El Gobierno italiano inició la apertura de nuevos tramos de playa de acceso gratuito a lo largo de sus costas, con el objetivo de ampliar de 1,2 a 6,5 kilómetros los sectores sin coste sobre un litoral total de 11,3 kilómetros.

Un objetivo ambicioso frente a un litoral dominado por lo privado

La iniciativa, que forma parte de una reforma estructural del régimen de concesiones costeras, pretende revertir el dominio histórico de los establecimientos balnearios privados sobre el litoral mediterráneo italiano. Hasta ahora, solo 1,2 kilómetros de los 11,3 kilómetros contabilizados oficialmente estaban reservados al uso público sin cargo.