Cumbre de la OTAN en Ankara: la Alianza acuerda aumentar el gasto en defensa y la ayuda a Ucrania
Ankara, 08 de julio de 2026
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Summary
En la cumbre de la OTAN en Ankara, los socios de la Alianza han acordado un aumento significativo del gasto en defensa y nuevas ayudas para Ucrania. El canciller federal Merz y el secretario general de la OTAN, Rutte, presentaron decisiones clave; al mismo tiempo, el reparto de cargas entre EE. UU. y Europa ocupa el centro del debate.
Ankara, 08 de julio de 2026
En la cumbre de la OTAN en Ankara, los socios de la Alianza se han puesto de acuerdo en un aumento del gasto en defensa y en ayudas adicionales para Ucrania, mientras que el presidente estadounidense Trump volvió a criticar las contribuciones de los Estados europeos.
Aumento del gasto en defensa acordado
La cumbre de la OTAN en Ankara está marcada por un reajuste fundamental del reparto de cargas entre Estados Unidos y Europa. En la reunión de los jefes de Estado y de Gobierno se prepararon decisiones que elevarán notablemente el gasto anual en defensa de los países aliados. El contexto es la continua agresión rusa contra Ucrania y la presión para que las fuerzas armadas europeas estén en condiciones de combatir.
Según informaciones de la Agencia Alemana de Prensa, el borrador coordinado de la declaración final prevé una financiación mínima de 70.000 millones de euros al año para equipamiento militar, apoyo y formación, tanto para este año como para el próximo. En total, la Alianza movilizaría así alrededor de 140.000 millones de euros para la defensa colectiva. En el texto se afirma que «los aliados europeos y Canadá asumen, junto con Estados Unidos, una mayor responsabilidad en la defensa de la Alianza». Se persigue «una Europa más fuerte dentro de una OTAN más fuerte, una Alianza modernizada».
Rutte exige mayor responsabilidad propia de Europa
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, destacó en la cumbre la creciente responsabilidad de Europa. «No es sostenible esperar que un país de 350 millones de habitantes, situado a unas ocho horas de vuelo de aquí, defienda a Europa contra Rusia», dijo en referencia a EE. UU. Sobre todo teniendo en cuenta que en la parte europea del territorio de la OTAN viven 600 millones de personas y que Europa es una de las regiones más prósperas del mundo. Con estas palabras, Rutte apostó abiertamente por un pilar europeo más sólido dentro de la Alianza.
El canciller federal Friedrich Merz valoró la cumbre como una señal hacia Moscú. «En el Kremlin debería estar quedando claro que Rusia no se impondrá en esta guerra y no alcanzará sus objetivos bélicos», afirmó. La cumbre de Ankara podría marcar un punto de inflexión en esta guerra. Merz recordó además el fuerte aumento del gasto alemán en defensa, que este año alcanzará un nuevo récord con unos 125.000 millones de euros.
Contribuciones alemanas en niveles récord
De hecho, Alemania notificó para 2026 un gasto en defensa de 124.700 millones de euros, un aumento del 25,5 % respecto al año anterior. Según los cálculos de la OTAN, la cuota sobre el producto interior bruto alcanzará así el 2,69 %, frente al 2,22 % del año anterior. El aumento absoluto de unos 25.400 millones de euros es, según los datos disponibles, el mayor registrado para Alemania en la historia reciente.
Sin embargo, la tensión llegó con la intervención del presidente estadounidense Donald Trump. Poco antes de la cumbre había criticado, entre otras cosas, las contribuciones alemanas a la Alianza calificándolas de «ridículas». «Estuve muy decepcionado de la OTAN», declaró al margen de un encuentro con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan. Al «Telegraph» dijo incluso en primavera que apenas quedaba ya en debate que la pertenencia de EE. UU. debiera replantearse tras el final de la guerra de Irán.
