WASHINGTON, 13 de agosto de 2026

La Casa Blanca de Trump acusó a exportadores chinos de coordinar el llamado «Gran Fraude del Transbordo», un esquema para desviar mercancías a través de terceros países y evadir aranceles estadounidenses, según un informe difundido el jueves que estima pérdidas fiscales de entre 19.000 y 26.000 millones de dólares anuales.

El documento, divulgado por el gobierno estadounidense, sostiene que un grupo de exportadores chinos habría diseñado un entramado logístico y documental para redirigir productos a terceros países desde los cuales son reenviados a Estados Unidos, eludiendo así los aranceles aplicados directamente a las importaciones chinas. La Casa Blanca enmarca la práctica como una de las principales amenazas actuales a la recaudación fiscal del país.