Putin convoca reunión de crisis: Rusia sufre escasez de combustible tras ataques de drones ucranianos
Moscú, 28 de junio de 2026
Пресс-служба Президента России / Wikimedia Commons / CC BY 4.0
Summary
Vladímir Putin ha convocado una reunión de crisis ante una creciente crisis de combustible. El desencadenante son los ataques de drones ucranianos contra refinerías de petróleo rusas, que están provocando escasez de gasolina y diésel en el país. Los desabastecimientos llegan ya hasta la península anexionada de Crimea.
Moscú, 28 de junio de 2026
Ante una crisis de combustible a nivel nacional tras los ataques de drones ucranianos contra instalaciones petrolíferas rusas, Vladímir Putin ha convocado una reunión de crisis y, con ello, ha reconocido por primera vez públicamente problemas en el abastecimiento de carburante.
La situación en Rusia se ha agravado en las últimas semanas. Los ataques de drones ucranianos contra refinerías de petróleo e instalaciones energéticas han afectado de forma severa el suministro de combustible en numerosas regiones del país. Según informes, la crisis del combustible ya afecta a un gran número de regiones del país, entre ellas la península del mar Negro anexionada por Rusia, Crimea, donde además de los desabastecimientos en los surtidores se producen cortes de electricidad.
De la imagen controlada a la reunión de crisis
El presidente Vladímir Putin, que desde el inicio de la guerra de agresión rusa se ha presentado como un jefe de Estado que lo tiene todo bajo control, ha hablado ahora por primera vez en una entrevista públicamente de "problemas" y de una escasez de combustible. Esta elección de palabras marca una notable desviación de la línea mantenida hasta ahora, según la cual el liderazgo en Moscú solía minimizar las consecuencias económicas de la guerra. Vinculada a esta toma de conciencia está la convocatoria de una reunión de crisis, en la que se deberán deliberar medidas para estabilizar el abastecimiento.
Mientras tanto, la parte ucraniana continúa con sus ataques de drones contra instalaciones petrolíferas rusas. Según fuentes de Kiev, drones ucranianos alcanzaron recientemente dos refinerías rusas, con el objetivo declarado de reducir los ingresos bélicos de Moscú. Esta estrategia busca golpear directamente la base financiera del Estado ruso para la continuación de la guerra de agresión. El liderazgo ucraniano entiende los ataques contra la infraestructura energética como una palanca para aumentar la presión sobre el Kremlin.
Ataques a la infraestructura energética como estrategia ucraniana
Las consecuencias inmediatas de los ataques las sienten los ciudadanos de Rusia en su vida cotidiana. En numerosas gasolineras faltan gasolina y diésel; los cuellos de botella en el suministro se extienden por todo el país. Los analistas consideran esta evolución como uno de los indicios más claros hasta ahora de que la política de sanciones de los Estados occidentales, en combinación con los ataques ucranianos contra la infraestructura energética, está surtiendo efecto.
Sobre las consecuencias políticas debatió el canal de noticias ZDFheute en directo la noche del 28 de junio a las 18:30 horas en un programa especial. La mesa redonda fue moderada por Christian Hoch, y contó como invitados con el reportero de ZDF para Rusia, Sebastian Ehm, y el experto en economía Janis Kluge. En el centro del programa estuvo la cuestión de cuán grande es la presión sobre Putin en la actualidad y si Ucrania, con sus ataques al suministro de combustible, está golpeando realmente con tanta fuerza el punto débil de Putin como para que deba volver a la mesa de negociaciones.
Escalada militar y víctimas civiles
Que el liderazgo ruso se toma realmente en serio esta presión se desprende también de las recientes declaraciones del Kremlin. El Kremlin rechaza las propuestas ucranianas e insiste en la retirada de las fuerzas armadas ucranianas de cuatro regiones. Una disposición a negociar que vaya más allá de las exigencias máximas anteriores no es perceptible por el momento. Un posible acuerdo de paz queda, por tanto, todavía lejano.
Paralelamente a la crisis energética, Rusia continúa su ofensiva militar en Ucrania. En la región de Donetsk, las tropas rusas afirman haber conquistado otra localidad. Al mismo tiempo, ataques rusos golpearon las ciudades ucranianas de Dnipró y Zaporiyia, causando un total de nueve muertos. En Járkov, una mujer murió tras un ataque ruso con bomba deslizante. En total, los ataques rusos contra ciudades ucranianas causaron, según informes concordantes, doce muertos.
