Trump vuela por primera vez con el Boeing 747 regalado por Catar como nuevo Air Force One
Washington, 01 de julio de 2026
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Summary
El presidente estadounidense Donald Trump voló el miércoles por primera vez con el Boeing 747 regalado por Catar, que en el futuro deberá servir como Air Force One. El vuelo inaugural llevó desde la Joint Base Andrews hasta Dakota del Norte, donde Trump quería inaugurar una biblioteca con motivo del 250.º aniversario de Estados Unidos.
Washington, 01 de julio de 2026
El presidente estadounidense Donald Trump voló el miércoles por primera vez con el Boeing 747 regalado por Catar, que deberá ser utilizado temporalmente como nuevo Air Force One y está valorado en unos 400 millones de dólares estadounidenses.
Antecedentes: por qué se necesita un nuevo Air Force One
La aeronave deberá sustituir temporalmente a los dos aviones presidenciales, ya obsoletos, de la flota del Air Force One, hasta que se disponga de un nuevo avión. Según datos de la Casa Blanca, los actuales aviones presidenciales tienen unos 35 años y deben ir siendo retirados progresivamente. El propio Trump había criticado en reiteradas ocasiones que el convoy existente fuera insuficiente.
Antes del despegue desde la Joint Base Andrews, cerca de Washington, Trump se mostró encantado con el nuevo avión. Dijo que Estados Unidos debería estar „muy orgulloso“ y que el avión era „hermoso“, refiriéndose a la aeronave. Anteriormente había descrito el avión como una „Casa Blanca voladora“ y como „el avión más lujoso del mundo“.
Según informes anteriores, el Boeing 747 dispone de asientos reclinables, paneles de madera y el sello presidencial en los cinturones de seguridad. Su valor se estima en unos 400 millones de dólares (aproximadamente 348 millones de euros). Trump ya había aceptado el regalo en mayo de 2025, aunque la decisión había provocado duras críticas.
Reacciones desde la política y la sociedad
Para disipar la sospecha de soborno a Trump, la „donación“ de Catar se canalizó oficialmente al Ministerio de Defensa. Trump dijo que Estados Unidos había pagado „pretty little“ y solo había costeado el equipamiento de seguridad „a nivel presidencial“, sin facilitar una cifra. „Siendo sinceros, ni siquiera podríamos construir un avión como este, porque no estaríamos dispuestos a gastar el dinero necesario“, añadió.
La oposición criticó duramente el regalo. Los demócratas hablaron de „pura corrupción“ y acusaron a Trump de „soborno“. Anunciaron acciones de protesta en el Congreso de Estados Unidos. También hubo críticas desde el sector derechista: la influencer de extrema derecha Laura Loomer habló de „traición“ a los intereses estadounidenses y calificó a Catar como patrocinador de grupos terroristas islamistas. Algunos podcasters se sumaron a las críticas, y también algunos simpatizantes de Trump expresaron sus reparos.
La situación es delicada desde el punto de vista constitucional: la Constitución de Estados Unidos prohíbe a los funcionarios del Gobierno aceptar regalos, títulos o beneficios similares „de un rey, príncipe o Estado extranjero“ sin el consentimiento del Congreso. Si el Congreso sería implicado y de qué forma en el asunto quedó sin aclararse en las declaraciones previas de la Casa Blanca.
Vuelo inaugural a Dakota del Norte
El vuelo inaugural del nuevo avión gubernamental llevó a Dakota del Norte. Allí, Trump quería inaugurar ese día una biblioteca con motivo del 250.º aniversario de Estados Unidos. Periodistas a bordo informaron de que la aeronave había despegado desde la Joint Base Andrews rumbo a un vuelo nacional.
Se espera que el público pueda ver en acción el nuevo avión durante las celebraciones del 250.º Día de la Independencia de Estados Unidos, el 4 de julio. Según datos de Trump, está prevista su participación en un sobrevuelo en Washington. De este modo, el regalo de Catar sería exhibido públicamente poco después del vuelo inaugural.
Trump ya había descrito el avión como una „Casa Blanca voladora“ y como „el avión más lujoso del mundo“. Según sus palabras, en la pista de despegue parecía incluso más grande que su predecesor. Los opositores en el Congreso ven en ello, sobre todo, una cosa: un activo excepcional entregado a un receptor privado sin un procedimiento transparente.
Dudas constitucionales
Los defensores argumentan que Estados Unidos se había ahorrado una cantidad considerable al aceptar el avión, porque una nueva construcción comparable habría resultado mucho más cara. Los críticos responden que un valor así, procedente de un gobierno extranjero, podría socavar la independencia política del presidente. El debate conecta así una cuestión concreta de gasto público con una discusión constitucional de fondo.
Sigue abierto si la asignación oficial al Ministerio de Defensa exime al verdadero receptor. Expertos constitucionales señalan que la cláusula en cuestión abarca cualquier entrega „de un Estado extranjero“, con independencia de a qué organismo se dirija formalmente. La interpretación definitiva correspondería, en caso de disputa, a los tribunales.
La próxima etapa de la confrontación debería desarrollarse en el Congreso. Los demócratas ya han anunciado acciones de protesta. Si se celebraran audiencias formales, el Gobierno tendría que detallar qué mejoras de seguridad se realizaron y qué costes se incurrieron realmente. Hasta ahora, Trump no ha facilitado una cifra concreta para la adecuación.
A medio plazo, el Gobierno planea utilizar el avión catarí solo de forma transitoria, hasta que esté disponible un Air Force One de nuevo desarrollo. De este modo, la aeronave procedente de Catar sería durante años el símbolo más visible de la presidencia estadounidense, dentro y fuera del país. Los críticos temen que precisamente esa visibilidad aumentará aún más la presión política sobre Trump en el debate sobre la corrupción.
Independientemente del resultado jurídico, el regalo de Catar ha reavivado el debate interno sobre la independencia del Ejecutivo. La combinación de texto constitucional, valor excepcional y carga simbólica política convierte el caso en uno de los más insólitos de la historia reciente de la aviación presidencial estadounidense.
Questions & Answers
¿Quién ha regalado a Estados Unidos el nuevo Boeing 747?
La aeronave fue entregada oficialmente como „donación“ por el Emirato de Catar al Ministerio de Defensa de Estados Unidos; su valor se estima en unos 400 millones de dólares.
¿Por qué el regalo de Catar es objeto de críticas?
La Constitución de Estados Unidos prohíbe en principio a los funcionarios del Gobierno aceptar regalos de Estados extranjeros sin el consentimiento del Congreso; por ello, los demócratas hablan de „soborno“ y „pura corrupción“.
¿Qué se hará con el nuevo avión el 4 de julio?
Según datos de Trump, la aeronave debe participar en un sobrevuelo en Washington durante las celebraciones del 250.º Día de la Independencia de Estados Unidos y ser mostrada así a un amplio público.
Trump vuela con el jumbo de Catar: primer vuelo del Air | noticias360