Reina Sonja hospitalizada 2026: alta tras problemas | noticias360
La reina Sonja de Noruega, hospitalizada por problemas cardíacos, recibe el alta según el rey Harald
OSLO, Noruega — 27 de mayo de 2026
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La reina Sonja de Noruega, de 88 años, ha sido hospitalizada por un episodio de fibrilación auricular e insuficiencia cardíaca. El rey Harald V confirmó que la monarca ya se encuentra en camino a casa y que su estado ha mejorado considerablemente.
OSLO, Noruega — 27 de mayo de 2026
La reina Sonja de Noruega, de 88 años, fue hospitalizada esta semana en Oslo debido a un cuadro de fibrilación auricular e insuficiencia cardíaca, según informó la casa real, aunque el rey Harald V ha confirmado posteriormente que la monarca ya ha recibido el alta y se encuentra en camino a casa.
El ingreso hospitalario y el parte médico
La monarca fue ingresada el miércoles en un centro hospitalario de la capital noruega para someterse a observación médica. El palacio real emitió un comunicado en el que detallaba el diagnóstico de la reina. "La reina sufre de fibrilación auricular e insuficiencia cardíaca y fue ingresada en el hospital durante unos días para exámenes y observación", señaló la casa real en su notificación oficial.
Inicialmente, el palacio había indicado que la reina Sonja permanecería ingresada "unos días" en la clínica. Sin embargo, la evolución de la paciente ha sido más rápida de lo previsto. El propio rey Harald V, de 89 años, actualizó la información durante un acto público en el oeste de Noruega el jueves, donde ofreció un parte mucho más optimista sobre el estado de salud de su esposa.
El monarca noruego se encontraba de viaje en cuatro municipios de la región occidental del país, un desplazamiento que inicialmente iba a realizar junto a la reina. La ausencia de Sonja en esta gira oficial fue uno de los primeros indicios de su delicado estado de salud, ya que la soberana había sido dada de baja por enfermedad a principios de semana.
La mejoría de la reina y su regreso a casa
El rey Harald compartió noticias alentadoras con los periodistas que cubrían su visita oficial. Según el monarca, la situación de la reina ha dado un giro positivo en las últimas horas. "Por lo que tengo entendido, se encuentra mucho mejor", declaró el rey, llevando consigo un mensaje de tranquilidad para sus conciudadanos.
La confirmación más relevante llegó cuando el soberano anunció el fin de la estancia hospitalaria de su esposa. "Está de camino a casa", afirmó el rey Harald V ante los medios de comunicación, despejando así las dudas sobre la gravedad del episodio. Esta declaración contrasta con el comunicado inicial del palacio, que preveía una hospitalización más prolongada.
A pesar de la buena noticia, el monarca también expresó el pesar de la reina por no haber podido cumplir con sus compromisos institucionales. "Está triste por no poder estar aquí", confesó el rey, refiriéndose a la ausencia de Sonja en los actos programados en el oeste de Noruega. La reina, muy comprometida con su agenda oficial, había tenido que cancelar su participación en esta gira debido a su ingreso hospitalario.
Un historial de problemas cardíacos
Este no es el primer episodio de problemas cardíacos que sufre la reina Sonja. A principios de 2025, la monarca ya había sido hospitalizada por un cuadro de fibrilación auricular que se manifestó tras una excursión de esquí. Aquel incidente ya encendió las alarmas sobre la salud cardiovascular de la soberana, que en aquella ocasión también requirió atención médica especializada.
La repetición de estos episodios en un período relativamente corto ha generado preocupación en Noruega, donde la familia real goza de un amplio respaldo popular. La reina Sonja, nacida como Sonja Haraldsen en 1937, contrajo matrimonio con el entonces príncipe heredero Harald en 1968, convirtiéndose en reina consorte en 1991 cuando su esposo ascendió al trono.
La monarca ha mantenido una vida activa a pesar de su avanzada edad, participando regularmente en actividades oficiales y mostrando una notable dedicación a sus deberes institucionales. Su pasión por el esquí y las actividades al aire libre es bien conocida en el país nórdico, aunque estos antecedentes deportivos no la han eximido de los problemas de salud propios de su edad.
La preocupación por la princesa Mette-Marit
Mientras la familia real noruega gestionaba la hospitalización de la reina, el rey Harald también se refirió al delicado estado de salud de su nuera, la princesa heredera Mette-Marit. El monarca no ocultó su inquietud al ser preguntado por la esposa del príncipe Haakon. "Está gravemente enferma", declaró el rey con visible preocupación.
La contundencia del monarca al hablar de la salud de Mette-Marit refleja la seriedad de la situación. "No hay duda al respecto", añadió el rey ante los periodistas, calificando la situación como "muy triste". Estas declaraciones ponen de manifiesto el difícil momento que atraviesa la casa real noruega, con dos de sus miembros más destacados enfrentando serios problemas de salud simultáneamente.
La princesa heredera, de 52 años, reveló en 2018 que padece una forma rara de fibrosis pulmonar, una enfermedad incurable que afecta progresivamente la capacidad respiratoria. En los últimos meses, su condición ha experimentado un deterioro notable. Recientemente, Mette-Marit apareció por primera vez en público utilizando un dispositivo de oxígeno suplementario, un indicador visible del avance de su enfermedad.
El deterioro de la princesa heredera
El príncipe Haakon, esposo de Mette-Marit, había actualizado la información sobre el estado de su mujer apenas un día antes de las declaraciones del rey. El heredero al trono noruego confirmó que la salud de la princesa "ha empeorado significativamente en los últimos tiempos", unas palabras que prepararon el terreno para la posterior intervención del monarca.
El príncipe heredero no ocultó su angustia personal ante la evolución de la enfermedad de su esposa. "Estoy preocupado por su salud", confesó Haakon, quien contrajo matrimonio con Mette-Marit en 2001. La pareja ha afrontado con discreción los desafíos derivados de esta patología pulmonar, pero el reciente empeoramiento ha obligado a una mayor transparencia sobre la situación.
El uso del oxígeno suplementario se ha convertido en una necesidad diaria para la princesa. "Utiliza oxígeno a diario, y eso ayuda un poco, pero obviamente no es una solución del todo satisfactoria", explicó el príncipe heredero de 52 años. Estas palabras reflejan la complejidad de una enfermedad para la que no existe cura y cuyos tratamientos son fundamentalmente paliativos.
Los últimos meses han sido particularmente difíciles para Mette-Marit, cuya agenda oficial se ha visto drásticamente reducida. La fibrosis pulmonar que padece es una patología que causa cicatrices en el tejido pulmonar, dificultando progresivamente la respiración. La aparición pública con el dispositivo de oxígeno marcó un punto de inflexión en la percepción pública de su enfermedad, que hasta entonces había permanecido en un segundo plano.
Una familia real bajo presión
La coincidencia temporal de los problemas de salud de la reina Sonja y la princesa Mette-Marit ha puesto a la familia real noruega en una situación especialmente compleja. El rey Harald, que a sus 89 años mantiene una agenda activa, ha tenido que compaginar sus deberes institucionales con la atención a dos familiares directos que atraviesan momentos delicados de salud.
La gira por los cuatro municipios del oeste de Noruega que el monarca realizó en solitario es un ejemplo de cómo la casa real está adaptando su funcionamiento a estas circunstancias. La reina Sonja, que debía acompañar a su esposo en este viaje, tuvo que ser sustituida a última hora debido a su ingreso hospitalario, dejando al rey al frente de la delegación en solitario.
A pesar de las dificultades, la institución monárquica noruega ha mantenido la transparencia informativa que la caracteriza, comunicando punt