Papa León XIV en España: visita, misas y mensaje político | noticias360
El papa León XIV recorre España con un mensaje contra la polarización y a favor del multilateralismo
Madrid, 07 de junio de 2026
AI-generated image (flux-2/pro-text-to-image via Kie.ai)
Summary
El papa León XIV inició una visita de una semana a España con actos en Madrid, Barcelona y las islas Canarias, en los que llamó a combatir la polarización, defender el derecho internacional y promover la integración europea. Más de 1,2 millones de fieles se reunieron en la plaza de Cibeles de Madrid para una misa y una procesión de Corpus Christi.
Madrid, 07 de junio de 2026
El papa León XIV inició el domingo una visita de una semana a España con una misa multitudinaria en la plaza de Cibeles de Madrid, a la que asistieron más de 1,2 millones de personas, y una serie de discursos en los que advirtió contra la polarización, defendió el multilateralismo y pidió a los europeos impulsar la integración del continente.
El pontífice, nacido en Chicago y jefe de la Iglesia católica, fue recibido el sábado en el Palacio Real de Madrid por el rey Felipe VI y la reina Letizia, en el arranque de una gira que se prolongará hasta el viernes de la semana próxima y que incluye etapas en Barcelona y en las islas Canarias, según informó Deutschlandfunk. La jornada del domingo comenzó con una misa seguida de una procesión de Corpus Christi en la céntrica plaza de Cibeles, donde se encuentra el Ayuntamiento de Madrid, y a la que los organizadores de la gran convocatoria cifraron en más de 1,2 millones de asistentes, mientras que las autoridades españolas estimaron unos 500.000.
Una misa multitudinaria en Cibeles
Durante la estancia en la capital, más de 14.000 policías fueron desplegados para garantizar la seguridad del papa, en un dispositivo sin precedentes para una visita internacional al país, de acuerdo con las cifras proporcionadas por las autoridades españolas y recogidas por los medios germanoparlantes que cubren el viaje. La magnitud del dispositivo refleja tanto la importancia del acontecimiento como la preocupación por posibles incidentes en un contexto europeo de amenazas híbridas y terrorismo.
En su primer discurso en territorio español, León XIV agradeció al Gobierno de España por su "Treue zum Völkerrecht und zum Multilateralismus", es decir, su compromiso con el derecho internacional y el multilateralismo, y elogió en particular la "Klarheit und Entschlossenheit" —claridad y determinación— del Ejecutivo que preside Pedro Sánchez en la defensa de la paz. "Ich spreche Ihrem Land meinen Dank aus für dessen treue Einhaltung des Völkerrechts", declaró el pontífice ante el cuerpo diplomático y representantes de la sociedad civil reunidos en Madrid.
Defensa del derecho internacional y del multilateralismo
En la misma intervención, el papa advirtió sobre los riesgos del discurso populista: "Heute scheint die Versuchung, durch das Schüren von Polarisierung an Popularität zu gewinnen, eher gewachsen als abgenommen zu haben". Llamó a abandonar las "spaltenden und polarisierenden" —divisivas y polarizadoras— visiones de la realidad para pasar de "fruchtlosen Vereinfachungen zu einer fruchtbaren Anerkennung ihrer Komplexität" —de simplificaciones estériles a un reconocimiento fecundo de su complejidad—.
Ante los representantes del Estado, la sociedad civil y el cuerpo diplomático extranjero, el pontífice recordó que "die Botschaft des Friedens in diesen Zeiten leider für manche naiv und für andere provokativ klingt" —el mensaje de paz en estos tiempos suena infelizmente ingenuo para algunos y provocador para otros—. Reivindicó el papel de España en la escena internacional y reclamó a los europeos avanzar en el proceso de unidad, "nicht im Gegensatz zu anderen Mächten, sondern als Geschenk für die ganze Menschheitsfamilie" —no en oposición a otras potencias, sino como regalo para toda la familia humana—.
Llamamiento a la integración europea
El papa, de 70 años, insistió en que "Sicherheit entstehe nicht aus Waffen und Mauern", sino "dadurch, dass wir lernen, gemeinsam mit anderen voranzugehen, gemeinsam zu wachsen, Seite an Seite" —aprendiendo a avanzar juntos, a crecer juntos, codo con codo—. La fórmula condensó el lema de la jornada, "Gemeinsam wachsen, Seite an Seite", y sirvió de contrapunto al endurecimiento del debate migratorio y de seguridad en varios países del continente.
