Estudio vienés: las olas de calor elevan el número de servicios de emergencia en un nueve por ciento
Viena, 30 de junio de 2026
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Summary
Un análisis de más de 900.000 servicios de emergencia en Viena muestra que el número de intervenciones en días de calor aumenta entre un ocho y un nueve por ciento. Los grupos más afectados son los niños y adolescentes, así como las personas mayores de entre 76 y 85 años.
Viena, 30 de junio de 2026
Un análisis de alrededor de 936.461 servicios de emergencia en Viena entre los años 2018 y 2021 demuestra que el número de intervenciones diarias en días de calor aumenta entre un ocho y un nueve por ciento, y que los niños, adolescentes y personas mayores se ven afectados de forma especialmente intensa.
Base de datos: más de 900.000 intervenciones
Para su investigación, los investigadores y las investigadoras vincularon un total de 936.461 servicios de emergencia de los años 2018 a 2021 con datos meteorológicos de alta resolución espacial procedentes de 506 puntos de medición en Viena. Se consideró día de calor aquel en el que la temperatura alcanzaba al menos 20,5 grados Celsius durante un mínimo de dos días consecutivos. En esas jornadas, el número de servicios de emergencia diarios aumentaba en torno a un ocho o nueve por ciento.
Tal y como subrayan las autoras y los autores, este efecto se mantenía estadísticamente incluso tras considerar el año, el mes, el día de la semana y los festivos. Los investigadores y las investigadoras sospechan "einen fehlenden Akklimatisierungseffekt zu Saisonbeginn", como se indicó. Esto sugiere que muchas personas reaccionan con mayor sensibilidad precisamente en la primera fase de un período de calor, ya que el cuerpo aún no se ha adaptado a las temperaturas crecientes.
Grupos de riesgo: niños y personas mayores
Los efectos fueron especialmente marcados en dos grupos de edad: los niños y adolescentes de entre 0 y 18 años, así como los adultos de entre 76 y 85 años, registraron una cantidad desproporcionadamente alta de servicios de emergencia en días de calor. Estos resultados coinciden con hallazgos internacionales que indican que las personas muy jóvenes y las mayores son especialmente vulnerables a los problemas de salud relacionados con el calor.
Además del peligro inmediato para la salud, el estudio dirige la mirada hacia otro aspecto: la relación entre el cambio climático y el cambio demográfico. Thomas Dorner, editor de la publicación y director de la Academia para la Investigación sobre el Envejecimiento en la Haus der Barmherzigkeit, lo resume así: "Das Zusammenspiel von Klimawandel und Bevölkerungsalterung ist eine unbequeme Realität, der sich die Politik mit höchster Priorität stellen muss".
El ejercicio como factor de protección
Dorner subraya además la importancia del ejercicio para aumentar la resistencia frente al estrés térmico. "Bewegung verbessert die Herz-Kreislauf-Leistungsfähigkeit, unterstützt die Thermoregulation und hilft dem Körper, Wärme effizienter abzugeben", señala en sus explicaciones. "Die zentrale Botschaft lautet nicht weniger Bewegung, sondern angepasste Bewegung", destaca Dorner.
Andrea Schmidt, coautora de la publicación, amplía esta perspectiva con aspectos sociales y de cuidados. En el estudio "Sozio-technische Lösung für ein gesundes und klimakompetentes Leben pflegender Angehöriger in Caring Communities" subraya, junto a las medidas técnicas y estructurales, sobre todo la importancia de la convivencia social. "Wenn Nachbarschaften und Gemeinden füreinander Sorge tragen, profitieren nicht nur pflegebedürftige Menschen, sondern auch pflegende Angehörige", afirma Schmidt.
Los datos sobre los cuidados en Austria subrayan esta urgencia: los familiares asumen alrededor del 80 por ciento del trabajo no remunerado de cuidado y atención, y con frecuencia se ven afectados por el aislamiento social y las cargas psicológicas. Una gran parte de los cuidadores familiares tiene más de 60 años, por lo que también forma parte de los grupos de riesgo ante eventos de calor.
