El Parlamento húngaro aprueba la destitución del presidente Sulyok – se avecina un juicio político
Budapest, 13 de julio de 2026
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Summary
El Parlamento húngaro aprobó el lunes, con la mayoría de dos tercios del partido Tisza, una reforma constitucional que permite la destitución del presidente Tamás Sulyok. Hasta ahora, Sulyok se niega a promulgar la reforma; el primer ministro Péter Magyar ha anunciado en respuesta un procedimiento de juicio político.
Budapest, 13 de julio de 2026
El Parlamento húngaro en Budapest aprobó el lunes, con 139 votos a favor y 6 en contra, una reforma constitucional que prevé el cese inmediato del mandato del presidente Tamás Sulyok.
Con la necesaria mayoría de dos tercios del gobernante partido Tisza, la Asamblea Nacional aprobó el lunes la 17ª reforma de la Ley Fundamental húngara, que contempla, entre otras cosas, la destitución del jefe de Estado Tamás Sulyok. 139 parlamentarios votaron a favor de las modificaciones, alcanzando así la mayoría de dos tercios requerida. Seis se abstuvieron. La fracción del partido Fidesz de Orbán se ausentó de la votación.
El primer ministro Péter Magyar, cuyo partido burgués Tisza se autodefine como proeuropeo y conservador, había propuesto la reforma constitucional, cumpliendo así una promesa electoral central. La fracción del Fidesz boicoteó la votación. Para que las nuevas disposiciones entren en vigor, Sulyok debe promulgarlas.
Antecedentes de la reforma constitucional
Antes de la votación, Sulyok no había atendido la exigencia de dimisión del primer ministro. Anunció que no firmaría la ley que contempla su propia destitución dentro del plazo de cinco días del que dispone. Si firmara al quinto día, sería removido del cargo 24 horas después.
Magyar fundamentó la iniciativa con dureza: El día de hoy es un día importante para la historia de Hungría y para el cambio de sistema. Prosiguió: Hoy el Parlamento húngaro decide sobre la 17ª reforma de la Ley Fundamental. Decide si ponemos fin a aquella época en la que el fracasado partido Fidesz reconvirtió la Ley Fundamental en su propio reglamento para el ejercicio del poder.
Al mismo tiempo, Magyar acusó a Sulyok de haber respaldado la política del ex primer ministro Viktor Orbán, derrotado en abril. Acusó a Orbán de haber adaptado completamente este cuerpo legal a las necesidades de poder de su partido. Además, Magyar calificó a Sulyok y a otros altos representantes del Estado como marionetas de su predecesor y afirmó que Tamás Sulyok es «indigno de representar al pueblo húngaro».
Acusaciones de Magyar contra Sulyok
Magyar lo formuló como pregunta: si el Estado húngaro debe seguir protegiendo a quienes protegieron el sistema Orbán. Ya a finales de junio había declarado que no era apropiado hacer caso omiso de la voluntad democrática del pueblo y de su mandato.
Sulyok, considerado un allegado y leal a Viktor Orbán, se resiste a su destitución. En una entrevista con la revista suiza de derecha populista Weltwoche declaró: El jefe de Estado no dispone de poder político alguno, no forma parte del poder ejecutivo, por lo que no puede ser llamado a cuentas políticamente. Una destitución del presidente puramente motivada políticamente constituye un proceder sin precedentes y un peligro para el orden constitucional y democrático.
Sulyok enfatizó además: «Ofrecí esta cooperación desde el principio y sigo aspirando a ella. Las decisiones políticas las toma la mayoría del Parlamento; la tarea del presidente es únicamente legitimar esas decisiones». Señaló que la Constitución prevé una cooperación entre el presidente, el Parlamento y el Gobierno.
Defensa de Sulyok
En caso de que Sulyok se negara a promulgar la reforma, Magyar lo amenazó con un procedimiento de juicio político. Este debería ser solicitado por el Parlamento con mayoría de dos tercios y aprobado por el Tribunal Constitucional. Si Sulyok no firma la reforma, el primer ministro Magyar quiere iniciar de inmediato el procedimiento ya preparado. Tras el vencimiento del plazo de cinco días, este sería el siguiente paso.
En cambio, si Sulyok finalmente firmara, su mandato finalizaría de inmediato. En caso de vacancia del puesto de jefe de Estado, la presidenta del Parlamento, Agnes Forsthoffer, asumiría temporalmente sus competencias. Ella además promulgaría la reforma constitucional en lugar de Sulyok. El Parlamento dispondría entonces de 30 días para elegir a un presidente interino.
