Caso Christina Block: testigo clave declara en Hamburgo | noticias360
Testigo clave en el caso Block afirma que esperaban una reacción diferente de los niños secuestrados
HAMBURGO, Alemania — 28 de mayo de 2026
AI-generated image (flux-2/pro-text-to-image via Kie.ai)
Summary
Una testigo israelí de 51 años, considerada la mano derecha del jefe de la empresa de ciberseguridad implicada, declaró en el juicio por el secuestro de los hijos de Christina Block. La mujer afirmó que el equipo esperaba que los niños estuvieran solo un poco asustados y que la situación se normalizara rápidamente, pero la hija mayor reaccionó con un profundo rechazo hacia Alemania y su madre.
HAMBURGO, Alemania — 28 de mayo de 2026
En el 52º día del juicio por el secuestro de los hijos de Christina Block, una testigo clave israelí describió ante el Tribunal Regional de Hamburgo la sorpresa del equipo de seguridad ante la violenta reacción de los menores durante su traslado a una granja en Baden-Württemberg.
La mujer, de 51 años y que se presentó bajo el alias de "Olga", compareció bajo un salvoconducto concedido por la fiscalía, que la considera a su vez investigada en la causa. Su testimonio se centró en los momentos posteriores a la sustracción de los niños en Dinamarca durante las vacaciones de fin de año de 2023, y en la estrecha relación que forjó con la acusada en los meses previos al suceso.
La testigo relató que el equipo encargado de la operación había previsto un escenario completamente distinto al que finalmente se encontraron. Según su versión, confiaban en que los hermanos, de 10 y 13 años en aquel momento, se adaptarían sin grandes traumas a la nueva situación una vez finalizado el traslado.
La inesperada reacción de los menores
La declaración de la testigo israelí reveló el choque entre las expectativas del comando y la realidad. "Wir dachten, sie würden ein bisschen ängstlich sein", declaró en inglés, según la traducción oficial. El plan contemplaba que, tras el susto inicial, los niños se calmarían al ver que estaban a salvo.
Sin embargo, la realidad fue muy diferente. La hija mayor, de 13 años, expresó un rechazo absoluto hacia su entorno y su familia materna. La testigo recordó con precisión las palabras de la menor: "Ich will nicht mehr Deutsch sprechen, ich hasse Deutschland, ich hasse meine Mutter!". La empleada de la firma de seguridad admitió que, a pesar de la crudeza de la reacción, pensó que sería algo pasajero. "Wir dachten, dass es dann für sie in Ordnung sein würde", añadió.
El impacto emocional no solo afectó a los menores. La propia testigo confesó haberse sentido profundamente afectada por la situación. "Ich war wirklich traurig und ein bisschen aufgeregt", admitió ante el tribunal, y añadió: "Ich habe auch geweint". Estas manifestaciones de vulnerabilidad contrastaron con el perfil de una profesional de la seguridad acostumbrada a operaciones de alta complejidad.
El rol de "Olga" en la operación
La fiscalía sostiene que la testigo no era una empleada cualquiera dentro de la estructura que planificó el secuestro. Según el escrito de acusación, la mujer de 51 años era "die rechte Hand" del jefe de la empresa de ciberseguridad señalada como responsable de la sustracción de los menores. Su posición de máxima confianza la sitúa en el centro de la toma de decisiones de la operación.
A pesar de su condición de investigada, la mujer accedió a declarar en Hamburgo después de que las autoridades le garantizaran un salvoconducto. Este mecanismo legal le permite testificar sin riesgo de ser detenida durante su estancia en Alemania, aunque no la exime de una posible persecución penal futura. Su testimonio se considera fundamental para esclarecer la cadena de mando y la planificación del secuestro.
La testigo detalló cómo se había infiltrado en el entorno de Christina Block meses antes del suceso. Según su relato, todo comenzó en 2023, cuando el abogado de la familia le pidió que acompañara a la hija del fundador de la cadena de restaurantes "Block House" a varias vistas judiciales en Dinamarca. Su misión era brindarle apoyo emocional y logístico durante el largo litigio por la custodia.