Reacciones internacionales y detenciones
También el suministro de energía en los territorios del sur de Ucrania ocupados por Rusia está gravemente afectado. En varias localidades se han producido apagones, y el abastecimiento eléctrico a la población lleva días interrumpido. Los informes ponen de manifiesto que la guerra está dejando profundas huellas no solo en el plano militar, sino también en la infraestructura de suministro de ambas partes.
Internacionalmente, la actuación rusa sigue generando tensiones. Francia ha retenido un petrolero ruso previamente detenido, enviando con ello una clara señal a la flota fantasma de Moscú. Polonia, por su parte, detuvo a presuntos agentes de los servicios secretos rusos y anunció simultáneamente la compra de tres nuevos submarinos a Suecia. Ambas medidas se interpretan como signos de la creciente línea confrontativa de los estados de Europa oriental frente a Moscú.
Palancas económicas y financiación de la guerra por Moscú
También en el noreste de Europa la situación sigue siendo tensa. Rusia advirtió a Finlandia de que no levantara su prohibición de armas nucleares. El gesto de advertencia desde Moscú llega en un momento en el que el debate sobre la disuasión nuclear está ganando impulso en varios estados de la OTAN. Rusia intenta claramente contrarrestar de forma anticipada un posible ablandamiento de la posición finlandesa respecto a armas nucleares en su propio territorio.
La dimensión económica de la crisis del combustible está estrechamente ligada a la situación general del presupuesto estatal ruso. Dado que una parte considerable de los ingresos del Estado ruso proviene de la exportación de petróleo y derivados, los ataques ucranianos contra las refinerías golpean al Kremlin en un punto sensible. Cada refinería que queda fuera de servicio no solo reduce el abastecimiento interno, sino también los ingresos en divisas con los que Moscú financia la guerra contra Ucrania.
Los analistas ven en la combinación de la presión militar por parte rusa y el debilitamiento de la base económica por el otro lado una constelación que probablemente cobrará más intensidad en las próximas semanas y meses. Si Putin no logra estabilizar el suministro de combustible en su propio país, esto podría seguir gravando tanto el clima político interno como la capacidad de acción del Estado ruso. A la inversa, la parte ucraniana confía aparentemente en que la presión económica obligue al régimen de Moscú a sentarse en la mesa de negociaciones.
Perspectiva: guerra de drones y negociaciones
No obstante, la reciente reacción del Kremlin muestra que Rusia, a pesar de la tensa situación, no está dispuesta a apartarse de sus exigencias máximas. La referencia a la exigida retirada de las fuerzas armadas ucranianas de cuatro regiones pone de manifiesto que Moscú mantiene sus objetivos de guerra. La esperanza de una pronta solución diplomática, abrigada en parte por Occidente, debería verse así por el momento limitada.
Para el futuro inmediato, cabe esperar por tanto una continuación de los ataques de drones ucranianos contra instalaciones energéticas rusas. Cualquier nueva parada de una refinería probablemente empeorará aún más la situación de abastecimiento en Rusia y seguirá aumentando la presión sobre Putin. Al mismo tiempo, queda por ver si el liderazgo ruso responderá con medidas concretas, como prohibiciones de exportación de combustibles, controles de precios o movilización de reservas, para contener la crisis.
Entretanto, el debate sobre la estrategia adecuada frente a Rusia continúa también en las capitales europeas. Mientras unos apuestan por una intensificación de las sanciones, otros abogan por una mayor diferenciación para aumentar su eficacia. Las próximas semanas mostrarán si Ucrania, con su estrategia de drones, puede lograr realmente un debilitamiento sostenido de la maquinaria bélica rusa, o si Moscú es capaz de gestionar la crisis con los medios de un Estado autoritario.
Questions & Answers
¿Por qué Vladímir Putin ha convocado una reunión de crisis?
Putin reaccionó ante una crisis de combustible a nivel nacional, desencadenada por ataques de drones ucranianos contra refinerías de petróleo rusas. En una entrevista reconoció por primera vez problemas y escasez de gasolina y diésel.
¿Qué regiones de Rusia están afectadas por la escasez de combustible?
Según los informes, la crisis ha afectado a un gran número de regiones del país, entre ellas la península anexionada por Rusia, Crimea, donde además se producen cortes de electricidad.
¿Qué exige el Kremlin en relación con las negociaciones con Ucrania?
El Kremlin rechaza las propuestas ucranianas presentadas hasta ahora e insiste en la retirada de las fuerzas armadas ucranianas de cuatro regiones, lo que hace que un posible acuerdo de paz quede lejano.
Reunión de crisis de Putin: Escasez de combustible en Rusia | noticias360