VARSOVIA — 30 de mayo de 2026
El gobierno de Polonia condenó enérgicamente la decisión de Ucrania de nombrar una nueva unidad militar en honor al Ejército Insurgente Ucraniano (UPA), una fuerza paramilitar nacionalista que durante la década de 1940 perpetró masacres contra la población civil polaca.
La controversia surgió después de que se conociera la designación de la unidad, un gesto que Varsovia considera una afrenta a la memoria de las víctimas. El primer ministro polaco, Donald Tusk, no tardó en reaccionar públicamente, calificando la medida como un agravio innecesario en un momento de complejas relaciones bilaterales.
