EE. UU. e Irán escalan la guerra en el Golfo: ataques a bases, capitales e infraestructura
Teherán/Washington, 19 de julio de 2026
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Summary
EE. UU. e Irán intensifican su guerra en el Golfo Pérsico con masivos ataques aéreos y golpes de represalia contra bases estadounidenses en Kuwait, Baréin y Jordania. Al mismo tiempo crece la preocupación por ataques a la capital iraní, Teherán, y por una mayor escalada en toda la región.
Teherán/Washington, 19 de julio de 2026
Tras días de ataques aéreos estadounidenses contra objetivos en Irán y golpes de represalia iraníes contra bases de EE. UU. en Kuwait, Baréin y Jordania, el conflicto en el Golfo Pérsico amenaza con descontrolarse aún más, según la evaluación de observadores.
Rearme militar en el Golfo
El ejército de EE. UU. bombardeó, según sus propios datos, objetivos en Irán por octava noche consecutiva, mientras las fuerzas iraníes concentraban sus ataques contra bases estadounidenses en la región. Según informan, entre otros, el "Wall Street Journal" y el "New York Times" citando a funcionarios estadounidenses, se están trasladando al Oriente Próximo cazas y aviones cisterna adicionales. Concretamente, según esos informes, cazas del tipo F-16 partirían desde la base aérea estadounidense de Spangdahlem, en la región de Eifel, así como F-35 desde la base británica de RAF Lakenheath en dirección a la región del Golfo.
El ejército estadounidense calificó los nuevos ataques como "castigo" por el bombardeo mortal de una base de EE. UU. en Jordania. A raíz de ese bombardeo, el número oficialmente conocido de soldados estadounidenses muertos en la guerra contra Irán ascendió a 16, según fuentes militares de EE. UU. Más de 500 personas más resultaron heridas. El canal estadounidense NewsNation citó a un responsable de EE. UU. tras una conversación sobre las muertes diciendo que "es una cosa muy triste". Donald Trump dijo, según NewsNation, que eso le era "completamente indiferente".
Víctimas y consecuencias humanitarias en Irán
En Irán, al menos 50 personas han muerto desde principios de julio a causa de los ataques estadounidenses, según informó el portavoz del Ministerio de Sanidad, Hossein Kermanpur. En la capital iraní, Teherán, crece entretanto entre la población la preocupación ante posibles ataques también a la ciudad de millones de habitantes, si la guerra sigue escalando. Según estos datos, toda la guerra comenzó hace apenas poco: fue iniciada el día 28 de un mes anterior por EE. UU. e Israel; los ataques actuales marcan la primera vez desde los primeros días de la guerra que las represalias iraníes alcanzaron bases estadounidenses en Kuwait y Baréin.
Las consecuencias humanitarias para la población iraní se agravan. Tras el bombardeo de una planta desalinizadora de agua marina en el sureste de Irán, se interrumpió el suministro de agua potable para 10.000 personas. Ante temperaturas muy por encima de los 40 grados, los ataques al suministro de agua afectan especialmente duramente a la población. La situación económica en Irán también es desoladora: según la oficina estatal de estadística, la tasa de inflación subió entre finales de mayo y finales de junio 4,5 puntos porcentuales hasta el 88,6 % en comparación con el mismo periodo del año anterior.
El estrecho de Ormuz como palanca estratégica
El experto portuario iraquí Salam Al-Kinani habló en Al Jazeera sobre las consecuencias económicas calificándolas de "catástrofe económica". No obstante, también señaló que los estados del Golfo buscan activamente rutas alternativas para exportar su petróleo y gas. Sobre la situación militar dijo: "Estos golpes podrían ser de alta intensidad". Al-Kinali considera una solución militar como un "error de cálculo": "Si la escalada militar pretende reducir la influencia de Irán en el estrecho de Ormuz, entonces es un error de cálculo". El control del estrecho de Ormuz ya no es solo para los iraníes parte de su propia doctrina de seguridad, sino también su única baza.
El liderazgo iraní ha vuelto a pronunciarse públicamente tras semanas de tensión. La República Islámica hizo que su líder, Mojtaba Khamenei, que desde su nombramiento nunca había aparecido en público, hiciera leer desde la clandestinidad una declaración en la que se anunció el fin del alto el fuego. Teherán está convencido entretanto de que EE. UU. nunca aplicó el extraño "Memorándum" en el que se prometió tanto a los iraníes, y de que la pausa solo se utilizó para preparar nuevas guerras. Khamenei hizo transmitir en la declaración: "Dado que el enemigo estadounidense ahora apunta al belicismo, a asumir costes aún más pesados y a una vergüenza aún mayor, debe saber que el querido pueblo iraní y el frente de la resistencia le tienen preparadas lecciones inolvidables".