El Gobierno húngaro declaró que Sulyok ha sufrido una grave pérdida de confianza. Una encuesta del instituto de investigación 21 Research Center de mayo reveló que el 67 por ciento de los votantes húngaros exige la dimisión de Sulyok. Amnistía Internacional constató que a Sulyok le corresponde un procedimiento conforme a derecho.
Otras reformas: límite de edad y limitación del mandato
La reforma constitucional prevé, además de la destitución de Sulyok, otras reformas de gran alcance: los cargos de los jueces constitucionales finalicen automáticamente al cumplir los 70 años de edad y que la actividad de los diputados se limite a doce años. La regulación entrará en vigor a partir de las próximas elecciones parlamentarias de 2030.
Ya a mediados de junio, el partido burgués Tisza de Magyar había aprobado con su mayoría de dos tercios en el Parlamento una reforma constitucional que limita a ocho años el mandato del primer ministro. Impide que Orbán pueda volver a ser jefe de Gobierno. Según la norma, Magyar tampoco podrá ser reelegido más de una vez.
El límite de 12 años para los diputados también afectaría a Orbán: le prohibiría volver a presentarse como candidato al Parlamento. Fue diputado de forma ininterrumpida desde 1990 hasta ahora. No obstante, no asumió el mandato que obtuvo en las elecciones de abril de este año como cabeza de lista de su partido Fidesz.
De los 15 jueces constitucionales, cuatro se ven directamente afectados por el nuevo límite de edad, entre ellos el presidente Peter Polt, considerado un leal a Orbán. La reforma priva así al partido Fidesz del amplio control que ejercía sobre el máximo tribunal húngaro. Sulyok podría además recurrir ante el Tribunal Constitucional, que sigue estando compuesto mayoritariamente por jueces nombrados por Orbán.
Crítica y valoración de la reforma
Magyar planea además, junto con su partido Tisza, la elaboración de una constitución completamente nueva que sustituya la «Ley Fundamental» introducida por Orbán. La nueva constitución deberá entrar en vigor en otoño de 2026 y contemplará, entre otras cosas, la elección directa del jefe de Estado por el pueblo. Está prevista además la creación de una nueva «National Office» para reforzar la labor anticorrupción.
Juristas constitucionalistas y politólogos califican las reformas como un golpe severo para la democracia y el Estado de derecho en Hungría. Los críticos acusan al nuevo gobierno de hacer exactamente aquello que durante mucho tiempo había reprochado a Orbán: adaptar reformas constitucionales a fines partidistas. Juristas en Hungría y en el extranjero consideran la destitución del presidente por el Parlamento como un precedente peligroso para otros países.
Perspectiva: nueva constitución en otoño de 2026
Orbán gobernó de 1998 a 2002 y de 2010 hasta su derrota electoral en abril de 2026. El partido Fidesz calificó la actuación de Magyar como autocrática, un reproche que durante el mandato de Orbán se había formulado con frecuencia contra él. Peter Magyar había anunciado tras su victoria electoral de abril su intención de modificar el sistema construido por su predecesor Orbán.
El corresponsal de política exterior Peter Balzli aportó un análisis de los hechos para la SRF. El reportaje se emitió el 13 de julio de 2026 en Deutschlandfunk. La agencia AFP proporcionó la base del artículo.
Questions & Answers
¿Quién es Tamás Sulyok y por qué debe ser destituido?
Tamás Sulyok es presidente de Hungría desde 2024 y es considerado un allegado de Viktor Orbán. El primer ministro Péter Magyar lo acusa de haber respaldado la política del ex primer ministro derrotado y de haberse opuesto al nuevo gobierno.
¿Qué mayoría era necesaria para destituir a Sulyok?
Para la reforma constitucional se requería una mayoría de dos tercios en el Parlamento. El partido Tisza del primer ministro Magyar dispone de esa mayoría y votó a favor con 139 diputados, mientras que la fracción del Fidesz boicoteó la votación.
¿Qué ocurre si Sulyok no firma la reforma en un plazo de cinco días?
Si Sulyok se niega a promulgar la reforma, el primer ministro Magyar quiere iniciar un procedimiento de juicio político, que también requiere una mayoría de dos tercios en el Parlamento y la aprobación del Tribunal Constitucional.
Hungría: el Parlamento destituye al presidente Sulyok – se | noticias360