La coalición negro-roja planea un aumento mucho mayor del impuesto al tabaco hasta 2030
Berlín, 14 de julio de 2026
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La coalición negro-roja quiere aumentar el impuesto al tabaco más de lo previsto hasta ahora. Hasta 2030, un paquete de 20 cigarrillos debería costar en promedio 11,78 euros, y para las marcas incluso entre 13 y 14 euros. El delegado de adicciones Streeck y la fracción del SPD en el Bundestag defienden los planes; las críticas provienen de la industria tabacalera y de la política de salud del SPD Moll.
Berlín, 14 de julio de 2026
La coalición negro-roja formada por la Unión y el SPD quiere aumentar significativamente el impuesto al tabaco en Alemania hasta 2030, más de lo previsto originalmente, de modo que una cajetilla de 20 cigarrillos cueste entonces en promedio 11,78 euros.
Escalones de precios previstos hasta 2030
Según informaciones de círculos de la coalición, conocidas el día antes de la publicación, el gobierno federal encabezado por el ministro federal de Finanzas, Lars Klingbeil, planea un aumento escalonado del impuesto al tabaco. Un paquete de 20 cigarrillos pasaría así de los aproximadamente ocho euros actuales a casi 12 euros en 2030. El proyecto prevé además que los productos sustitutivos del tabaco, como los vapes y los cigarrillos electrónicos, también sean gravados más fuertemente.
El gabinete federal había aprobado el proyecto de ley original sobre el aumento del impuesto al tabaco apenas la semana anterior. En comparación con el proyecto original, la coalición negro-roja quiere incrementar los ingresos adicionales esperados para 2027 en unos 0,8 mil millones de euros, hasta aproximadamente 1,55 mil millones de euros, según datos del Bundestag. En total, el gobierno federal espera a partir de 2030 más de 3,5 mil millones de euros anuales en ingresos fiscales adicionales por productos del tabaco. Para el próximo año se esperan 756 millones de euros de ingresos adicionales.
Ya en el próximo año 2026, tras el aumento previsto, un paquete de 20 cigarrillos debería costar en promedio 9,10 euros, es decir, 33 céntimos más de lo que se había asumido anteriormente. Hasta 2030, el precio proyectado de 11,78 euros supone un incremento de 42 céntimos respecto a la estimación del proyecto de ley original del ministerio. Representantes del sector asumen que los cigarrillos de marca podrían costar incluso entre 13 y 14 euros por paquete de 20; actualmente algunas marcas se sitúan en torno a los 9,40 euros.
Respaldo de Streeck y del SPD
El delegado de adicciones del gobierno federal, Hendrik Streeck (CDU), defendió los planes en Deutschlandfunk. En su opinión, el objetivo de unos impuestos más altos sobre el tabaco no es primordialmente aumentar la recaudación fiscal, sino disuadir a los jóvenes de empezar a fumar. „Meinetwegen kann die Tabaksteuer noch höher gehen, aber ich bin sehr zufrieden mit dem Änderungsantrag, der vorliegt“, sagte Streeck. Asimismo se pronunció a favor de gravar más los vapes y los cigarrillos electrónicos, ya que en el fondo también son productos con nicotina que generan la correspondiente adicción.
Streeck apeló al principio de quien contamina paga: „Da muss man nach dem Verursacherprinzip denken: Wer solche Kosten im Gesundheitswesen verursacht, der muss sich auch mehr an diesen Kosten beteiligen.“ Asimismo rechazó los reparos según los cuales un impuesto más alto podría alimentar el mercado negro: „Es wird immer gesagt, dass es den Schwarzmarkt nur befeuert, aber in meinen Augen kann der Schwarzmarkt, also ein Regelbruch, kein Vetorecht dabei sein“, sagte Streeck.
La fracción del SPD en el Bundestag defendió el aumento previsto como „konsequente Präventionspolitik“. El portavoz de política sanitaria de la fracción del SPD en el Bundestag, Christos Pantazis, dijo que experiencias en el extranjero muestran „dass nur eine wirklich ambitionierte Tabaksteuer die Raucherinnen und Raucher zum Umdenken veranlasst und junge Menschen effektiv vor den Gefahren des Tabakkonsums schützt“. Unos ingresos más altos por el impuesto al tabaco son además una buena noticia para todos los asegurados legales, „denn höhere Zusatzbeiträge zur gesetzlichen Krankenversicherung können so vermieden“ werden.
La portavoz de política financiera de la fracción del SPD en el Bundestag, Frauke Heiligenstadt, destacó también: „Wir tragen durch die Tabaksteuer entschieden dazu bei, die Gesundheitsprävention zu stärken und die gesetzlich versicherten Bürgerinnen und Bürger zu entlasten.“ Los ingresos adicionales podrían además contribuir a estabilizar la subvención federal al seguro médico legal. Según sus palabras, las subvenciones federales a los hospitales no tendrían que recortarse tanto como preveía originalmente el proyecto de ley sobre la estabilización de las cotizaciones.
