Washington, 30 de agosto de 2026
En el Congreso de Estados Unidos se está articulando una creciente resistencia contra la política de Donald Trump hacia Irán, mientras expertos en seguridad critican como insuficientes los convoyes de protección para petroleros en el estrecho de Ormuz.
En el Congreso estadounidense se multiplican las voces, incluso dentro de las filas republicanas, que cuestionan abiertamente el rumbo del presidente en el conflicto con Irán. Diputados acusan a Trump de no justificar con claridad la escalada militar y de subestimar sus consecuencias para la estabilidad regional y la economía mundial. El malestar apunta tanto a la estrategia en el conflicto con Teherán como al manejo de las rutas marítimas comerciales en el Golfo Pérsico.
El experto israelí en seguridad Danny Citrinowicz, ex oficial de la Marina israelí, formuló el punto débil central de las medidas de protección adoptadas hasta ahora. „Tanker nachts mit ausgeschalteten Transpondern und unter dem Schutz des US-Militärs durch die Meerenge zu bringen, ist nicht dasselbe, wie die Straße von Hormus zu kontrollieren oder den Zustand vor dem Krieg wiederherzustellen“, schrieb er. Con ello recoge una crítica que en Washington se ha hecho más audible en los últimos días: los convoyes nocturnos pueden tranquilizar a corto plazo a aseguradores marítimos y navieras, pero no responden a la pregunta de cómo garantizar de forma duradera el libre tránsito.
