Viena, 12 de julio de 2026

Greenpeace y el Samariterbund han pedido al Gobierno federal austriaco que tome en serio la protección de la población contra el calor y la establezca por ley, señalando los crecientes riesgos para la salud derivados de las olas de calor.

En una declaración conjunta, ambas organizaciones advirtieron sobre las consecuencias del calentamiento global también en Austria. „Die Folgen der Erderhitzung seien auch in Österreich deutlich spürbar, teilten sie mit. Hitzewellen würden zunehmen, länger dauern und die Gesundheit der Menschen gefährden." Las asociaciones consideran urgente actuar a nivel de la política federal.

Según el monitoreo de mortalidad por calor de AGES, en el verano del año pasado 449 personas murieron a causa del calor en Austria. Esta cifra subraya la urgencia de medidas políticas, destacaron las organizaciones. Los más afectados son las personas mayores, los enfermos crónicos, las embarazadas y los niños.

Las cifras muestran la urgencia

Marc Dengler, experto en clima y energía de Greenpeace en Austria, exigió medidas a largo plazo del Gobierno federal: „Es braucht dringend langfristige Maßnahmen von der Bundesregierung: mehr Geld für Gebäudesanierungen, mehr Grün in unseren Städten und ein sozial gerechtes Mietsystem, das Mietminderungen bei mangelhaftem Hitzeschutz gesetzlich verankert."