La Wim Wenders Stiftung anunció el 3 de junio de 2026 la retirada temporal de la película 'Falsche Bewegung' (1975) de todas las plataformas de distribución, incluida la emisión en streaming y televisión. La decisión responde a una escena de aproximadamente dos minutos en la que aparece Nastassja Kinski, que tenía 13 años durante el rodaje. El director pidió disculpas públicamente a la actriz y anunció que la cinta solo se reestrenará tras alcanzar una solución consensuada con ella.
La Wim Wenders Stiftung anunció el 3 de junio de 2026 la retirada temporal de la película 'Falsche Bewegung' (1975) de todas las formas actuales de distribución, después de que su director, Wim Wenders, pidiera disculpas a Nastassja Kinski por una escena de desnudo de unos dos minutos en la que la actriz, entonces de 13 años, aparece con el torso desnudo en compañía de un personaje masculino adulto.
La decisión fue comunicada por la fundación con sede en Düsseldorf, propietaria de los derechos de la película, mediante un comunicado difundido el mismo día en el que se confirmaba la instrucción a socios de streaming, televisión y distribución para que dejaran de hacer accesible públicamente el filme. 'Streaming-, TV- und Vertriebspartner werden angewiesen, den Film nicht mehr öffentlich zugängig zu machen', señaló la fundación. La plataforma digital confirmó la retirada del catálogo y la Fundación alemana de cine (DFF – Deutsches Filminstitut & Filmmuseum) fue informada, según fuentes de la agencia de noticias.
La controversia gira en torno a una secuencia de aproximadamente dos minutos en la que el personaje interpretado por Rüdiger Vogler, que por entonces tenía más de 30 años, visita en su habitación al personaje de Kinski, una adolescente aparentemente muda y acróbata. En la escena, Vogler se desviste hasta quedarse en ropa interior y se tumba sobre la joven, que aparece con el torso desnudo; el personaje masculino además le da una bofetada y le acaricia el rostro. 'Falsche Bewegung', estreno cinematográfico de Kinski, fue rodada en 1974 y la actriz tenía 13 años durante la producción.
Una decisión de la Wim Wenders Stiftung
El detonante inmediato fue la ceremonia del Premio del Cine Alemán (Deutscher Filmpreis) celebrada en Berlín a finales de mayo, en la que Wenders, de 80 años, recibió un premio honorífico a toda su carrera. En su discurso de aceptación, el director anunció que no rodaría hoy esa misma escena y elevó la cuestión a un debate público sobre el patrimonio cinematográfico. 'Heute nie mehr so machen', declaró Wenders, quien también pidió a la Deutsche Filmakademie una reflexión abierta sobre cómo tratar las obras filmicas polémicas del siglo XX. En lugar de una disculpa directa a la actriz, el cineasta planteó en el escenario si se puede o se debe cortar una secuencia que dañe a una intérprete a la que admiró y sigue admirando, lo que fue interpretado por diversos agentes del sector como un intento de desplazar la responsabilidad personal hacia un debate abstracto.
La reacción del mundo del cine y de la cultura alemanas fue inmediata. La abogada Christian Schertz, representante legal de Kinski, calificó las palabras de Wenders como un intento de eludir responsabilidad personal y recordó que la actriz llevaba años reclamando la eliminación de la secuencia sin obtener respuesta. Antes de la última declaración del director, el abogado había anunciado el paso a acciones legales formales. La historiadora del cine Annette Brauerhoch, entrevistada por Deutschlandfunk Kultur, criticó que Wenders repartiera entre miles de personas la responsabilidad que, a su juicio, le correspondía a él: 'Das ist richtig raffiniert eingefädelt. Denn die Verantwortung, die eigentlich bei ihm liegt, hat er mit diesem Appell an das Publikum und die Akademie auf Tausende verteilt'. En la misma línea se pronunciaron las actrices Rosalie Thomass y Karoline Herfurth, y el actor Clemens Schick, que reprochó al director haber elevado el asunto a un plano abstracto de censura y de patrimonio.
El detonante: el discurso en el Premio del Cine Alemán
En el plano mediático, el Frankfurter Allgemeine Zeitung publicó un comentario de Michael Hanfeld en el que se recordaba que el fondo del asunto no era la libertad artística sino la sexualización de una menor. En su texto escribió: 'Hier geht es nicht um die Kunst- und Meinungsfreiheit und nicht ums Filmerbe (...). Hier geht es um die Tatsache, dass ein dreizehn Jahre altes Kind sexualisiert und nackt vor die Kamera gezogen wird. Das war 1974 falsch, und das wäre heute falsch.' Por su parte, la Süddeutsche Zeitung publicó un comentario de Claudia Tieschky en el que se acusaba al director de hurtarse a su responsabilidad real parapetándose en un victimismo cultural.