La construcción de una amistad instrumental
"Wir waren viel zusammen", declaró la testigo sobre la relación que desarrolló con Christina Block. Lo que comenzó como un encargo profesional derivó en una convivencia estrecha que le permitió ganarse la confianza de la acusada. La mujer israelí se convirtió en una figura de apoyo para una madre que, según su versión, se encontraba desesperada por la falta de contacto con sus hijos.
La testigo justificó su implicación inicial como un acto de ayuda humanitaria. La mujer, que se identificó como "Olga" ante el tribunal, afirmó que su intención era asistir a una madre angustiada que no podía ver a sus hijos. Sin embargo, la fiscalía sostiene que esta cercanía formaba parte de un plan premeditado para obtener información y facilitar la ejecución del secuestro.
La acusada, Christina Block, se enfrenta a graves cargos por supuestamente haber ordenado la sustracción de sus propios hijos tras un prolongado y amargo conflicto de custodia. La hija del empresario Eugen Block, fundador de la conocida cadena de steakhouses, ha negado sistemáticamente las acusaciones y se defiende de las imputaciones ante el tribunal hamburgués.
Contradicciones con otros testimonios
La declaración de la testigo israelí no estuvo exenta de controversia. En varios momentos de su comparecencia, sus afirmaciones temporales chocaron frontalmente con las versiones aportadas por otros implicados. Ante cada discrepancia cronológica señalada por los abogados defensores, la mujer se mantuvo firme en su versión inicial.
"Er hat sich geirrt", respondió la testigo en referencia a las declaraciones de otros hombres implicados en la causa, rechazando sistemáticamente las correcciones temporales que le planteaban. Su insistencia en mantener su cronología de los hechos, a pesar de las contradicciones con otros testimonios, añadió tensión a una sesión ya de por sí cargada de emotividad.
La mujer también abordó la cuestión del conocimiento previo de la madre sobre los planes para la Nochevieja de 2023. Según su testimonio, Christina Block estaba al tanto de que se estaba preparando algo para esas fechas, aunque sin conocer los detalles concretos de la operación. Esta afirmación resulta clave para determinar el grado de implicación de la acusada en la planificación del secuestro.
El traslado a Baden-Württemberg
Los hechos se remontan al período navideño de 2023, cuando los dos menores se encontraban en Dinamarca. El niño, de 10 años, y la niña, de 13, fueron sacados del país escandinavo y trasladados a territorio alemán en una operación que la fiscalía atribuye a la empresa de ciberseguridad para la que trabajaba la testigo.
El destino final de los menores fue una granja situada en el estado federado de Baden-Württemberg, en el sur de Alemania. Allí permanecieron retenidos hasta que las autoridades lograron localizarlos y poner fin a su cautiverio. La elección de una ubicación rural y apartada respondía, según los investigadores, a la voluntad de mantener ocultos a los niños mientras se resolvía la situación legal.
La testigo también reveló un detalle significativo sobre un encuentro ocurrido el día 28, poco antes de la operación. Según su relato, el jefe de la empresa de seguridad, para quien trabajaba como mano derecha, hizo una breve aparición en una reunión preparatoria. Este dato sitúa al máximo responsable de la firma en la fase inmediatamente anterior a la ejecución del plan.
El juicio, que se celebra en el Tribunal Regional de Hamburgo, ha puesto al descubierto una compleja trama que combina un conflicto familiar de alta intensidad con la presunta intervención de profesionales de la seguridad privada. La declaración de "Olga" representa uno de los testimonios más esperados del proceso, dado su conocimiento directo tanto de la planificación como de la ejecución del secuestro.
Questions & Answers
¿Quién es "Olga" y qué papel desempeñó en el caso del secuestro de los hijos de Christina Block?