COPENHAGUE, 25 de mayo de 2026 —
La exreina Margarita II de Dinamarca, de 86 años, ha sido dada de alta del hospital este lunes tras recibir tratamiento hospitalario por una hemorragia mayor en la zona de la cadera, consecuencia de una caída sufrida anteriormente.
Detalles del ingreso y el alta médica
La monarca, que abdicó sorpresivamente a principios de 2024, fue ingresada después de que un escáner de tomografía computarizada (TC) revelara una hemorragia interna de consideración en el área de la cadera. La lesión fue el resultado directo de una caída que la exsoberana había sufrido días antes, según confirmaron fuentes del palacio.
Tras un período de observación y tratamiento como paciente internada, los médicos determinaron que Margarita II podía continuar su recuperación fuera del centro hospitalario. El palacio real emitió un breve comunicado sobre su estado, señalando que la evolución es favorable pero que requiere un período de convalecencia.
"Ihrer Majestät geht es gut, aber sie braucht – genau wie nach ihrer Entlassung aus dem Krankenhaus am 19. Mai, Ruhe", declaró el palacio.
Este mensaje subraya la necesidad de tranquilidad para la exreina, estableciendo un paralelismo con su anterior alta médica, ocurrida el pasado 19 de mayo.
Antecedentes de salud recientes
El presente episodio se produce apenas unos días después de que Margarita II fuera hospitalizada en Copenhague a mediados de mayo por un problema cardíaco. En aquella ocasión, la exreina fue ingresada con un cuadro de angina de pecho, un dolor torácico causado por un trastorno circulatorio del corazón que reduce el flujo sanguíneo al músculo cardíaco.
Durante esa estancia hospitalaria, la exsoberana fue sometida a un procedimiento médico para dilatar los vasos sanguíneos, una intervención común para tratar este tipo de afecciones coronarias. La acumulación de incidentes de salud en tan corto período ha generado una lógica atención mediática sobre el bienestar de la figura histórica danesa.
Una transición histórica en la corona danesa
El contexto de estos problemas de salud se enmarca en un momento vital muy diferente para Margarita II, quien a principios de 2024 tomó la decisión histórica de abdicar al trono de Dinamarca. Su renuncia, anunciada de forma inesperada para la opinión pública, puso fin a un reinado de 52 años como jefa de Estado, uno de los más largos de la historia moderna europea.
La abdicación allanó el camino para la sucesión dinástica, entregando la corona a su hijo, el actual rey Federico X. Desde entonces, Margarita II ha mantenido un perfil público más bajo, aunque conservando el título de Su Majestad y su relevancia como figura simbólica dentro de la familia real y el país.
