Cagliari, 06 de julio de 2026

En numerosas playas conocidas de Italia — desde Cerdeña pasando por Liguria hasta Las Marcas — rige este verano la obligatoriedad de reservar, límites de visitantes y en parte tarifas de acceso, para hacer frente al overturismo.

En numerosas playas conocidas de Italia — desde Cerdeña pasando por Liguria hasta Las Marcas — rige este verano la obligatoriedad de reservar, límites de visitantes y en parte tarifas de acceso, para hacer frente al overturismo. Las medidas afectan tanto a playas de arena libre como a pequeñas calas cuya popularidad había crecido fuertemente en los últimos años.

Especialmente amplias son las normas en Cerdeña. La playa La Pelosa, cerca de Stintino, admite hasta mediados de octubre un máximo de 1.500 visitantes al día, el acceso se realiza únicamente previa reserva online y mediante un código QR. La tarifa de entrada es de 3,50 euros; los menores de doce años entran gratis. También en Cerdeña se encuentran Rena Bianca, en Santa Teresa Gallura, Cala Brandinchi, cerca de San Teodoro, así como Cala Goloritzé, en Baunei: las tres con límites diarios que, según la playa, oscilan entre unas 250 y casi 1.500 personas, en parte con reserva obligatoria y tarifa.