Vigilia en Untersiggenthal: unas 400 personas se solidarizan con las víctimas de violencia sexualizada
Untersiggenthal, 27 de julio de 2026
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Summary
En Untersiggenthal, alrededor de 400 personas se reunieron el fin de semana en la plaza del pueblo para mostrar su solidaridad con las víctimas de violencia sexualizada. El motivo fue el caso del ex político cantonal de la UDC, Patrick Frei, a quien se imputan graves delitos sexuales contra tres mujeres. Los participantes exigieron mayor protección a las víctimas y un esclarecimiento integral.
Untersiggenthal, 27 de julio de 2026
Alrededor de 400 personas se reunieron en la plaza del pueblo de Untersiggenthal, en el cantón de Argovia, para expresar su solidaridad con las presuntas víctimas del ex político cantonal de la UDC Patrick Frei y reclamar mayor protección a las víctimas, así como un procesamiento transparente de los hechos.
La vigilia, organizada por las SP Frauen Aargau (Mujeres del PS de Argovia) y respaldada por otras agrupaciones, se dirigió contra la violencia sexualizada y rindió homenaje a las mujeres afectadas. Según datos de SRF, en la plaza del pueblo de Untersiggenthal, en Argovia, se congregaron alrededor de 400 participantes, entre ellas dos de las presuntas víctimas, una madre y su hija. Cuando ambas mujeres se presentaron ante la asamblea, el público les dedicó, según los organizadores, un aplauso largo y fuerte por su valentía.
En el centro de la concentración estuvo el caso del ex diputado del Gran Consejo de Argovia, Patrick Frei. Se le acusa de haber violado a su entonces esposa unas 140 veces entre diciembre de 2008 y agosto de 2021, de haberla coaccionado sexualmente y de haber filmado los hechos. En el marco de la investigación, la atención del Ministerio Público recayó además sobre Iwona L., una ciudadana polaca que en el verano de 2022 se mudó a la casa de Frei junto con su hija, entonces de 14 años. Según el escrito de acusación, Frei habría abusado sexualmente de la hija en 44 incidentes a lo largo de aproximadamente un año. Según el Tagesanzeiger, la fiscalía aseguró videos e imágenes de decenas de agresiones graves.
Antecedentes: el caso Patrick Frei
Un peritaje médico-forense encargado por el Ministerio Público llegó a la conclusión de que la víctima, en una de las agresiones, estuvo al borde de la asfixia. Según informa SRF citando a la acusación, Frei habría sedado a las víctimas de tal forma que existió un riesgo agudo para su vida. Frei, que actualmente tiene 57 años, está acusado, entre otros cargos, de violación, coacción sexual, abuso sexual de una menor, actos sexuales con niños e intento de asesinato. Sus abogados señalaron que él „wesentliche Teile der gegen ihn erhobenen Vorwürfe“ bestreitet (impugna partes esenciales de los cargos formulados contra él); rige la presunción de inocencia.
Frei fue miembro del Gran Consejo de Argovia por la UDC hasta su detención en otoño de 2023, formando parte así del partido que aboga especialmente por penas duras en el parlamento cantonal. Poco antes de su arresto, había copatrocinado una moción titulada „Massnahmen gegen Pädophile“ (Medidas contra pedófilos), que reclamaba una actuación más severa contra los autores. Al mismo tiempo, hizo públicamente responsables a „ausländische Beschuldigte“ (acusados extranjeros) del aumento de la violencia. Este doble papel como político y presunto agresor sigue generando indignación hasta hoy, también sobre la percepción institucional de los cargos.
Decisiones administrativas y expulsión
En la vigilia no se abordó únicamente el caso del ex político. También estuvieron en el centro las experiencias de las mujeres afectadas con las autoridades tras la detención de Frei. Iwona L. relató en una declaración que ella y su hija habían sido „doppelt zum Opfer gemacht, doppelt traumatisiert“ (convertidas en víctimas por partida doble, doblemente traumatizadas): „Nicht nur von Patrick, sondern auch von den Behörden.“ („No solo por Patrick, sino también por las autoridades.“) Tras la detención de Frei, cayó en una situación de necesidad económica y tuvo que solicitar asistencia social. La Oficina de Migraciones recalificó retrospectivamente su relación laboral con Frei, que había servido de base para su permiso de residencia, como „Scheinarbeitsverhältnis“ (relación laboral ficticia).
En septiembre de 2024, se dictó contra Iwona L. una orden de expulsión que le daba a ella y a su hija un plazo de 60 días para abandonar Suiza en cuanto la resolución fuera firme. La Oficina de Migraciones justificó esta medida, entre otras razones, por un „sehr großen“ („muy grande“) interés público en la expulsión de la afectada. Paralelamente, se llevan a cabo investigaciones contra Iwona L. por sospecha de residencia obtenida fraudulentamente. Ella interpuso un recurso contra la orden de expulsión ante el tribunal administrativo competente; aún no se ha dicho la última palabra.
