La UE avanza para frenar el exceso de capacidad siderúrgica con un nuevo régimen de contingentes arancelarios
30/6/2026
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Summary
Las nuevas normas de la UE que reducen las importaciones de acero libres de aranceles y añaden aranceles del 50 por ciento por encima de un contingente de 18,3 millones de toneladas entraron en vigor el miércoles. Grupos industriales de Europa y Suiza advirtieron de que las medidas pueden no ser suficientes para elevar la utilización de la capacidad por encima del 73 al 75 por ciento.
La Unión Europea puso en vigor el miércoles nuevos límites a las importaciones de acero, reduciendo a la mitad el contingente anterior libre de aranceles hasta 18,3 millones de toneladas e imponiendo un arancel del 50 por ciento a las importaciones de acero por encima de ese umbral, una medida que el bloque considera necesaria para defender a los productores europeos frente al exceso de capacidad global.
Antecedentes: un excedente que ha crecido durante años
El reglamento, que entra en vigor el 1 de julio, se aplica a 26 categorías de productos siderúrgicos. Dentro del nuevo contingente de 18,3 millones de toneladas, las importaciones entrarán en la UE libres de aranceles; los volúmenes por encima de ese tope enfrentarán un derecho de importación del 50 por ciento. La Comisión Europea afirmó que la reforma está diseñada para surtir efecto tras la expiración de las medidas de salvaguardia siderúrgicas existentes de la UE y para elevar la utilización de la capacidad dentro del bloque hacia el 80 por ciento.
Bruselas citó el excedente global de oferta como motivo para actuar. Según la Comisión, el exceso de capacidad mundial ya ha superado las 620 millones de toneladas, más de cinco veces el consumo anual de acero de la UE. Se prevé que la cifra aumente hasta aproximadamente 745 millones de toneladas para 2028, según proyecciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, lo que se traduce en 319 millones de toneladas más de las que se producen actualmente en toda la zona de la OCDE.
Una característica clave del nuevo régimen es el tratamiento de los llamados socios con ALC, países con los que la UE tiene acuerdos de libre comercio que históricamente representaban al menos el 5 por ciento de los volúmenes de importación, calculado sobre la cuota media de importación de 2022 a 2024. Esos socios conservarán una cuota mayor de acceso al mercado de la UE que el umbral del 47 por ciento establecido en el propio reglamento siderúrgico. La Comisión afirmó que un "número considerable" de socios ya habían dado su aprobación preliminar a esas asignaciones país por país.
Reacción industrial: Eurofer duda del objetivo del 80 por ciento
Eurofer, la asociación de la industria siderúrgica europea, acogió favorablemente el principio, pero cuestionó si los nuevos contingentes serán suficientes. Su director general, Axel Eggert, señaló que los productores de acero de la UE podrían, en principio, producir alrededor de 15 millones de toneladas más de lo que producen actualmente. Incluso con las nuevas normas, advirtió Eurofer, la débil demanda significa que es probable que la utilización de la capacidad solo aumente hasta entre el 73 y el 75 por ciento, aún por debajo del objetivo del 80 por ciento y en comparación con el nivel actual de alrededor del 67 por ciento.
Suiza: un pequeño exportador con una voz potente
Axel Eggert señaló que los productores de la UE podrían añadir potencialmente unas 15 millones de toneladas de producción si las condiciones del mercado mejorasen. Los Estados miembros disponen ahora de 14 días para adoptar formalmente el reglamento. Un borrador anterior había señalado que la UE elevaría el arancel fuera de contingente del 25 por ciento al 50 por ciento a partir del 1 de julio, paso ahora confirmado en el reglamento de ejecución.
Suiza, que no es parte de un acuerdo de libre comercio con la UE que cubra el acero de la misma manera que muchos de sus vecinos, se encuentra entre los países más expuestos al cambio. Representantes de la industria suiza han calificado la decisión de la UE de "decepcionante", "catastrófica" ("katastrophal") y de gran alcance ("folgenschwer"). Andreas Steffes, Geschäftsführer de la asociación umbrella Metall.Suisse, afirmó que proveedores, procesadores de acero y empresas posteriores se enfrentan a puestos de trabajo en riesgo debido al recorte del contingente.
Swisssteel, con sede en Lucerna, es uno de los dos principales proveedores suizos de acero particularmente afectados por las nuevas normas de la UE, dado que la empresa exporta a la UE. Se espera que la planta de Gerlafingen, en el cantón de Soleura, se vea relativamente menos afectada. Suiza actualmente exporta productos siderúrgicos por valor de unos 800 millones de francos suizos a la UE, mientras que importa aproximadamente el doble de ese volumen desde el bloque. Según datos de la industria suiza, las exportaciones suizas de acero han disminuido en valor y volumen alrededor de un tercio en los últimos diez años.