Voces científicas y médicas
Estudios científicos y la Organización Mundial de la Salud consideran que unos precios más altos para el tabaco y el alcohol son un instrumento eficaz para reducir el consumo. Steffi Riedel-Heller, directora del Instituto de Medicina Social, Medicina del Trabajo y Salud Pública de la Universidad de Leipzig, dijo que los aumentos fiscales dificultan sobre todo a los jóvenes el inicio en el tabaquismo. Las subidas de precios llevan „letztlich auch dazu, dass viele Raucherinnen und Raucher ihren Konsum reduzieren, also vielleicht in einer Woche eine Schachtel weniger rauchen. Langfristig summiert sich das.“
Erik Bodendieck, presidente de la Cámara de Médicos de Sajonia, señaló experiencias de Escandinavia: „Wir haben natürlich aus dem europäischen Ausland, wenn wir etwa nach Skandinavien gucken, deutliche Hinweise darauf, dass es zu einer Reduktion des Konsums gesundheitsschädigender Genussmittel – egal, ob es Alkohol oder Tabak ist – kommt, wenn die Steuern in einem notwendigen Maß erhöht worden sind.“ Advirtió al mismo tiempo: „Ich kann ja nicht einfach nur die Steuern erhöhen und mich dann am Ende freuen und sagen ‚Jetzt saufen oder rauchen die weniger‘. Sondern es ist und bleibt eine Krankheit und entsprechend muss ich die Menschen auch behandeln. Ich muss sie in Entwöhnungsprogramme hineinbringen.“
Streeck responsabiliza sobre todo a los productos sustitutivos del tabaco del aumento de la tasa de fumadores en el grupo de edad de 12 a 17 años. Según los datos citados por él, la proporción de fumadores en este grupo de edad ha aumentado un 3,5 por ciento en los últimos cinco años. Exige que los ingresos de unos impuestos más altos al tabaco se destinen en mayor medida a programas de prevención y deshabituación. Fumar causa al sistema sanitario unos costes anuales de alrededor de 30 mil millones de euros.
Foco en prevención y costes sanitarios
Según el político del SPD Pantazis, fumar genera cerca de 30 mil millones de euros de costes directos en el sistema sanitario alemán, que deben destinarse a tratamientos, medicamentos y rehabilitación. Un impuesto más alto al tabaco contribuye a evitar enfermedades relacionadas con el tabaco y a aliviar de forma duradera a la comunidad solidaria de los costes derivados del tabaquismo.
Las críticas a los planes provienen, entre otros, del lobby tabacalero. Jan Mücke, representante de la asociación industrial BVTE, señaló que ya a principios de 2026 se produjo una subida del impuesto al tabaco de 15 céntimos y que, a consecuencia de ello, los ingresos fiscales legales disminuyeron. Los consumidores reaccionan de forma sensible a los precios, advirtió Mücke. Si la coalición ejecuta sus planes, los ingresos legales por el impuesto al tabaco seguirán cayendo. El lobby tabacalero califica los planes de „reine Fantasie" y espera que los ingresos adicionales previstos no se materialicen, porque muchos consumidores acudirán al mercado negro y comprarán cigarrillos ilegales más baratos.
Críticas desde la industria tabacalera y el SPD
También desde las filas del SPD surge discrepancia. La política de salud del SPD Claudia Moll expresó críticas en la entrevista de 200 segundos al aumento fiscal previsto y dudó del efecto orientador en política sanitaria del impuesto al tabaco. Moll advirtió además sobre un próspero mercado negro como consecuencia de la subida prevista.
Las asociaciones sociales ven los planes de forma diferenciada. Verena Bentele, presidenta de la asociación social VdK, dijo: „Gerade finanzschwache Menschen lebten statistisch betrachtet oft ungesünder, rauchten häufiger und tränken mehr Alkohol." Reclamó una ampliación de la prevención, la educación y el asesoramiento: „Gerade in Gegenden, wo viele Menschen leben, die vielleicht nicht so eine gute Teilhabe an der Bildung und wenig Geld haben, müssen Präventions-, Bildungs- und Beratungsangebote verstärkt werden."
En paralelo al impuesto al tabaco, el gobierno federal planea también para el cambio de año, el 1 de enero, subidas fiscales a licores, espumosos y alcopops. Una botella barata de vodka de 0,7 litros, que actualmente cuesta alrededor de seis euros, podría ascender a más de siete euros con la subida prevista. El gobierno federal calcula aquí ingresos adicionales de 400 millones de euros. Según la Oficina Federal de Estadística, en Alemania fuma aproximadamente una de cada cinco personas a partir de 15 años
Impuesto al tabaco 2030: los cigarrillos podrían costar | noticias360