Elecciones Armenia 2026: Pashinyan busca tercer mandato | noticias360
Elecciones legislativas en Armenia: Pashinyan busca un tercer mandato frente a una oposición prorrusa fragmentada
Ereván, 07 de junio de 2026
AI-generated image (flux-2/pro-text-to-image via Kie.ai)
Summary
Armenia celebró este 7 de junio unas elecciones legislativas decisivas con 2,5 millones de votantes convocados, en las que el primer ministro Nikol Pashinyan aspira a un tercer mandato al frente de su partido Contrato Civil. La campaña, dominada por la disputa geoestratégica entre Moscú y Bruselas, enfrentó al Gobierno prooccidental con una oposición prorrusa fragmentada liderada por el oligarca Samvel Karapetyan y el exprimer presidente Robert Kocharyan.
Ereván, 07 de junio de 2026
Unos 2,5 millones de armenios están llamados a las urnas este domingo en unas elecciones legislativas decisivas en las que el primer ministro Nikol Pashinyan, al frente del partido Contrato Civil, busca un tercer mandato frente a una oposición prorrusa fragmentada, en un contexto marcado por la presión de Moscú y el acercamiento de Ereván a la Unión Europea.
Apertura de los colegios y datos de participación
Los colegios electorales abrieron a las 06.00 horas (hora de Europa Central) y la participación fue animada desde primeras horas, según un reportero de la agencia de noticias dpa, que calificó la jornada como activa. La Comisión Electoral informó de que casi el 15 por ciento de los votantes había depositado su papeleta en las tres primeras horas de votación, un ritmo que los observadores consideraron un indicio de movilización ciudadana en torno a una cita considerada de rumbo para el país del Cáucaso.
Pashinyan concurre a estos comicios con la formación Contrato Civil, el partido con el que ya gobierna desde hace varios años y al que las encuestas sitúan en cabeza, aunque con una ventaja que los sondeos han descrito como fluctuante. El jefe del Gobierno, convertido en arquitecto de un giro estratégico hacia Occidente, aspira a consolidar su proyecto político en un momento de máxima tensión con el Kremlin.
Pashinyan y Contrato Civil: la apuesta por un tercer mandato
La oposición, por su parte, se presenta de forma fragmentada. Entre sus actores más influyentes figuran el oligarca Samvel Karapetyan, que lidera la plataforma Armenia Fuerte y se encuentra bajo arresto domiciliario desde hace cerca de un año por la acusación de haber planificado un golpe de Estado, y el exprimer presidente Robert Kocharyan, considerado un aliado del presidente ruso, Vladímir Putin, y cabeza visible de la alianza electoral Armenia. Ambos son identificados como prorrusos.
Karapetyan, cuya fortuna acumulada en el sector gasístico y el inmobiliario ruso se estima en unos 4.500 millones de dólares —una cifra equivalente a cerca de la mitad del presupuesto total de Armenia—, no puede optar constitucionalmente a la jefatura del Gobierno porque, además de la ciudadanía armenia, posee la rusa. La campaña de su bloque es dirigida oficialmente por su sobrino, Narek Karapetyan.
La oposición prorrusa: Karapetyan y Kocharyan
El Kremlin ha hecho sentir su peso durante toda la campaña. Putin recibió a Pashinyan en Moscú en abril, en un encuentro en el que le advirtió de las consecuencias económicas de un eventual acercamiento a la UE, y en la cumbre de la Unión Económica Eurasiática (UEE) celebrada a finales de mayo en Astaná (Kazajistán) recordó que el conflicto en Ucrania se desencadenó a finales de 2013 y principios de 2014 precisamente por la aspiración de Kiev a acercarse a Bruselas. Además, el Ministerio de Energía ruso amenazó con dar por terminado un contrato de suministro de gas en condiciones favorables para Ereván.
La presión económica se concretó en medidas concretas: el organismo ruso de protección del consumidor incluyó flores armenias y una lista de productos alimentarios en un índice de importaciones restringidas, alegando supuestas deficiencias de calidad, y desde principios de mes Moscú ha dejado de importar ciertos bienes armenios invocando razones higiénicas. Estas restricciones golpean a una economía cuya dependencia de Rusia se estima entre el 40 y más del 60 por ciento, dependiendo de si se incluyen los precios preferentes del petróleo y el gas.
La presión de Moscú: gas, comercio y advertencias
El Gobierno armenio ha respondido con mensajes de firmeza. Pashinyan declaró que las relaciones con Rusia atraviesan una fase de transformación que él valora positivamente y aseguró que la sociedad armenia no cambiará su rumbo estratégico por presiones comerciales. En un mensaje en vídeo, sostuvo que celebrar un referéndum sobre la integración europea resulta ilógico hasta que Armenia haya presentado oficialmente su candidatura o se haya acercado al estatus de país candidato. En la misma línea, Pashinyan afirmó que Armenia es un país democrático, con redes sociales plenamente libres y sin presos políticos.
El Gobierno también ha buscado nuevos anclajes internacionales. A principios de mayo, Ereván acogió una cumbre entre la UE y Armenia en la que se firmó un acuerdo de cooperación bilateral orientado a modernizar el transporte, diversificar el suministro energético y expandir la infraestructura digital. La Comisión Europea, presidida por Ursula von der Leyen, prepara además un paquete de ayuda de 50 millones de euros para el país, en lo que sus defensores describen como una señal del compromiso europeo. Pocos días antes de las elecciones, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, realizó una escala en Ereván para firmar un acuerdo de cooperación bilateral, y la Administración Trump ha expresado su respaldo a la política de reconciliación con Azerbaiyán y Turquía.
