Washington, 10 de agosto de 2026

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha calificado las conversaciones diplomáticas con Irán como una "partida de ajedrez" y ha advertido a Teherán contra nuevas concesiones.

Trump utilizó la comparación para aumentar la presión sobre el Gobierno iraní. Dijo que EE. UU. estaba jugando "un juego que nadie ha jugado antes" y amenazó con que un "destino terrible" aguardaba a Teherán si no se alcanzaba un acuerdo. Las palabras se producen en un contexto de tensiones continuas en torno al estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo.

Según observadores, el detonante de la escalada fue un nuevo incidente con fuerzas iraníes en el estrecho. En los últimos días, EE. UU. había tomado nota de los informes sobre ataques de la milicia hutí contra territorio saudí y de la preocupación por una ampliación del conflicto. Trump declaró que hasta ahora había protegido a Irán de un "gran destino" y que seguiría haciéndolo.