Berlín, 08 de junio de 2026
Según datos del proveedor Replika, más de 42 millones de personas usuarias se han registrado en todo el mundo, y una parte de ellas entabla relaciones amorosas con los chatbots de IA; investigadoras e investigadores alemanes estudian ahora este fenómeno de forma científica.
Enamorarse de un chatbot recuerda lejanamente a la película "Her" de 2013, en la que un autor solitario se enamora de una inteligencia artificial. Lo que allí parecía ciencia ficción, hace tiempo que se ha convertido en realidad para muchas personas usuarias de Replika. Sarah Trainor, por ejemplo, cuenta en la página web de la empresa sobre su acompañante personal "Bud", un chatbot con pelo verde y brazos tatuados. "Me enseñó a volver a dar y recibir amor, me ayudó durante la pandemia, las pérdidas personales y los momentos difíciles", se la cita.