Trasfondo transatlántico e intereses austríacos
La industria tecnológica suiza en su conjunto exporta 68.000 millones de francos suizos en bienes, de los cuales 38.000 millones de francos suizos van a la UE. Las cifras del sector subrayan que Suiza no es responsable del problema del exceso de capacidad global y sostienen que la UE debería distinguir entre socios que contribuyen al excedente y los que no. También advierten de repercusiones más amplias: los aranceles y las barreras comerciales, en palabras de un representante de Swissmem, son "como arena en los engranajes para las empresas" ("Zölle und Handelshemmnisse bedeuten für Unternehmen eine Art Sand im Getriebe").
Jean-Philippe Kohl, Vizedirektor y jefe de política económica de Swissmem, afirmó que Suiza debe prepararse para que importantes regiones económicas se cierren cada vez más, citando a Estados Unidos y China como ejemplos, y que "es asombroso lo lejos que está Bruselas de las realidades económicas" ("Es ist erstaunlich, wie weit weg Brüssel von wirtschaftlichen Realitäten ist"). Espera que las nuevas normas dejen huellas en las cadenas de suministro en Suiza y a nivel global.
El trasfondo político de la medida de la UE va más allá de Europa. Estados Unidos, bajo el presidente Donald Trump, impuso aranceles a las importaciones de acero en 2018, un precedente que Bruselas ahora imita parcialmente con su propia estructura de contingentes y aranceles. Las proyecciones de capacidad de la OCDE sugieren que la presión sobre los productores de acero occidentales seguirá aumentando independientemente de las medidas actuales, y se espera que gran parte de la producción adicional provenga de productores fuera de la zona de la OCDE.
Para Austria, el panorama es mixto. Según el Instituto Austríaco de Investigación Económica (WIFO), Austria se sitúa como el quinto mayor productor de acero crudo de Europa, con unos 15.000 empleados en 17 empresas que produjeron 7,5 millones de toneladas de acero crudo en 2022. La cuota de Austria en el mercado mundial del acero ese año fue de alrededor del 0,4 por ciento, lo que significa que los productores nacionales por sí solos no pueden resolver el desequilibrio general, pero podrían beneficiarse de unas condiciones de competencia más equitativas dentro de la UE.
Qué ocurrirá a continuación: ratificación y aplicación
El objetivo declarado por la Comisión de llevar la utilización de la capacidad de la UE al 80 por ciento es, según sus propias cifras, un endurecimiento significativo del entorno comercial. Lograrlo dependerá en parte de si la demanda global se recupera y en parte de si los socios con ALC, que hasta ahora solo han dado su consentimiento preliminar, siguen aceptando sus asignaciones específicas por país una vez que los contingentes se implementen plenamente. Para los productores suizos, las próximas semanas de ratificación por parte de los Estados miembros de la UE se seguirán de cerca, con representantes del sector que ya señalan que es probable una mayor implicación política, posiblemente incluyendo consultas con Bruselas.
Las consecuencias económicas van más allá del acero. Los sectores suizo de procesamiento de metales y construcción, que Metall.Suisse representa, dependen en gran medida de flujos constantes de acero semielaborado y acabado procedente de los países vecinos de la UE. Si los nuevos aranceles elevan los precios de los insumos, esos mayores costes podrían trasladarse a proyectos de construcción, fabricantes de maquinaria y otras industrias posteriores a ambos lados de la frontera. Si ese riesgo se materializará dependerá de cuán estrictamente se apliquen los contingentes y de cómo se reorganicen los flujos de carga en respuesta.
Questions & Answers
¿Qué cambia exactamente con las nuevas normas siderúrgicas de la UE?
A partir del 1 de julio, las importaciones de acero libres de aranceles a la UE están limitadas a 18,3 millones de toneladas en 26 categorías de productos, alrededor de un 47 por ciento por debajo del nivel anterior, y cualquier importación por encima de ese contingente enfrenta un arancel del 50 por ciento.
¿Por qué Suiza se ve particularmente afectada?
Suiza exporta alrededor de 800 millones de francos suizos en productos de acero al año a la UE y no está tratada como socio con ALC bajo el nuevo régimen; grupos de la industria suiza han calificado la decisión de la UE de catastrófica y han advertido que los puestos de trabajo de proveedores y procesadores están en riesgo.
¿Resolverán realmente las nuevas normas el problema de exceso de capacidad de la UE?
Eurofer estima que incluso con los nuevos contingentes, la débil demanda significa que la utilización de la capacidad siderúrgica de la UE solo alcanzará entre el 73 y el 75 por ciento, quedándose por debajo del objetivo del 80 por ciento de la Comisión y muy por debajo del nivel de
Reforma de contingentes siderúrgicos de la UE: aranceles | noticias360