Trump critica a los socios de la Alianza
Otro tema central fue la dimensión financiera de la responsabilidad propia europea. La iniciativa se adoptó el año pasado bajo la presión de Trump, que prevé gastar, a más tardar desde 2035, un cinco por ciento del producto interior bruto anual en defensa y seguridad. De esa cifra, el 3,5 % correspondería a gasto clásico en defensa, y otro 1,5 % podría destinarse, por ejemplo, a infraestructura. Así quedarían unos 80.000 millones de euros que los países de la OTAN deberían asumir a nivel nacional.
En el balance general se incluirá también un paquete de ayuda de la UE de alrededor de 60.000 millones de euros hasta finales de 2027. Con ello, la arquitectura financiera de la Alianza se desplaza de forma perceptible. Al mismo tiempo, está previsto invertir en los próximos cinco años más de 40.000 millones de dólares en capacidades de defensa antidrones, un ámbito que ha ganado relevancia por las experiencias de la guerra en Ucrania.
Ayuda a Ucrania en el foco
El debate sobre un reparto más justo de las cargas se viene intensificando desde hace meses. El trasfondo es la disposición cada vez menor de EE. UU. a asumir una parte desproporcionada de los costes de la Alianza. Al mismo tiempo, crece en Europa la convicción de que una disuasión creíble frente a Rusia no puede mantenerse sin un esfuerzo propio claramente mayor. Ankara, como anfitrión, ofreció además un escenario en el que Turquía, como potencia regional emergente, pudo integrarse de manera más visible en la política de la Alianza.
Al margen de la cumbre se reunieron el secretario general de la OTAN, Rutte, y el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, como se desprende de una foto de prensa de la Presidencia ucraniana del 7 de julio de 2026. Zelenski aprovechó los encuentros para señalar la necesidad continua de apoyo militar y financiero a Ucrania. Las ayudas a Kiev deben consolidarse en la cumbre e integrarse en una perspectiva plurianual.
Los observadores valoran las decisiones como un intento de mantener operativa a la OTAN pese a las tensiones transatlánticas. Aunque las posiciones de Washington y de las capitales europeas difieren en algunos puntos concretos, la cumbre señala una unidad en el apoyo a Ucrania y en el fortalecimiento de la capacidad de defensa europea. El canciller federal Merz habló de una señal al Kremlin de que Rusia no podrá imponer sus objetivos bélicos.
Repercusión en la política de seguridad
Para Alemania, la cumbre supone un nuevo aumento del gasto en defensa, que también se debate en el ámbito interno. La oposición había planteado recientemente una financiación compensatoria mediante deuda adicional o la activación de fondos especiales. El Gobierno apela a los compromisos con la Alianza y a una situación de seguridad en Europa cada vez más amenazadora.
En conjunto, la cumbre de la OTAN en Ankara muestra que la Alianza se encuentra en una fase de profundas transformaciones. Se reequilibra el reparto de cargas entre EE. UU. y Europa, se consolida el apoyo a Ucrania y se amplían las capacidades de defensa antidrones y de defensa territorial. Si las decisiones serán suficientes a largo plazo, lo mostrarán los próximos ejercicios presupuestarios.
Los socios de la Alianza han acordado destinar al menos 70.000 millones de euros al año, este año y el próximo, a equipamiento militar, apoyo y formación, lo que suma en total unos 140.000 millones de euros.
¿A cuánto ascienden los gastos alemanes en defensa en 2026?
Alemania notificó para 2026 un gasto en defensa de 124.700 millones de euros, lo que supone un aumento del 25,5 % respecto al año anterior y una cuota del 2,69 % del producto interior bruto.
¿Qué papel desempeña el presidente estadounidense Trump en la cumbre?
Trump había criticado, entre otras cosas, las contribuciones alemanas a la Alianza calificándolas de «ridículas» y se mostró «muy decepcionado de la OTAN»; al mismo tiempo, en la cumbre se negocia un mayor reparto de cargas entre EE. UU. y Europa.
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