Atlanta, 15 de julio de 2026
La selección de fútbol de Argentina celebró su victoria en la semifinal contra Inglaterra en el Mundial disputado en Atlanta con una pancarta política sobre la guerra de las Malvinas, lo que podría acarrear una sanción de la FIFA.
Argentina ganó el martes en Atlanta la semifinal del Mundial contra Inglaterra por 2:1 y se clasificó para la final. Tras el pitido final, los jugadores no solo celebraron en el césped el éxito deportivo, sino también con un mensaje político: varios jugadores sostuvieron ante las cámaras una pancarta blanca con la inscripción "Las Malvinas Son Argentinas". Entre los portadores de la pancarta se encontraban, según los informes, el goleador Lisandro Martínez, el defensor Cristian Romero y el mediocampista Giovani Lo Celso.
La acción apuntaba directamente a la guerra de las Malvinas de 1982, en la que Argentina y el Reino Unido lucharon durante más de 70 días por el archipiélago del Atlántico Sur. Gran Bretaña había tomado el control del archipiélago, según su propia versión, en 1833; Argentina lo considera un acto colonial ilegítimo y apela a una herencia española desde la independencia en 1816. Los habitantes de las islas se habían pronunciado, según los informes disponibles, previamente por una amplia mayoría a favor de seguir bajo soberanía británica.
