En Kronstorf, en Alta Austria, entre 300 y 400 personas protestaron el viernes, según los organizadores, contra el centro de datos de Google previsto en una obra de 50 hectáreas, mientras organizaciones ecologistas, el SPÖ y los Verdes exigían una evaluación de impacto ambiental (EIA) para este tipo de proyectos.

La "Bürger:inneninitiative Rechenzentrum Kronstorf" había convocado para la tarde del viernes una concentración en la gran obra. Según los organizadores, participaron entre 300 y 400 personas "de toda Austria", entre ellas también simpatizantes de la iniciativa "Lobau Bleibt", que en un comunicado exigió "regiones habitables en lugar de beneficios para los jefes de grandes empresas". Otro recuento habló de más de 200 asistentes. La iniciativa exige la "divulgación incondicional de todos los contratos y acuerdos entre la política y las empresas tecnológicas desde el primer día, así como evaluaciones globales honestas sobre ruido, tráfico y seguridad de la red", además de protección contra el ruido y los efectos negativos sobre el microclima provocados por el calor residual.