Kinski, que tiene ahora 65 años, respondió por primera vez en una entrevista a la Süddeutsche Zeitung, donde explicó cómo vivió la experiencia. 'Obwohl ich mit 13 noch nicht so viel wusste, habe ich schon gemerkt, dass das nicht in Ordnung war', declaró la actriz, que también recordó la relación profesional posterior con Wenders, con quien volvió a trabajar en 'Paris, Texas' (1984) y en 'In weiter Ferne, so nah!' (1993). En una publicación en su cuenta verificada de Instagram, Kinski afirmó haber callado durante mucho tiempo esperando un diálogo justo con el director, sin que este la tomara en serio. En su mensaje no hacía referencia expresa a la decisión de retirar la película.
Reacciones del mundo del cine y de la prensa
El comunicado posterior de la Wim Wenders Stiftung aclaró que la retirada es provisional y que el filme solo se reestrenará cuando se haya presentado una solución consensuada, en consulta con Kinski. 'Erst danach, auch wenn es länger dauern sollte, und nachdem wir eine einvernehmliche Lösung, auch in Absprache mit Nastassja Kinski, haben vorlegen können, werden wir den Film wieder freigeben', señaló la fundación. Hasta entonces, la productora abrió un proceso de intercambio con la Deutsche Filmakademie, el DFF y otros agentes del patrimonio cinematográfico y de grupos intergeneracionales, y avanzó que la película no regresará a las plataformas mientras no se alcance ese acuerdo.
En la segunda oleada de reacciones, Wenders publicó un comunicado en el que asumía personalmente la responsabilidad y ofreció una disculpa directa y sin reservas a la actriz. 'Als einziger der damals für "Falsche Bewegung" handelnden Verantwortlichen, der noch da ist, sehe ich, dass Nastassja Kinski damals hätte besser geschützt werden müssen. Dafür bitte ich Dich um Entschuldigung, Nastassja, ohne Wenn und Aber', escribió el director. Añadió que las reacciones, comentarios y conversaciones de los días anteriores habían contribuido a perfilar su mirada sobre aquellos hechos y mostró su agradecimiento por el debate generado: 'Die vielen Reaktionen, Hinweise und Gespräche der vergangenen Tage haben wesentlich dazu beigetragen, meinen Blick auf die damaligen Ereignisse weiter zu schärfen. Dafür bin ich dankbar.'
Wenders pide disculpas sin reservas
El abogado Schertz acogió favorablemente la declaración de Wenders, pero la calificó de 'längst überfällig' (largamente esperada) y lamentó que llegara solo tras la presión mediática. En declaraciones recogidas por la prensa, agregó que quedaban por ver los términos concretos de la oferta de diálogo. La actriz Lavinia Wilson celebró que el director abordara públicamente la cuestión y reclamó un debate profundo, mientras que la feminista Alice Schwarzer, fundadora de la revista Emma, fue más allá y publicó una carta abierta en la que exigía al cineasta pasar de las palabras a los hechos. En su texto escribió: 'Wim: Höre auf zu reden – und handle! Schneide endlich diese verdammten zwei Minuten raus aus deinem Film!'
El caso de 'Falsche Bewegung' reabrió un debate de mayor alcance sobre la protección de menores en el cine europeo de las décadas de 1970 y 1980. Se recuerdan casos como el de la película 'Pretty Baby' (1978), de Louis Malle, en la que Brooke Shields, de 12 años, interpretaba a una prostituta menor de edad y aparecía desnuda, o 'La laguna azul' (1980), en la que la propia Shields, con 14 años, rodó escenas de intimidad junto al actor Christopher Atkins, que tenía 18. En una etapa posterior, las actrices Olivia Hussey y Leonard Whiting, que tenían 15 y 16 años en 'Romeo y Julieta' (1968) de Franco Zeffirelli, llegaron a presentar una demanda de 500 millones de dólares contra Paramount Pictures por la escena de desnudo del filme, que fue definitivamente desestimada en octubre de 2024. Hoy en día, la producción con menores cuenta con normas estrictas: presencia obligatoria de tutores en el rodaje, consentimiento parental explícito y coordinadores de intimidad especialmente formados para las escenas sensibles.
