Irán envía delegación de expertos a Doha – sin conversaciones directas previstas con EE. UU.
Doha, 30 de junio de 2026
Charles from Port Chester, New York / Wikimedia Commons / CC BY 2.0
Summary
En la disputa por el control del estrecho de Ormuz, esta semana viaja a Doha una delegación de expertos iraní, mientras los negociadores estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner también han volado a la capital catarí. Sin embargo, según los mediadores cataríes, no está previsto un encuentro directo entre las delegaciones de Washington y Teherán.
Doha, 30 de junio de 2026
En el esfuerzo por desescalar el conflicto en torno al estrecho de Ormuz, esta semana ha viajado a la capital catarí de Doha una delegación de expertos iraní, mientras que en paralelo los enviados especiales estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner se reúnen allí con mediadores cataríes.
El Ministerio de Exteriores iraní en Teherán confirmó el viaje de la delegación. El portavoz del ministerio, Esmail Baghaei, declaró el lunes: „Eine Expertendelegation aus der Islamischen Republik Iran wird im Laufe dieser Woche nach Doha reisen." Según la información disponible hasta ahora, no está previsto un intercambio directo entre la delegación iraní y la estadounidense, como también reiteró un portavoz del Ministerio de Exteriores catarí.
Por parte estadounidense, viajaron a Doha el enviado especial Steve Witkoff y el yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner. La Casa Blanca informó que los negociadores „hochrangige Treffen diese Woche nach Doha fliegen" estarían volando. El presidente estadounidense Donald Trump había escrito previamente en su plataforma Truth Social: „Der Iran hat um ein Treffen gebeten."
Antecedentes del conflicto
El viceministro de Exteriores iraní Kasem Gharibabadi declaró, según la agencia de noticias iraní Isna, que una ronda de conversaciones se celebrará „sobald die Voraussetzungen geschaffen sind und Einigkeit über Termin und Veranstaltungsort erzielt wurde". No están previstas para esta semana sesiones de grupos de trabajo técnicos, si bien se proseguirán las consultas a través de mediadores.
Según un alto cargo estadounidense, las delegaciones de Washington y Teherán participarán el miércoles por separado en conversaciones técnicas con mediadores de Catar y Pakistán. También estaba previsto un encuentro de los emisarios estadounidenses con el primer ministro catarí, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, y otros mediadores.
Estrecho de Ormuz: centro de la disputa
En el centro de las negociaciones, según informaciones de medios estadounidenses, no está el programa nuclear iraní, sino la disputa por el control del estrecho de Ormuz. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, había declarado el domingo que Irán es el único responsable, en el marco del acuerdo pactado, de la administración del estrecho.
El estrecho, de apenas unos 40 kilómetros de ancho, situado entre el golfo Pérsico y el océano Índico, es una de las vías marítimas más importantes del mundo. Por él se transporta, según estimaciones de expertos, alrededor del 20 por ciento del crudo mundial. El sultanato de Omán limita al sur con el estrecho.
El trasfondo de las conversaciones es un acuerdo marco concluido hace unas dos semanas entre EE. UU. e Irán, que prevé el cese temporal de los ataques mutuos. El acuerdo incluye también el compromiso de Irán de „nach besten Kräften Vorkehrungen zu treffen" para permitir durante 60 días el tránsito seguro y libre de peajes de los buques comerciales.
Términos imprecisos en el acuerdo marco
El grupo de reflexión „The Soufan Center" señaló que los términos „Vorkehrungen" y „beste Kräfte" („mejores esfuerzos") quedaban sin definir en el acuerdo marco. Nicole Grajewski, de la escuela de elite parisina Sciences Po, declaró al „New York Times" que el acuerdo había „bewusst auf flexible Formulierungen gesetzt, weil dies wahrscheinlich der einzige Weg war, sie (die Verhandlungen) zum Abschluss zu bringen".
Al mismo tiempo, la guerra entre EE. UU. e Irán ha prácticamente paralizado el tráfico marítimo regular en el estrecho debido a bloqueos, operaciones militares y la supuesta colocación de minas iraníes. Apenas el pasado fin de semana, ambas partes ejecutaron golpes militares mutuos aislados, lo que alimentó la preocupación por una nueva escalada.
Fuentes iraníes señalaron además que la Guardia Revolucionaria utiliza el estrecho de Ormuz „als Instrument zur Ausübung von Druck und zur Stärkung ihrer Verhandlungsposition". Ali Vaez, del International Crisis Group, dijo al „Wall Street Journal": „Der Iran hat wenig Interesse daran, zuzusehen, wie sein politischer Hebel mit jedem Schiff, das in omanische Gewässer umgeleitet wird, schwindet."
Miles de millones congelados y consecuencias económicas
En paralelo a las conversaciones, el Ministerio de Exteriores iraní en Teherán anunció una reunión con representantes cataríes para el día siguiente, centrada sobre todo en los activos iraníes congelados. Según estimaciones de expertos, alrededor de 100.000 millones de dólares estadounidenses en activos iraníes, incluidos ingresos del sector energético, están congelados en el extranjero. Sin embargo, aún no se ha producido ninguna transferencia de los fondos, como explicó el portavoz del Ministerio de Exteriores catarí.
En la disputa por el desminado en el estrecho, Irán rechazó decididamente las ofertas internacionales de ayuda. El presidente francés Emmanuel Macron había propuesto llevar a cabo, junto con estados socios, el desminado en el estrecho. También Alemania, Gran Bretaña y otros estados habían señalado su disposición a apoyar. El viceministro Gharibabadi declaró que Irán nunca permitiría una operación conjunta de ese tipo; la responsabilidad del desminado recae, conforme al acuerdo marco, exclusivamente en Irán.
El viceministro iraní acusó además a París de agravar, con tales iniciativas, la ya tensa situación en el estrecho de importancia estratégica mediante „Provokationen" adicionales. Francia y Omán habían anunciado previamente su cooperación en el desminado.
Desminado internacional, objeto de controversia
El ministro federal de Exteriores, Johann Wadephul, había abogado previamente por la libertad de navegación a través del estrecho de Ormuz y apoyado las negociaciones en curso. „Jetzt kommt es darauf an, eine tragfähige Lösung zur sicheren, freien Durchfahrt durch die Straße von Hormus zu erreichen", declaró Wadephul. Calificó las conversaciones como „wichtigen Schritt" y destacó al mismo tiempo: „Von dem Programm dürfe keine Gefahr mehr ausgehen."
Según las Naciones Unidas, 62 economías están amenazadas como consecuencia del bloqueo del estrecho de Ormuz. El Institute for the Study of War (ISW), con sede en Washington, interpretó los ataques iraníes contra bases estadounidenses en Baréin y Kuwait como un posible intento de obligar a los estados del Golfo a aceptar un control iraní del estrecho.
Riesgos e impactos regionales
El propio presidente estadounidense se pronunció de forma ambivalente sobre la importancia de la reunión prevista. „Das Treffen in Doha wird vielleicht wichtig sein, vielleicht auch nicht", dijo Trump. La noticia fue emitida el 30 de junio de 2026 en el programa Deutschlandfunk.
El acuerdo marco entre Washington y Teherán incluye, según expertos, también el fin de los combates en el Líbano entre Israel y el partido-milicia chií pro-iraní Hezbolá. Los críticos ven en ello el riesgo de que EE. UU. haya concedido a Irán un derecho de veto sobre la evolución en el Líbano.
Delegación iraní en Doha: no se prevén conversaciones | noticias360