La Unión Europea puso en vigor el miércoles nuevos límites a las importaciones de acero, reduciendo a la mitad el contingente anterior libre de aranceles hasta 18,3 millones de toneladas e imponiendo un arancel del 50 por ciento a las importaciones de acero por encima de ese umbral, una medida que el bloque considera necesaria para defender a los productores europeos frente al exceso de capacidad global.

Antecedentes: un excedente que ha crecido durante años

El reglamento, que entra en vigor el 1 de julio, se aplica a 26 categorías de productos siderúrgicos. Dentro del nuevo contingente de 18,3 millones de toneladas, las importaciones entrarán en la UE libres de aranceles; los volúmenes por encima de ese tope enfrentarán un derecho de importación del 50 por ciento. La Comisión Europea afirmó que la reforma está diseñada para surtir efecto tras la expiración de las medidas de salvaguardia siderúrgicas existentes de la UE y para elevar la utilización de la capacidad dentro del bloque hacia el 80 por ciento.