El liderazgo iraní rompe su silencio
Entretanto crece la preocupación entre mediadores y en los estados del Golfo ante un posible deslizamiento de la región hacia un enfrentamiento militar más amplio. También los Emiratos Árabes Unidos exigen "un fin inmediato de las hostilidades y un rápido regreso a la mesa de negociaciones". El Ministerio de Exteriores de los Emiratos llamó en la plataforma X, sin mencionar a EE. UU. ni a Irán por su nombre, a un "alto inmediato de la escalada" y a la máxima moderación, "para evitar repercusiones peligrosas y un deslizamiento de la región hacia una nueva dimensión de violencia e inestabilidad".
Llamamientos internacionales a la desescalada
Pakistán también muestra su preocupación: el ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, destacó en una conversación telefónica el fin de semana con su homólogo kuwaití la "urgente necesidad de desescalar". EE. UU. mantiene externamente su posición de que Irán no debe tener armas nucleares. "No nos gusta esto", dijo Trump, reiterando una vez más que Irán no puede tener armas nucleares. Qué salidas tiene la crisis parece por el momento incierto: Al-Kinani recurrió a la comparación histórica y calificó la guerra de Irak de 2003, en comparación con la situación actual, como "un paseo".
Esta noticia fue emitida el 19.07.2026 en el programa Deutschlandfunk. EE. UU. e Israel habían comenzado la guerra el 28 de junio; desde entonces los ataques de ambos bandos han ido escalando. Con la octava noche consecutiva de bombardeos y la ampliación de las represalias iraníes a tres países distintos –Kuwait, Baréin y Jordania–, el conflicto ha alcanzado una nueva dimensión. Observadores internacionales advierten de que, en particular, un posible cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán podría tener consecuencias económicas globales, ya que una gran parte del transporte mundial de petróleo pasa por ese estrecho.
Los próximos días se consideran decisivos: si Irán utilizara realmente el control del estrecho de Ormuz como instrumento de presión, las consecuencias económicas para toda la economía mundial serían difíciles de prever. Según informes de Al-Kinani, los estados del Golfo ya se están preparando con rutas de exportación alternativas para mantener sus suministros de petróleo y gas. Al mismo tiempo crece en Teherán el temor a ataques generalizados contra la capital, ya que los ataques estadounidenses llevados a cabo hasta ahora habían alcanzado sobre todo objetivos militares einfraestructurales fuera de la gran ciudad.
Perspectiva: ¿amenaza una ampliación del conflicto?
Los informes sobre cazas estadounidenses adicionales del tipo F-16 y F-35, así como aviones cisterna, apuntan según la evaluación de expertos militares a una próxima ampliación de las operaciones aéreas. El "New York Times" y el "Wall Street Journal" informan de forma coincidente de que los traslados forman parte de un rearme militar mayor en la región. Con ello aumenta el riesgo de una confrontación directa entre EE. UU. e Irán a un nivel que no se alcanzaba desde la Revolución Islámica de 1979.
La situación humanitaria en Irán se agrava entretanto aún más. Con la destrucción de la planta desalinizadora de agua marina en el sureste del país, 10.000 personas en una región ya castigada por calor extremo carecen de acceso a agua potable. Al mismo tiempo, la tasa de inflación oficial se sitúa ya en el 88,6 % interanual, lo que agrava aún más la crisis de abastecimiento para la población iraní. Las organizaciones de ayuda internacional no han tenido hasta ahora acceso sin trabas a las zonas afectadas.
Los esfuerzos diplomáticos por contener el conflicto prosiguen entretanto a toda máquina. Además de Pakistán y los Emiratos Árabes Unidos, también otros estados del Golfo y mediadores internacionales han iniciado conversaciones para lograr una desescalada. Sin embargo, la declaración del líder iraní Khamenei sugiere que Teherán rechaza por ahora un regreso a la mesa de negociaciones y apuesta en cambio por la represalia militar. Los próximos días mostrarán si los esfuerzos internacionales de mediación tienen éxito o si el conflicto sigue escalando.
Questions & Answers
¿Cuántos soldados estadounidenses han muerto desde el comienzo de la guerra contra Irán?
Según datos oficiales, desde el inicio de la guerra han muerto 16 soldados estadounidenses, tras el bombardeo mortal de una base de EE. UU. en Jordania. Más de 500 personas más resultaron heridas.
¿Por qué es tan importante el estrecho de Ormuz en el conflicto actual?
El estrecho de Ormuz es, según la evaluación del experto portuario Salam Al-Kinani, la única baza estratégica que le queda a Irán y, al mismo tiempo, parte de su doctrina de seguridad. Por ese estrecho circula una gran parte del transporte mundial de petróleo.
¿Qué países piden el fin de la escalada en el Golfo?
Los Emiratos Árabes Unidos exigen un fin inmediato de las hostilidades y un rápido regreso a la mesa de negociaciones. El
EE. UU. Irán guerra: escalada en el Golfo en julio de 2026 | noticias360