Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió el miércoles por la noche el noroeste de Venezuela y causó daños en varios estados, así como en la capital, Caracas. Diosdado Cabello calificó la situación de extremadamente alarmante y posteriormente se registró una réplica más fuerte de magnitud 7,5.
Caracas, 25 de junio de 2026
Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió el miércoles por la noche (hora local) el noroeste de Venezuela y provocó daños en varios estados, así como en partes de la capital, Caracas; una réplica alcanzó una magnitud de 7,5, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Epicentro y magnitud de los sismos
El USGS registró el primer sismo a las 18:04 hora local (00:04 CET del jueves) y cifró su magnitud en 7,1. Según los datos, el epicentro se localizó a 24 kilómetros al este de San Felipe, en el noroeste del país sudamericano, a una profundidad de 21,9 kilómetros. Poco después se produjo un segundo sismo, aún más fuerte, que según el USGS alcanzó una magnitud de 7,5.
La réplica más potente ocurrió a una profundidad de solo diez kilómetros, a unos 16 kilómetros del municipio de Morón. Debido a la escasa profundidad, según el USGS cabía esperar grandes daños y, posiblemente, víctimas. También la agencia meteorológica japonesa registró el evento, aunque, según su propia información, no emitió una alerta de tsunami.
Según datos del USGS, solo en las ciudades relativamente cercanas de Puerto Cabello y San Felipe viven en conjunto algo más de 400.000 personas. El epicentro del primer sismo se situó, según los datos, a unos 28 kilómetros al oeste del municipio de Morón, en la costa caribeña del país, y a unos 168 kilómetros de Caracas. Las sacudidas se sintieron con claridad también en el país vecino, Colombia, según reportes.
Declaraciones del Gobierno
Diosdado Cabello se pronunció en televisión y habló de una situación grave. «Wir haben es mit einer äußerst alarmierenden Situation zu tun», dijo Cabello. Asimismo, explicó que el sismo se había sentido en varios estados. En Caracas, en el barrio de Altamira, se habían registrado «alarmierende Situationen» con casas y edificios derrumbados.
En dos barrios de la capital, Caracas, normalmente muy concurridos por restaurantes y otros comercios, se divisaron nubes de polvo tras el sismo, según relataron testigos presenciales. Estas observaciones apuntaban a construcciones derrumbadas o, al menos, gravemente dañadas. Imágenes y videos difundidos en redes sociales mostraban a personas que salían a las calles en pánico.
Una testigo en la ciudad de Valencia, al oeste de Caracas, describió la situación desde su perspectiva: «Mehrere Wände in meinem Gebäude sind aufgebrochen oder haben Risse bekommen». Y añadió: «Sobald es zu wackeln aufgehört hat, haben mein Mann und ich das Haus verlassen.» Estos relatos evidenciaban la amenaza inmediata a la que estaba expuesta la población en las regiones afectadas.
Contexto geológico
La ubicación geográfica del sismo generó preocupación adicional: la profundidad de unos 21,9 kilómetros en el primer evento y de apenas unos diez kilómetros en el segundo hizo que la energía sísmica llegara a la superficie con una intensidad relativamente alta. Los sismólogos consideran que los sismos superficiales en regiones habitadas son especialmente peligrosos, ya que las sacudidas se amortiguan menos que en eventos más profundos.
En paralelo a los hechos en Venezuela, se registró un terremoto de magnitud 6,9 en la costa este de la isla japonesa de Honshu, en la región de Tohoku. Según las autoridades japonesas, este sismo se produjo cerca de Montalbán, al oeste de Caracas, si bien esta localización geográfica se reflejó de forma desigual en las informaciones. Tampoco se emitió, según la información disponible, una alerta de tsunami para Japón.
En Venezuela, el Gobierno constituyó un comité de crisis tras los sismos. El ministro del Interior, Cabello, hizo un llamamiento a la población de las zonas afectadas para que mantuviera la calma y se mantuviera alejada de los edificios dañados. Los equipos de rescate fueron puestos en alerta para buscar posibles personas atrapadas y atender a los heridos. No se disponía, por el momento, de datos confirmados sobre la cifra exacta de heridos o posibles víctimas mortales.
Situación en las ciudades afectadas
El suministro eléctrico y de agua en algunos barrios de Caracas, así como en municipios a lo largo de la costa caribeña, quedó temporalmente interrumpido tras los sismos. Hospitales de la región notificaron un aumento de pacientes con lesiones leves provocadas por la caída de objetos o cristales. El transporte público también fue suspendido temporalmente en partes de la capital para no obstaculizar la labor de los equipos de emergencia.