La postura del Consejo de Estado
Resulta especialmente gravoso para las afectadas el posicionamiento de la Oficina de Migraciones respecto a su testimonio. Según se desprende de un escrito, el organismo reconoció que la madre y la hija eran presuntas víctimas de agresiones sexuales, pero no lo valoró como „Härtefall“ (caso de hardship) en el sentido del derecho de residencia. La oficina señaló además que, una vez vencido el plazo de salida, la expulsión podría ejecutarse coercitivamente. Para las organizadoras de la vigilia y otros simpatizantes, esto es un ejemplo de cómo las autoridades tratan a las víctimas de violencia, y un impulso para su reclamo de mayor protección y un esclarecimiento sin fisuras.
También el consejero de Estado de Argovia, Dieter Egli (PS), se pronunció en la concentración. Pidió disculpas a las dos mujeres, pero al mismo tiempo defendió a la Oficina de Migraciones, que habría actuado „rechtlich korrekt“ („conforme a derecho“). Egli calificó el resultado para las dos víctimas como „fatal“ y anunció que se revisarían los procedimientos, los deberes de notificación, la cooperación entre autoridades y los canales de información. El municipio de Untersiggenthal había notificado originalmente el caso a la Oficina de Migraciones; por el momento quedó abierto qué consecuencias tendrá la revisión anunciada.
Los participantes de la vigilia formularon tres reivindicaciones centrales: mayor protección a las víctimas, un procesamiento integral y transparente de los hechos y una postura clara contra la violencia sexualizada. Varios oradores y oradoras subrayaron que este tipo de concentraciones muestran a las personas afectadas que no están solas. Una joven dijo a SRF: „Und weil mir solche Versammlungen zeigen, dass ich nicht allein bin“ („Y porque este tipo de concentraciones me muestran que no estoy sola“). Otra participante explicó que manifestar el propio descontento es „das Einzige, was man aktuell tun könne“ („lo único que se puede hacer por el momento“).
Voces de los participantes
Entre los asistentes había personas de todas las edades. Un hombre de 88 años declaró a SRF: „Ich habe drei Töchter und wir sind mit der ganzen Familie gekommen“ („Tengo tres hijas y hemos venido con toda la familia“), para dejar claro que tales hechos no se tolerarán. Otro participante, un joven, destacó que para él era importante mostrar solidaridad con las mujeres afectadas. Las organizadoras valoraron la participación como una señal clara: se quiere aumentar la presión sobre las autoridades para que en el futuro actúen con más rapidez, sensibilidad y coherencia.
Más allá de la vigilia, el caso plantea cuestiones de fondo. Según informa el Tagesanzeiger citando a Iwona L., Frei pagó para ella y su hija los gastos de manutención, pero no el salario previsto en el contrato de trabajo. Este es un punto central en la disputa sobre el permiso de residencia y su calificación como „Scheinarbeitsverhältnis“ (relación laboral ficticia). La ex esposa de Frei sufre, según la acusación, un trastorno de estrés postraumático a consecuencia de las agresiones y ya no puede trabajar. Según el estado actual de las investigaciones, tres mujeres son consideradas presuntas víctimas.
Cuestiones abiertas y próximos pasos
Lo que es seguro es que Patrick Frei lleva tres años en prisión preventiva. Hasta la fecha no se ha hecho público ningún día para el juicio. Hasta que se dicte una sentencia, que dada la gravedad de los cargos no se espera hasta después de la conclusión de un prolongado proceso penal, siguen abiertas tanto las cuestiones jurídicas como las relativas al futuro en materia de residencia de Iwona L. y su hija. La vigilia en Untersiggenthal visibilizó estas cuestiones abiertas y les dio un espacio público.
Las organizadoras anunciaron que seguirán defendiendo en el futuro los intereses de las víctimas de violencia. Iwona L. pidió a los asistentes apoyo en forma de tiempo y atención, ya que quiere acompañar a otras mujeres en situaciones similares. A la vista del amplio abanico de partidos, organizaciones de ayuda y particulares que conforman la alianza, una vocera formuló el objetivo del movimiento: mirar hacia otro lado no es una opción cuando las autoridades y la sociedad no pueden garantizar de forma creíble la protección de las víctimas de violencia.
Reacciones políticas y perspectivas
Las reacciones del ámbito político de Argovia fueron mesuradas. Mientras que Egli anunció una revisión, otros miembros del gobierno cantonal no se pronunciaron por el momento. A nivel municipal, Untersiggenthal sigue en el foco: el municipio había notificado originalmente el caso y ahora se enfrenta a la pregunta de si una intervención temprana habría podido evitar la escalada posterior. Las respuestas probablemente solo llegarán
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