Dictamen: Austria cumple solo parcialmente el mandato antifascista del Tratado de Estado
Viena, 01 de julio de 2026
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Summary
Un nuevo dictamen del experto constitucional Heinz Mayer muestra que Austria solo cumple de forma fragmentaria sus obligaciones antifascistas derivadas del Tratado de Estado. El Comité de Mauthausen, el DÖW y la Red Antifa de Alta Austria quieren ahora hacer llegar el documento a la cúpula de la República.
Viena, 01 de julio de 2026
Un dictamen encargado por tres organizaciones llega a la conclusión de que la República de Austria solo ha cumplido en parte su mandato antifascista derivado del artículo 9 del Tratado de Estado.
Comitentes y destinatarios del dictamen
El dictamen jurídico fue elaborado por el experto en Derecho Constitucional Heinz Mayer y ya está concluido. Lo encargaron el Comité de Mauthausen de Austria (MKÖ), el Archivo Documental de la Resistencia Austriaca (DÖW) y la Red de Alta Austria contra el Racismo y la Extrema Derecha (Red Antifa). Las tres organizaciones harán llegar el dictamen al presidente federal Alexander Van der Bellen, al canciller federal Christian Stocker, al vicecanciller Andreas Babler, al ministro del Interior Gerhard Karner y a la ministra de Justicia Anna Sporrer.
La conclusión central: la Constitución austríaca no es ideológicamente neutral, sino que otorga al Estado un amplio mandato antifascista. Así lo formuló el presidente del MKÖ, Willi Mernyi, con las palabras: "Unsere Verfassung ist weltanschaulich nicht neutral, sondern gibt dem Staat einen umfassenden antifaschistischen Auftrag." Sin embargo, "este mandato lamentablemente solo se cumple en una pequeña parte, es decir, queda en su mayor parte pendiente".
El artículo 9 como base jurídica
La base jurídica concreta es el artículo 9 del Tratado de Estado, que obliga a Austria a disolver todas las organizaciones nacionalsocialistas y a eliminar cualquier rastro del nacionalsocialismo de la vida pública. El artículo 9, apartado 2, incluye además la disolución de "Organisationen faschistischen Charakters", que "irgendeiner der Vereinten Nationen feindliche Tätigkeit entfalten oder welche die Bevölkerung ihrer demokratischen Rechte zu berauben bestrebt sind". Los objetivos de la ONU a los que apela el Tratado incluyen la fe en los derechos humanos fundamentales, en la dignidad y el valor de la persona humana, así como la igualdad de derechos entre hombres y mujeres y entre naciones grandes y pequeñas.
Mayer remite en el dictamen al concepto de "democracia combativa" (militant democracy). Este se remonta al filósofo austríaco Karl Popper, que escribió su obra "Die offene Gesellschaft und ihre Feinde" bajo la impresión de la dictadura nazi. "Eine Demokratie müsse tolerant sein, doch es kann keine Toleranz gegenüber Intoleranten geben", escribe Mayer citando a Popper. También es decisivo para la pervivencia de una democracia que existan "wirksame institutionelle Sicherungen gegen die Tyrannei". El concepto de democracia combativa es, además, un pilar importante de las Naciones Unidas.
La democracia combativa según Karl Popper
En cuanto al contenido, el dictamen constata que "ausdrückliche Regelungen über die Auflösung faschistischer Organisationen nach wie vor fehlen". Según el artículo 10 del Tratado de Estado, tales regulaciones deberían haberse dictado, pero: "Ausdrückliche gesetzliche Regelungen, um das Faschismus-Verbot auch umzusetzen, hätten laut Staatsvertrag Artikel 10 erlassen werden müssen, schreibt Mayer. Doch: Diese Regelungen fehlten bis heute." No existe "kein System weltanschaulicher Neutralität", subraya Mayer.
El fascismo es,確かに, una forma de dominación autoritaria, "aber nicht jede autoritäre Herrschaftsform ist faschistisch", delimita Mayer el término. Otro rasgo característico de las formas de dominación fascistas es la propagación de la llamada "Volksgemeinschaft", que traza una frontera entre los adeptos de esa comunidad popular y todos los ajenos a ella. También conceptos como el de la llamada "Remigration", es decir, la deportación de una gran parte de la población, vulneran las obligaciones antifascistas del Tratado de Estado.
El director del DÖW, Andreas Kranebitter, considera el dictamen relevante para "sehr konkrete Praxisfragen". Como ejemplo cita "das Thema der parlamentarischen Mitarbeiter, die von den rechtsextremen Identitären kommen". "Eine wehrhafte Demokratie muss gesetzliche Grundlagen schaffen, die sicherstellen, dass sie nicht von Demokratiefeinden unterwandert wird." Hace unos 15 años surgió también en Austria, con agrupaciones como los Identitären, una organización de extrema derecha que se distancia abiertamente hacia el exterior del nacionalsocialismo y sus símbolos.
Ejemplos prácticos y estadísticas
El politólogo Anton Pelinka, fallecido el año pasado, subrayó: "Es ist eine Selbstverständlichkeit, wenn man in einem demokratischen Rechtsstaat lebt, dass man antifaschistisch ist – was denn sonst?" Sin embargo, el debate sobre este tema "bedauerlicherweise kaum statt", lamenta Mayer.
Para ilustrar la discrepancia entre las aspiraciones y la realidad, las organizaciones aportan también cifras concretas: el año pasado se registraron en Austria casi 2.000 delitos de extrema derecha. Frente a ello, solo hubo 197 condenas conforme a la Ley de Prohibición. La NS-Verbotsgesetz aplica la obligación de eliminar los rastros nazis. "Besonders wichtig ist, dass das Verbotsgesetz viel wirksamer wird", afirma Robert Eiter, portavoz de la Red Antifa de Alta Austria.
Eiter remite además a un movimiento político: "Derzeit wird unsere jahrelange Forderung nach einem Nationalen Aktionsplan gegen Rechtsextremismus umgesetzt." El propio Tratado de Estado es tanto Derecho constitucional como Derecho internacional vinculante. Los autores del dictamen ven en él un claro mandato de actuación para la República. (Colette M. Schmidt, 1.7.2026)
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