Otro de los ejes de la visita fue el diálogo intercultural. León XIV recordó la presencia histórica del Islam en la península ibérica y los episodios de coexistencia entre cristianos, musulmanes y judíos. "Die Präsenz des Islam auf der Iberischen Halbinsel war eine langjährige politische, kulturelle und religiöse Gegebenheit", afirmó, y destacó que "in dieser Zeit gab es nicht nur Konfrontation, sondern man versuchte auch, einen Raum für Begegnung, Gespräch und Dialog zu schaffen" —en esa época no solo hubo confrontación, sino que se intentó crear un espacio de encuentro, conversación y diálogo sobre el sentido y la verdad—.
La herencia del diálogo entre religiones
A partir de esa lectura, el papa sostuvo que "die Kultur der Begegnung" —la cultura del encuentro— es la que aporta estabilidad y prosperidad, en contraste con "die Kultur der Konfrontation" —la cultura de la confrontación—. La afirmación resonó en un país que en los últimos años ha vivido tensiones territoriales y donde, sin mencionar expresamente a vascos y catalanes, llamó a "die Forderungen nach Autonomie und Einheit in Einklang zu bringen" —armonizar las demandas de autonomía y unidad—.
En el avión que lo llevó a Madrid, León XIV se refirió a los casos de abusos en la Iglesia católica como una "weiterhin offene Wunde" —una herida que sigue abierta— y agradeció a las víctimas su testimonio. Subrayó que la claridad y la determinación eclesiales frente a esos casos son imprescindibles "für den Prozess der Heilung und Wiedergutmachung" —para el proceso de sanación y reparación—. En el mismo vuelo pidió que la violencia en Oriente Próximo termine: "Man muss wirklich darauf drängen, dass die Gewalt ein Ende findet", dijo a los periodistas, según la agencia italiana ANSA.
El viaje incluye también un capítulo social y pastoral. Para el miércoles está prevista la bendición de la torre de Jesús de la basílica de la Sagrada Família de Barcelona, en coincidencia con el centenario del templo diseñado por Antoni Gaudí. La Sagrada Família, cuya construcción arrancó en 1882, es uno de los símbolos más reconocibles de la Iglesia en Europa y un punto de atracción turística internacional. Antes, en la tarde del domingo, el papa tenía previsto un encuentro con jóvenes de toda España en la plaza de Lima de Madrid, en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud que precede a la gran misa del domingo siguiente.
El papa bromeó con la coincidencia de su visita con los conciertos en Madrid del artista puertorriqueño Bad Bunny: "Wenn man sie fragt, ob sie Bad Bunny oder den Papst sehen wollen, würden sich viele wohl für Bad Bunny entscheiden. Aber ich glaube, es werden auch einige hier sein, um den Papst zu sehen", señaló entre risas. La anécdota ilustró el esfuerzo de la Iglesia por conectar con una generación que, según las encuestas, se aleja progresivamente de la práctica religiosa.
Un catolicismo en declive pero con vocación de futuro
Aunque España sigue siendo una de las grandes plazas del catolicismo europeo, los datos muestran un declive sostenido: según una encuesta, el 53 % de los españoles se identifica como católico, alrededor de 20 puntos porcentuales menos que hace quince años, y solo el 16 % se considera practicante. La visita de León XIV, organizada bajo el lema "Erhebt den Blick" —"Levantad la mirada"—, busca precisamente interpelar a esos jóvenes que, en palabras del pontífice, sienten "eine Leere und einen Mangel an Sinn" —un vacío y una falta de sentido— y cuyo encuentro, apuntó, podría contribuir a "etwas zu wecken, was sie selbst noch nicht genau benennen können" —despertar algo que ellos mismos aún no saben nombrar—.
En su discurso, el papa también alertó sobre los efectos del entorno digital: "In diesem Umfeld verschärfen sich Vorurteile, kritisches Denken wird geschwächt, und übermächtige Interessen säen tödliche Impulse" —en este entorno se agudizan los prejuicios, se debilita el pensamiento crítico e intereses desmedidos siembran impulsos letales—. Reclamó un "Kurswechsel bei den Investitionen in Schulen, Hochschulen und Forschung, in lokale Gemeinschaften und in die Zivilgesellschaft" —un cambio de rumbo en las inversiones en escuelas, universidades e investigación, en comunidades locales y en la sociedad civil— como vía para fortalecer la cohesión social.
