ROMA, 30 de mayo de 2026

El ciclista danés Jonas Vingegaard, del equipo Visma-Lease a Bike, sentenció virtualmente la 109ª edición del Giro de Italia al imponerse en solitario en la vigésima etapa, una jornada de alta montaña con final en la estación invernal de Piancavallo, situada a 1.290 metros de altitud en el límite sur de los Dolomitas.

La etapa, de 200 kilómetros con salida en Gemona del Friuli, presentaba un perfil exigente con 3.750 metros de desnivel acumulado y dos ascensiones al puerto de 14,5 kilómetros que conducía a la línea de meta. Vingegaard, enfundado en la maglia rosa de líder, lanzó un ataque fulminante a falta de aproximadamente 11 kilómetros para la conclusión, durante la segunda subida a Piancavallo. El austriaco Felix Gall, del Decathlon-AG2R La Mondiale, fue el único que intentó seguir su rueda durante unos instantes, pero pronto cedió ante el ritmo impuesto por el danés.

Vingegaard alcanzó y superó a los integrantes de la fuga temprana, que había llegado a acumular una ventaja superior a los cuatro minutos y medio sobre el pelotón principal. El equipo Visma-Lease a Bike había incrementado el ritmo en la primera ascensión a Piancavallo, con el Decathlon-AG2R La Mondiale siguiendo de cerca la estela, preparando el terreno para el golpe definitivo de su líder. El canadiense Derek Gee-West, del Lidl-Trek, finalizó en la cuarta posición de la etapa, mientras que Giulio Ciccone, compañero de equipo de Gee-West, aseguró matemáticamente la clasificación de la montaña al puntuar en el primer paso por la cima.

Con esta victoria, la quinta que consigue en la presente edición de la Corsa Rosa, Vingegaard amplía su ventaja al frente de la clasificación general hasta los 5 minutos y 22 segundos sobre Felix Gall. El australiano Jai Hindley, del Red Bull-Bora-hansgrohe, se mantiene en la tercera posición, a 6 minutos y 25 segundos del líder. La etapa final de este domingo, un recorrido llano de 131 kilómetros por la ciudad de Roma, no modificará estas diferencias, ya que por tradición no se ataca al portador de la maglia rosa en la última jornada de una gran vuelta.

Una gesta para la historia del ciclismo

La victoria en Roma convertirá a Jonas Vingegaard, de 29 años, en el octavo ciclista en la historia en conquistar las tres Grandes Vueltas. El danés, que debuta este año en el Giro de Italia, ya atesora dos triunfos en el Tour de Francia, logrados de forma consecutiva en 2022 y 2023, y una victoria en la Vuelta a España en 2025. Su dominio en la ronda italiana ha sido apabullante, con cinco triunfos de etapa que le han permitido construir una renta insalvable para sus rivales.

La consecución del Giro colocaría a Vingegaard en un selecto club de campeones que han logrado la triple corona, un hito que subraya su versatilidad y capacidad para imponerse en todo tipo de terrenos. Su actuación en la etapa reina del viernes, donde finalizó en quinta posición, ya había demostrado su solidez, pero fue en la jornada del sábado donde asestó el golpe de gracia a la clasificación general. El danés se prepara ahora para un nuevo desafío: el Tour de Francia de 2026, que comienza el 4 de julio, donde se espera que desafíe al defensor del título, Tadej Pogačar, quien no participó en esta edición del Giro.

Gall, un podio histórico para Austria

Felix Gall, de 28 años y originario de Osttirol, está a punto de completar una actuación memorable. El ciclista del Decathlon-AG2R La Mondiale defendió con uñas y dientes su segunda plaza durante la etapa reina del viernes y en la jornada del sábado, a pesar de la creciente fatiga acumulada tras tres semanas de competición. Su segundo puesto en la general final supondrá un hito para el ciclismo de su país.

Solo un austriaco había logrado anteriormente finalizar entre los tres primeros de una Gran Vuelta: Adolf Christian, nacido en Viena en 1934 y fallecido en 1999, quien ocupó la tercera posición en el Tour de Francia de 1957. Por lo tanto, el podio de Gall en Roma romperá una sequía de casi siete décadas y lo consagrará como el ciclista más exitoso en la historia reciente de su nación en una prueba de tres semanas. El corredor finalizó la etapa del sábado a 1 minuto y 15 segundos de Vingegaard, un tiempo que refleja la superioridad del líder pero que no empaña su excelente rendimiento general.

La etapa reina y el trabajo de equipo

La jornada del viernes, considerada la etapa reina de este Giro, ya había perfilado el podio final. Aquel recorrido de 151 kilómetros entre Feltre y Alleghe, con aproximadamente 4.800 metros de desnivel, fue testigo de la victoria en solitario dSepp Kuss, compañero de equipo y gregario de lujo de Vingegaard en el Visma-Lease a Bike. Kuss, de 31 años, atacó y superó a Giulio Ciccone a 2,2 kilómetros de la meta, logrando así su primera victoria de etapa en el Giro y completando su palmarés con triunfos parciales en las tres grandes vueltas, tras haber ganado también la Vuelta a España en 2023.

Kuss, descrito como un "Edelhelfer" (gregario de lujo), recibió libertad por parte de su equipo para buscar la victoria de etapa, una oportunidad que aprovechó con maestría. Cruzó la línea de meta con 13 segundos de ventaja sobre Derek Gee-West y 36 sobre Giulio Ciccone. Felix Gall finalizó en esa etapa justo por delante de Jonas Vingegaard, a 39 segundos del vencedor, defendiendo con éxito su posición en la general. El Passo Giau, a 2.233 metros de altitud, fue el techo de la carrera, la Cima Coppi de esta edición.

Reacciones desde la cima de la clasificación

Tras la etapa decisiva, los protagonistas expresaron sus sensaciones. El líder Jonas Vingegaard se mostró exultante por su actuación y la ventaja conseguida.

"Heute war der Tag der Entscheidung. Deshalb habe ich alles riskiert. Ich hatte einen großartigen Tag. Ich habe hier fünf Etappen gewonnen und gehe mit einer soliden Führung in den letzten Tag. Das ist großartig," declaró Jonas Vingegaard.

El danés también confesó que el plan de equipo sufrió modificaciones sobre la marcha, pero que el objetivo de ganar la etapa era innegociable en la última jornada de montaña.

"Fünf Etappen zu gewinnen und einen soliden Vorsprung für morgen zu haben, das bedeutet mir sehr viel. Wir mussten ein bisschen improvisieren, der Plan war, spät anzugreifen," añadió Vingegaard, quien también reivindicó su instinto competitivo: "Ich bin ein Radsportler. Ich will so oft gewinnen wie nur möglich."

Por su parte, Felix Gall reconoció el enorme desgaste mental que le ha supuesto defender su posición, especialmente en una etapa con una gran afluencia de público en las cunetas.

"Die mentale Ermüdung ist sehr groß. Ich war angespannt. Mit den Menschenmassen ist es auch ein bisschen gefährlich," comentó el austriaco.

A pesar del cansancio, Gall se mostró profundamente satisfecho con su rendimiento y emocionado por el apoyo recibido.