En redes sociales, usuarios de ciudades como Maracay, Barquisimeto y Valencia relataron que objetos habían caído de las estanterías y que habían aparecido grietas en las paredes. En varios videos se observaba a personas saliendo despavoridas de centros comerciales, oficinas y viviendas a la calle. Algunas grabaciones mostraban vallas derrumbadas, fachadas dañadas y nubes de polvo sobre barrios concurridos.
El USGS clasifica los sismos a partir de una magnitud de aproximadamente 7 como «graves». Los sismos de esta categoría pueden causar daños devastadores en regiones habitadas, incluso cuando se producen a mayor profundidad. En el caso del sismo venezolano, agravó la situación que los hipocentros se encontraran relativamente cerca de la superficie, lo que incrementó aún más su poder destructivo.
Riesgos sísmicos en la región
Venezuela se sitúa en el borde de la Placa del Caribe y presenta una elevada actividad sísmica. En el pasado, la región ha sufrido sismos en ocasiones graves, aunque es menos frecuente que alcancen la magnitud 7. La combinación de su ubicación tectónica, la alta densidad de población y unas edificaciones a menudo deterioradas en algunos barrios hace que el país sea especialmente vulnerable a las consecuencias de los sismos fuertes.
Tras los sismos se ofreció ayuda internacional. Varios países vecinos, así como organizaciones internacionales, mostraron su disposición a enviar equipos de rescate y ayuda humanitaria. Las Naciones Unidas afirmaron que estaban en contacto con las autoridades venezolanas y evaluaban qué apoyo era posible a corto plazo. También desde Colombia, que también percibió las sacudidas, se expresó solidaridad.
Reacciones internacionales y perspectivas
Para los próximos días, los sismólogos prevén nuevas réplicas que, aunque por lo general más débiles, en una situación ya de por sí tensa pueden provocar nuevos daños y seguir generando inseguridad entre la población. Las autoridades pidieron a los residentes de edificios dañados que no los ocuparan por el momento y que esperaran las instrucciones de los equipos de rescate.
En conjunto, los hechos pusieron de manifiesto la vulnerabilidad de las regiones densamente pobladas situadas en zonas sísmicamente activas. Si bien la magnitud exacta de los daños y el posible número de víctimas solo podrá determinarse una vez concluyan las labores de búsqueda y rescate, ya a últimas horas del miércoles se perfilaba que los sismos de magnitud 7,1 y 7,5 se cuentan entre las sacudidas más fuertes sufridas por Venezuela en años.
La cobertura informativa del sismo se vio dificultada por la existencia de datos contradictorios sobre la ubicación exacta del epicentro. Mientras que algunas fuentes situaban el centro 24 kilómetros al este de San Felipe, otras mencionaban un punto a unos 28 kilómetros al oeste del municipio de Morón o las cercanías de Montalbán, al oeste de Caracas. Estas discrepancias son habituales en las primeras comunicaciones de grandes sismos, ya que las distintas redes sísmicas evalúan los datos a veces de forma diferente.
El Gobierno anunció que publicará un primer balance oficial a lo largo del jueves. Hasta entonces, los daños mencionados se consideraban un balance provisional. Los observadores señalaron que una evaluación definitiva solo será posible tras inspecciones exhaustivas de las infraestructuras, incluidos hospitales, escuelas y vías de comunicación.
Questions & Answers
¿Dónde se localizó el epicentro del terremoto en Venezuela?
Según el USGS, el epicentro del primer sismo se situó 24 kilómetros al este de San Felipe, en el noroeste de Venezuela, a una profundidad de 21,9 kilómetros; otras fuentes lo ubicaban a unos 28 kilómetros al oeste del municipio de Morón, en la costa Caribe.
¿Qué magnitud tuvieron los sismos?
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) cifró la magnitud del primer sismo en 7,1 y la de la segunda réplica, más fuerte, en 7,5; este segundo sismo se produjo a una profundidad de solo unos diez kilómetros.
¿Qué dijo Diosdado Cabello sobre la situación?
Diosdado Cabello calificó la situación de extremadamente alarmante y explicó que el sismo se había sentido en varios estados, así como en el barrio de Altamira, en Caracas, con casas y edificios derrumbados.