Un capítulo sensible del viaje es la posición del pontífice frente a la guerra en Gaza. Durante su mensaje pascual, León XIV había afirmado que los cristianos no pueden situarse al lado de quienes "heute Bomben abwerfen", lo que motivó una dura reacción del presidente estadounidense, Donald Trump, que calificó al papa de "schwach" —débil— y "schrecklich in der Außenpolitik" —terrible en política exterior—, al tiempo que lo acusó de alinearse con un país que "eine Atomwaffe will". En España, sin embargo, esa misma firmeza le granjeó al pontífice numerosas muestras de simpatía, en un país cuyo Gobierno, el de Pedro Sánchez, ha calificado en varias ocasiones el proceder israelí en la Franja de Gaza de "Völkermord" —genocidio—.
Tensión con Trump y sintonía con el Gobierno español
La visita a España es la segunda de León XIV al país, tras la de 2010 —cuando era aún un obispo auxiliar— y la de 2011, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid. Una década y media después, el papa regresa a una sociedad más plural y más descreída, pero también más sensible a los mensajes de paz y de justicia social. La magnitud de la convocatoria del domingo en Cibeles sugiere que, al menos en términos de atención pública, el viaje arrancó con un eco notable. La agenda de los próximos días, con la bendición de la torre de Jesús en la Sagrada Família y la misa final ante el Ayuntamiento de Madrid, a la que se espera la asistencia de cerca de un millón de personas, pondrá a prueba la capacidad de la Iglesia para traducir ese interés en un renovado arraigo entre los jóvenes españoles.
En el plano simbólico, la elección de Cibeles para la misa del Corpus Christi no es casual: la plaza, presidida por la fuente de la diosa Cibeles y flanqueada por el Palacio de Cibeles —sede del Ayuntamiento—, es uno de los escenarios más representativos de Madrid y un punto habitual de celebración de grandes acontecimientos deportivos y políticos. Su ocupación por una liturgia católica con más de un millón de asistentes marca, según los organizadores, un hito en la historia reciente de las visitas papales al país.
Las autoridades españolas y la organización del evento difirieron en las cifras de asistencia: los organizadores reportaron más de 1,2 millones de fieles, mientras que las autoridades calcularon alrededor de 500.000, y en otras estimaciones se llegó a hablar de hasta 600.000. La divergencia, habitual en grandes concentraciones, no empañó el carácter multitudinario de la convocatoria, que coincidió con la solemnidad del Corpus Christi, una de las festidades más arraigadas del calendario católico en España.
El viaje concluirá el viernes de la semana próxima con la visita a las islas Canarias, un archipiélago que, por su condición de frontera sur de la Unión Europea, ofrece al pontífice una nueva oportunidad para insistir en sus mensajes sobre migración, derechos humanos y responsabilidad compartida de los Estados miembros en la acogida de personas vulnerables. La gira, en definitiva, ha combinado espiritualidad, diplomacia y pedagogía política, con un papa decidido a plantar cara a la polarización y a reivindicar el papel de Europa en un mundo convulso.
Questions & Answers
¿Qué actos protagoniza el papa León XIV durante su visita a España?
El pontífice celebró el domingo una misa y una procesión de Corpus Christi en la plaza de Cibeles de Madrid, recibió un homenaje en el Palacio Real y tiene previstos encuentros con jóvenes en la plaza de Lima, la bendición de la torre de Jesús de la Sagrada Família en Barcelona y una visita a las islas Canarias, hasta el viernes de la semana próxima.
¿Cuántas personas asistieron a la misa en la plaza de Cibeles?
Los organizadores de la cita cifraron la asistencia en más de 1,2 millones de fieles, mientras que las autoridades españolas calcularon unos 500.000 participantes en el acto celebrado junto al Ayuntamiento de Madrid.
¿Qué mensaje político trasladó el papa en España?
León XIV advirtió contra "las llamas de la polarización", agradeció al Gobierno de Pedro Sánchez su compromiso con el derecho internacional y pidió a los españoles y europeos impulsar la integración del continente como "un regalo para toda la familia humana".