Varsovia, 5 de julio de 2026
En Polonia se desató en la primavera de 2025 una controversia interna sobre el presunto envío de misiles antiaéreos Patriot del tipo PAC-3 a Ucrania, en la que el partido nacionalconservador PiS acusa al Gobierno de haber ignorado al Parlamento y al presidente.
La disputa gira en torno a la cuestión de si Polonia entregó misiles de sus propias reservas a Ucrania o si cedió a Ucrania un lugar en la lista de pedidos a Estados Unidos para el sistema Patriot. El ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, dejó esta pregunta deliberadamente sin respuesta. Ambas opciones serían políticamente delicadas: en un caso, Varsovia habría debilitado sus propias capacidades; en el otro, habría retrasado la entrega a sus propias fuerzas armadas.
El jefe de la bancada del PiS, Mariusz Błaszczak, quien fuera también ministro de Defensa, destacó la importancia de la munición para la defensa nacional: „Diese Raketen sind ein Schlüsselelement der Verteidigung des polnischen Luftraums gegen ballistische Raketen und andere hochentwickelte Bedrohungen." Pidió al Gobierno que aclarara el asunto de inmediato.
