Viena, 24 de agosto de 2026
El ÖAMTC ha señalado al inicio del curso escolar que el ritmo de marcha más lento y en ocasiones impredecible de los niños aumenta el riesgo de accidentes peatonales, y hace un llamamiento a los conductores y conductoras para que adapten su velocidad y atención.
Con el comienzo del nuevo curso escolar, vuelven a circular más niños por las calles de Austria. El ÖAMTC aprovecha esta ocasión para llamar la atención sobre los riesgos especiales que supone la forma de desplazarse de los niños en el tráfico rodado. Según el club, los niños se mueven más despacio que los adultos y no siempre siguen trayectos rectilíneos, lo que dificulta que los conductores y conductoras puedan anticipar sus movimientos.
La psicóloga del tráfico Marion Seidenberger explica los motivos de esta valoración. Los niños suelen estimar las velocidades y las distancias de forma distinta a los adultos, lo que puede llevarles, por ejemplo, a calcular mal el momento de llegada de un vehículo al cruzar una calle. A esto se suma que las distracciones provocadas por sus amistades o por el entorno reducen aún más su atención.