La reconciliación con Azerbaiyán —y, por extensión, con su potencia protectora, Turquía— ha sido otro eje central de la campaña. Armenia firmó el año pasado un acuerdo de paz con Bakú tras su derrota en el último conflicto armado y declaró su renuncia a la disputada región de Nagorno-Karabach, de la que unos 100.000 armenios étnicos tuvieron que huir hacia el corazón de Armenia hace tres años, después de que Azerbaiyán conquistara el territorio tras breves pero intensos combates. Moscú, aliado tradicional de Ereván, permaneció en gran medida pasivo durante ese episodio, en parte por los desafíos de su guerra de agresión contra Ucrania, lo que generó un profundo malestar en la sociedad armenia.
La reconciliación con Azerbaiyán y la sombra de Nagorno-Karabach
Esa frustración quedó plasmada en declaraciones como las de Gework, un empresario de logística de la pequeña localidad de Yermuk, que aseguró: «Wegen zwei Fuhren Blumen werden wir nicht unsere Zukunft verscheuern» y «Zurück in die Sowjetunion will ich nicht». Su testimonio ilustra el sentir de amplios sectores de la población que rechazan tanto las presiones rusas como cualquier tentación de volver a la órbita soviética.
En el plano interno, la campaña estuvo marcada por la desinformación, las amenazas y las acusaciones cruzadas. Críticos denunciaron el proceder de actores occidentales como ayuda electoral al partido gobernante, mientras que la oposición acusa a Pashinyan de traicionar los intereses nacionales, aunque, según los analistas, no ha logrado articular una alternativa política creíble. Putin, por su parte, acusó al Gobierno armenio de obstaculizar a la oposición y afirmó que algunas fuerzas prorrusas con pasaporte ruso se encontraban en prisión.
De cara a la jornada, el analista Jakob Wöllenstein, director político de la Fundación Konrad Adenauer para el Cáucaso Meridional, constató que «Die Stimmung im Land hat sich gedreht» y que la labor del Gobierno es valorada más positivamente, sobre todo en materia de paz y seguridad. Wöllenstein, cuyo despacho emite estas valoraciones desde Ereván, sostuvo también que Estados Unidos y la UE tienen interés en Armenia como posible nudo de un corredor comercial en el Cáucaso, y destacó que Armenia constituye un pionero democrático en la región. «Viele seien der Auffasssung, das Land gehöre als ältestes christliches Land zum großen Bereich der europäischen Zivilisation», explicó el experto, que recordó que los sondeos muestran una mayoría de la población armenia favorable a un ingreso a largo plazo en la UE, aunque con una política exterior equilibrada que busca múltiples alianzas.
«Selbst wenn viele Paschinjan nicht mögen, gibt es keine Alternative», resumió Wöllenstein en declaraciones a la dpa, en las que también destacó que Pashinyan ha logrado crear nuevos puestos de trabajo. El experto apuntó que el bloque prorruso no ofrece una alternativa real al actual jefe de Gobierno, una percepción que, según las encuestas recogidas por la prensa alemana, comparten amplios sectores del electorado.
Apoyos occidentales y expectativas de una segunda vuelta
Si ninguna fuerza política logra formar un Gobierno de mayoría tras el escrutinio, Armenia deberá acudir de nuevo a las urnas en un plazo de cuatro semanas, en medio de un clima de incertidumbre económica y de tensiones geopolíticas regionales. La cita, descrita en la cobertura internacional como un momento de rumbo para el país, se celebra con la mirada puesta tanto en Bruselas como en Moscú, y con la sospecha, expresada por el propio Putin, de que el pueblo armenio deberá pronunciarse en referéndum sobre la dirección que tome el país.
Mientras la jornada electoral avanza, la atención internacional se centra en si los armenios renovarán la confianza en Pashinyan y en su proyecto de acercamiento a Europa o si, por el contrario, la suma de las fuerzas prorrusas logrará alterar el equilibrio de poder. El resultado, sea cual sea, marcará el rumbo de un país de tres millones de habitantes atrapado entre dos polos y obligado a definir, en las urnas, hacia dónde mira su futuro.
Para entonces, la campaña ya había dejado una imagen insólita: la del presidente francés, Emmanuel Macron, sentado al piano junto al primer ministro Pashinyan en Ereván a principios de mayo, interpretando La Bohème, una de las canciones más conocidas del artista armenio-francés Charles Aznavour. La escena, cargada de simbolismo, ilustra la intensidad de la ofensiva diplomática europea en un país que, según la lógica de Wöllenstein, muchos consideran parte de la civilización europea en su sentido más amplio.
Questions & Answers
¿Qué se elige en las elecciones legislativas de Armenia del 7 de junio de 2026?
Se renueva el Parlamento armenio, con unos 2,5 millones de ciudadanos convocados a las urnas. En juego está la formación de gobierno, y el primer ministro Nikol Pashinyan aspira a un tercer mandato al frente de su partido Contrato Civil.
¿Quiénes son los principales rivales de Pashinyan en estos comicios?
La oposición, identificada como prorrusa, se presenta fragmentada. Sus figuras más destacadas son el oligarca Samvel Karapetyan, líder de Armenia Fuerte y bajo arresto domiciliario, y el exprimer presidente Robert Kocharyan, al frente de la alianza Armenia.
¿Por qué la relación con Rusia y la UE ha marcado la campaña?
El Kremlin ha advertido a Ereván de las consecuencias económicas de acercarse a Bruselas, ha restringido importaciones y ha amenazado con cortar contratos energéticos. El Gobierno, que firmó un acuerdo de cooperación con la UE y aspira a una futura adhesión, defiende su giro estratégico frente a una oposición que lo acusa de traicionar los intereses nacionales.