La Deutsche Filmakademie, cuya dirección dual ejercen Vicky Krieps y Florian Gallenberger, anunció la convocatoria de una discusión sobre si las películas y las obras artísticas pueden, deben o tienen que ser modificadas a posteriori. La cuestión, subrayaron, afecta a dimensiones legales, éticas, artísticas y de estudios culturales. El ejemplo más citado de alteración por motivos generacionales es el de 'E.T., el extraterrestre' (1982), cuyo director, Steven Spielberg, declaró en 2023 que cambiar la película para su reestreno del 20.º aniversario fue un error y que ningún filme debería ser modificado por perspectivas contemporáneas: 'Das war ein Fehler. Ich hätte das nie tun sollen. "E.T." ist ein Produkt seiner Zeit.' Otros casos recordados son los retoques de clásicos de Disney como 'Aladdin' (1992) y 'Lilo & Stitch' (2002), la nueva versión de 'Blade Runner' (1982) publicada por Ridley Scott en 2007 o la revisión de la trilogía original de 'Star Wars' que George Lucas preparó para su 20.º aniversario. También se recordó que Stanley Kubrick retiró una escena de 'El resplandor' (1980) una semana después de su estreno por considerarla confusa.
Un debate sobre el patrimonio cinematográfico
En un plano más personal, la actriz Maria Schneider, que en 'Último tango en París' (1972) de Bernardo Bertolucci rodó una escena de sexo con Marlon Brando, declaró años después sentirse dañada y, en sus propias palabras, 'un poco violada, y por los dos, Marlon y Bertolucci'. El recuerdo de Schneider y la demanda de Kinski confluyen en una pregunta que el caso de 'Falsche Bewegung' ha puesto sobre la mesa: cómo tratar el legado cinematográfico del siglo XX cuando este incluye la sexualización de menores y cómo separar la obra de las condiciones en que fue producida.
La retirada temporal se produjo después de que la fundación contactara con plataformas y emisoras para suspender la disponibilidad del filme, que también se ha retirado del catálogo en servicios digitales. La decisión se conoció el mismo día en que Wenders hizo pública su disculpa sin reservas a Kinski, en un intento por cerrar la crisis abierta con su intervención inicial en la gala berlinesa. La Deutsche Filmakademie y la DFF – Deutsches Filminstitut & Filmmuseum confirmaron que colaborarán en el proceso de reflexión junto con la fundación, mientras que la propia Kinski no hizo comentarios públicos sobre la retirada de la película en su cuenta de Instagram, en la que volvió a insistir en su deseo de mantener un diálogo directo con el director.
El desenlace inmediato deja dos escenarios abiertos: por un lado, la búsqueda de un acuerdo con Kinski que permita, en su caso, una futura reincorporación del filme al circuito de distribución; por otro, el debate más amplio que la Deutsche Filmakademie y otras instituciones pretenden abrir sobre los límites éticos de la conservación y la restauración del patrimonio fílmico. Hasta que ambas cuestiones se resuelvan, 'Falsche Bewegung' seguirá fuera de las plataformas y de la programación televisiva, en una decisión que los defensores de la actriz consideran una primera reparación y que los críticos más severos, como Schwarzer, consideran insuficiente mientras no se materialice en la eliminación de la secuencia.
Antecedentes en la industria y horizonte del caso
En un gesto paralelo, la abogada de Kinski recordó que la actriz ya había emprendido con éxito una acción similar contra la escena de desnudo del episodio de la serie 'Tatort' titulado 'Reifezeugnis' (1977), en la que interpretaba a una estudiante implicada en una relación con su profesor. El caso se cerró con un acuerdo confidencial con la cadena NDR. Este antecedente refuerza la posición de la actriz, que ahora cuenta con el apoyo explícito de su abogada, de varios profesionales del cine y de voces feministas como Alice Schwarzer para exigir a Wenders una solución definitiva. Por ahora, la retirada temporal y la disculpa del director constituyen la respuesta inicial, mientras el sector cinematográfico alemán se prepara para un debate que, según los organizadores, será intergeneracional y abordará tanto las responsabilidades legales como las artísticas y culturales de la profesión.
Questions & Answers
¿Por qué Wim Wenders retiró 'Falsche Bewegung' de la distribución?
La Wim Wenders Stiftung anunció la retirada temporal de la película el 3 de junio de 2026 después de que se reavivara la controversia por una escena de unos dos minutos en la que Nastassja Kinski, que tenía 13 años durante el rodaje, aparece con el torso desnudo junto a un personaje adulto interpretado por Rüdiger Vogler.
¿Qué dijo Wenders sobre la escena y qué le respondió Nastassja Kinski?
Wenders declaró en el Premio del Cine Alemán que no rodaría hoy esa misma secuencia y posteriormente pidió disculpas públicas y sin reservas a la actriz. Kinski, por su parte, explicó a la Süddeutsche Zeitung que, aunque con 13 años no sabía mucho, ya percibió que la situación 'no estaba bien'.
¿Qué condiciones puso la fundación para una futura reedición de la película?
La Wim Wenders Stiftung condicionó la reaparición del filme a la presentación de una solución consensuada con Nastassja Kinski y a la celebración previa de un intercambio amplio con la Deutsche Filmakademie, el DFF – Deutsches Filminstitut & Filmmuseum y otros agentes del patrimonio cinematográfico.