "Everybody's Darling" en los años 80 y 90.
El rival: la irrupción de Cobolli
Flavio Cobolli, de 24 años y número 14 del mundo, disputó en París su primera final de Grand Slam. Nunca había pasado de los cuartos de final en un major. El italiano, formado en el mismo club de Roma del que salió Adriano Panatta —campeón en Roland Garros 1976—, se ganó al público con su combatividad y su peculiar estilo, basado en colocarse casi en la esquina del court para servir con efecto abierto al lado de las ventajas. "Sascha, si alguien me ha preguntado quién merece más este título, siempre he dicho que eras tú", le dijo Cobolli a Zverev en la red tras el partido. Panatta fue invitado por la organización para entregar la Coupe des Mousquetaires al campeón en el 50 aniversario de su propio título.
Un cuadro sin Sinner ni Alcaraz
El camino de Zverev hacia el título se abrió de forma inesperada por las bajas de los dos tenistas que han dominado la era reciente. El número uno del mundo, Jannik Sinner, abandonó el torneo en segunda ronda tras desperdiciar una ventaja de dos sets y 5-1 frente a Juan Manuel Cerundolo, en un encuentro marcado por la ola de calor y su colapso físico. Carlos Alcaraz, por su parte, está lesionado y trabaja para reaparecer en el US Open de septiembre. Lorenzo Musetti, número dos transalpino, también se retiró por lesión. Novak Djokovic, 24 veces campeón de Grand Slam, fue eliminado un día después de Sinner. En ese contexto, la AFP destacó que Zverev se convirtió en el primer ganador de un major desde el US Open 2023 que no es Sinner ni Alcaraz.
La imagen del campeón
Tras convertir su segundo punto de partido, Zverev se dejó caer de espaldas sobre la arena y rompió a llorar. Luego caminó por la pasarela roja para recibir la Coupe des Mousquetaires, que besó, acarició y sostuvo "como un bebé" ante la mirada del público. Su novia, Sophia Thomalla, tenía previsto asistir a la fiesta de título. El nombre "Alexander Zverev" ya figura grabado en el trofeo. El alemán bromeó en la rueda de prensa: quizás habría quedado mejor la inscripción "Alexander, el Grande". "Das ist schon etwas Besonderes, hier mit so einem Pokal zu sitzen", resumió ("Es algo muy especial estar aquí sentado con un trofeo así").
Mirada hacia Wimbledon
A sus 29 años, Zverev disputará en tres semanas Wimbledon, el único Grand Slam que se le sigue resistiendo. Cayó en primera ronda en su última participación en el All England Club, aunque históricamente nunca pasó de los octavos de final en la hierba londinense. Con el peso de la etiqueta de campeón ya a sus espaldas, el tenista aseguró tener "das Gefühl, dass ich es wieder schaffen kann" ("la sensación de poder volver a lograrlo") y citó al escritor Dostoyevski para describir el desahogo: "Tränen reinigen das Herz" ("Las lágrimas purifican el corazón"). Becker, mientras, lo incluyó en un "ganz besonderen Klub" ("club muy especial") y pronosticó que en su haber "Alexander Zverev" reza ya con letras de plata.
Questions & Answers
¿Cómo logró Alexander Zverev su primer título de Grand Slam en Roland Garros 2026?
Zverev venció al italiano Flavio Cobolli por 6-1, 4-6, 6-4, 6-7 (5-7) y 6-1 en 4 horas y 16 minutos, remontando molestias físicas en el quinto set y aprovechando el bajón físico de su rival en la manga decisiva.
¿Cuántas finales de Grand Slam había perdido Zverev antes de consagrarse en París?
Había perdido tres finales: el US Open 2020 ante Dominic Thiem, Roland Garros 2024 ante Carlos Alcaraz y el Abierto de Australia 2025 ante Jannik Sinner, siempre tras cosechar grandes expectativas en su país.
¿Por qué se considera histórico el título de Zverev para el tenis alemán?
Es el primer Grand Slam de un tenista alemán desde el Abierto de Australia de 1996 ganado por Boris Becker, y el primero de un alemán en Roland Garros desde el inicio de la era profesional en 1968.