Los cuidadores familiares en el foco
Schmidt ve un potencial desaprovechado en la combinación de promoción de la salud y medidas ecológicas. "Gesundheitsförderung und ökologische Aspekte zusammenzudenken bietet Potenziale", señala Schmidt. El mensaje central de la publicación: las personas, sobre todo las mayores, deben poder mantenerse móviles; bajo el lema "Ageing in Place", deberían poder vivir el mayor tiempo posible en su entorno habitual.
Los resultados se presentaron junto con análisis complementarios: un total de 40 expertas y expertos de 25 instituciones han reunido sus hallazgos en una publicación y los han presentado en una rueda de prensa para llamar la atención sobre las consecuencias sanitarias del cambio climático. Entre las instituciones participantes se encuentran organismos como la BOKU y Caritas.
Los datos meteorológicos en los que se basa el estudio provienen de una densa red de medición con 506 puntos, que permite un análisis de alta resolución espacial para el territorio urbano de Viena. Esto distingue al estudio vienés de muchas encuestas internacionales, que suelen basarse en valores promedio suprarregionales. La alta resolución espacial permite observar de forma diferenciada los efectos del calor en los distintos distritos de la ciudad.
Olas de calor en el contexto del cambio climático
Los investigadores y las investigadoras destacan que sus resultados cobran relevancia en el contexto del avance del cambio climático. Dado que las olas de calor en Europa serán probablemente en el futuro más frecuentes, intensas y duraderas, cabe esperar un nuevo aumento de los problemas de salud asociados al calor y, por tanto, una creciente presión sobre los servicios de emergencia.
Más allá de la atención médica puramente asistencial, el estudio señala el papel de las medidas preventivas: una ingesta suficiente de líquidos, espacios frescos de retirada en el entorno vital, ritmos diarios adaptados con traslado de las actividades físicas a las horas más frescas, y redes de ayuda vecinales. Estos factores podrían contribuir a reducir notablemente el número de llamadas de emergencia en los días calurosos.
Las autoras y los autores esperan que sus resultados se incorporen a las decisiones de política urbana y sanitaria. En la presentación se incluyeron referencias a medidas concretas en Viena y a planes suprarregionales de protección frente al calor, y se subrayó que las estrategias de adaptación deben concebirse tanto desde el punto de vista constructivo-técnico como del social-comunicativo.
En conjunto, el estudio dibuja el retrato de un doble desafío: por un lado, la población vienesa está expuesta a una creciente carga para la salud debido al aumento del número de días calurosos; por otro, esta carga afecta especialmente a grupos vulnerables. El análisis vienés aporta así una base empírica para desarrollar medidas de protección específicas para niños, adolescentes y personas mayores, y para poner al mismo tiempo a los cuidadores familiares en el centro de la atención.
Questions & Answers
¿En qué porcentaje aumenta el número de servicios de emergencia en Viena en los días de calor?
El análisis de 936.461 servicios de emergencia de los años 2018 a 2021 mostró que el número de intervenciones diarias en jornadas con al menos 20,5 grados Celsius aumentaba en torno a un ocho o nueve por ciento.
¿Qué grupos de edad son especialmente vulnerables al calor según el estudio vienés?
Los efectos fueron especialmente marcados en los niños y adolescentes de entre 0 y 18 años, así como en las personas de entre 76 y 85 años.
¿Qué papel desempeñan los cuidadores familiares en el contexto de la carga térmica?
Los cuidadores familiares asumen en Austria alrededor del 80 por ciento del trabajo no remunerado de cuidado y atención; una gran parte de ellos tiene más de 60 años y, por tanto, también está expuesta al riesgo del calor, según el estudio.
Ola de calor Viena: 9% más servicios de emergencia | noticias360