Dublín, 20 de julio de 2026
La aerolínea irlandesa de bajo coste Ryanair registró en el primer trimestre de su ejercicio 2026/27 una caída del beneficio del 34 %, hasta 538 millones de euros, debido a que los precios del queroseno se han disparado como consecuencia de la guerra de Irán.
Los ingresos de la aerolínea aumentaron en el período comprendido entre abril y junio apenas un 1 %, hasta 4.400 millones de euros, según informó Ryanair el lunes en Dublín. La agencia de noticias awp international informó de los resultados. El beneficio cayó, por tanto, con mucha más fuerza de lo esperado por los analistas.
La principal razón de esta débil evolución es el fuerte encarecimiento del queroseno. Ryanair no ha cubierto con contratos a plazo una parte significativa de sus necesidades de combustible y, en consecuencia, se ve afectada directamente por las subidas de precios en el mercado spot. En el informe, el aumento de los costes de combustible se atribuye expresamente a la guerra de Irán.
Billetes más baratos como respuesta a la crisis
Al mismo tiempo, la aerolínea intentó tentar a unas clientas y clientes desorientados con billetes más baratos durante la importante temporada de viajes de verano. De media, Ryanair vendió sus asientos un seis por ciento más baratos que en el mismo período del año anterior. Con ello se pretendía evitar que, ante la situación geopolítica, las pasajeras y pasajeros cancelaran o aplazaran sus reservas.
A pesar de la rebaja de precios, el número de pasajeros transportados aumentó un seis por ciento, hasta 61,3 millones. Esto demuestra que Ryanair pudo atraer a viajeras y viajeros adicionales con su estrategia de precios más bajos. No obstante, el crecimiento en volumen no fue suficiente para compensar el fuerte repunte de los costes del queroseno.
Sin previsión de beneficio para el conjunto del año
El consejero delegado de Ryanair, Michael O'Leary, se mantiene prudente de cara al conjunto del año. Como ya hiciera en anteriores comunicados, renuncia a facilitar una previsión concreta de beneficio para el ejercicio que finaliza a finales de marzo de 2027. Con ello, la dirección responde a la persistente elevada incertidumbre en los mercados energéticos.
Según informaciones del 22 de junio de 2026, O'Leary sigue vinculado a la empresa hasta 2032. Ante los débiles resultados trimestrales y la incierta evolución de los mercados del queroseno, Ryanair se enfrenta, por tanto, al reto de ajustar su estructura de costes sin renunciar a la ventaja competitiva en precios, clave para su modelo de negocio.
Reacción del mercado y perspectivas
Los analistas de HSBC, BNP Paribas y Swiss Life habían formulado recientemente expectativas dispares respecto a los resultados trimestrales. Inmediatamente después de la publicación de los resultados, las reacciones en el mercado bursátil mostrarán si los precios más bajos de los billetes se perciben como una oportunidad o como un riesgo para la evolución futura de los márgenes.
La aerolínea se mueve, por tanto, en una situación de tensión: por un lado, factores externos como la guerra de Irán y el encarecimiento energético derivado de ella lastran la cuenta de resultados; por otro, Ryanair apuesta conscientemente por una política de precios agresiva para asegurarse cuota de mercado en un entorno difícil.
Antecedentes: Ryanair como aerolínea de bajo coste
Para los próximos trimestres será decisivo si los precios del queroseno se estabilizan y si la rebaja de los billetes se traduce realmente en una mayor ocupación de forma sostenida. Hasta entonces, sigue siendo incierto si Ryanair podrá recuperar a lo largo del año el beneficio que se ha desplomado.
Ryanair es una aerolínea irlandesa de bajo coste con sede en Dublín y se cuenta entre las mayores aerolíneas low-cost de Europa. La empresa publicó los resultados trimestrales el lunes 20 de julio de 2026.
