Apple y Broadcom sellan un acuerdo millonario para la fabricación de chips en EE. UU.
Cupertino, 8 de julio de 2026
Arne Müseler / Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0 de
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Apple y el grupo de chips Broadcom han firmado un nuevo contrato para la producción de más de 15.000 millones de chips en EE. UU. Las empresas cifran el volumen de inversión total en aproximadamente 30.000 millones de dólares estadounidenses.
Cupertino, 8 de julio de 2026
Apple y el grupo de semiconductores Broadcom han firmado un nuevo contrato para la fabricación de más de 15.000 millones de chips en EE. UU. y han anunciado así el mayor compromiso individual hasta la fecha en el marco del „American Manufacturing Program" de Apple.
El acuerdo prevé que Broadcom produzca en los próximos años componentes de alta frecuencia como filtros FBAR, así como soluciones de conectividad inalámbrica, en instalaciones situadas en Estados Unidos. „Dabei werde es sich um Technik rund um die Anbindung zu Kommunikationsnetzen handeln, so der iPhone-Konzern." El volumen de inversión total lo cifran ambas empresas en aproximadamente 30.000 millones de dólares estadounidenses.
Según datos de Broadcom, 1.500 millones de dólares de esa cifra se destinarán a la ampliación y modernización de la planta de Fort Collins, en el estado estadounidense de Colorado. Allí se fabricarán en el futuro componentes de alta frecuencia como filtros FBAR y soluciones de conectividad inalámbrica. Hasta ahora no se ha indicado una fecha concreta para la puesta en marcha de las nuevas capacidades. „Ein Zeitpunkt für die Inbetriebnahme der neuen Kapazitäten wurde nicht genannt."
Inversión multimillonaria en Colorado
Con el acuerdo, que según Apple tiene una vigencia hasta 2031, Broadcom asegura su posición como proveedor central del fabricante del iPhone. Anteriormente se había especulado repetidamente con la posibilidad de que Broadcom perdiera a Apple como gran cliente, ya que el fabricante del iPhone apuesta cada vez más por chips de desarrollo propio. Según analistas, Broadcom obtiene actualmente alrededor de una quinta parte de sus ingresos con los suministros a Apple.
Apple describe el contrato como el mayor compromiso individual en el marco de su „American Manufacturing Program" (AMP). Ambas empresas destacaron que con el acuerdo se refuerzan el empleo y el valor añadido en EE. UU. Según datos de Apple, el acuerdo debería crear varios cientos de puestos de trabajo.
Contexto político: la presión arancelaria de Trump
El movimiento se enmarca en una amplia iniciativa política del presidente estadounidense Donald Trump para reforzar la fabricación de semiconductores en el propio país. En los últimos tiempos, Trump había recurrido a amenazas arancelarias contra las empresas para trasladar centros de producción a EE. UU. „Sein Nachfolger Donald Trump hingegen versucht, die Unternehmen mit Zolldrohungen zur Chip-Fertigung in den USA zu zwingen."
El trasfondo de estos esfuerzos es la intención de repatriar la producción de chips desde Asia. Los cuellos de botella en el suministro de semiconductores al comienzo de la pandemia de COVID-19 habían intensificado este debate. „Die Europäische Union ... setzten auf Milliarden-Subventionen." También el anterior gobierno estadounidense bajo el presidente Joe Biden había apostado por subvenciones multimillonarias para reforzar la fabricación de chips en el país.
Cuellos de botella y lecciones de la pandemia
Al mismo tiempo, las capacidades globales de la industria de los chips están actualmente muy utilizadas, entre otros motivos por la rápida expansión de los centros de datos para la inteligencia artificial (IA). En el pasado, la escasez había llegado incluso a paralizar temporalmente a la industria del automóvil por la falta de semiconductores.
La propia Apple había notado directamente los cuellos de botella el año pasado. „Apple bekam das unter anderem zu spüren, als der Konzern im vergangenen Jahr die Nachfrage bei iPhones sowie einigen Modellen seiner Mac-Computer unterschätzt hatte." Al grupo le había costado luego encontrar capacidades de producción adicionales para los sistemas de chips. „Der Konzern, dessen Lieferkette üblicherweise extrem robust ist, tat sich danach schwer, Kapazitäten zur Produktion zusätzlicher Chipsysteme zu finden."
La cadena de suministro de Apple en transformación
El grupo apuesta ahora más decididamente por el aprovisionamiento nacional. „Apple bezieht die Kommunikationschips aus dem Inland (USA)." De este modo, una parte del valor añadido vinculado a los proveedores se desplaza a EE. UU. Apple había formulado recientemente el objetivo de invertir alrededor de 600.000 millones de dólares en la economía estadounidense en los próximos cuatro años.
La noticia provocó un movimiento bursátil perceptible en los mercados financieros. En la negociación vespertina temprana del día del anuncio, la acción de Broadcom cotizaba en torno a 388 dólares, una subida de aproximadamente un 3,96 por ciento. Los analistas lo interpretan como una confirmación de la estrecha relación entre ambos grupos, que va más allá de los contratos de suministro clásicos e incluye también el desarrollo conjunto.
Apple y Broadcom hablaron en un comunicado conjunto de un acuerdo plurianual sobre el desarrollo y la fabricación conjuntos de componentes semiconductores personalizados y tecnologías inalámbricas para diversos productos de Apple. De este modo, la asociación estratégica de ambos grupos queda formalmente consolidada más allá del año 2030.
Importancia para la estrategia de semiconductores
Con la producción en EE. UU., Apple reduce al mismo tiempo su dependencia de los centros de fabricación en Asia, donde se concentra gran parte de la producción mundial de chips. Para Broadcom, el contrato supone seguridad de planificación para las inversiones en nuevas instalaciones y una utilización a largo plazo.
En conjunto, el acuerdo subraya la tendencia de que los gobiernos occidentales —tanto en EE. UU. como en Europa— impulsan la implantación de fábricas de semiconductores con cuantiosos fondos de fomento. La importancia geopolítica del suministro de chips ha aumentado claramente desde la pandemia y ante su relevancia para las tecnologías de IA.
Con el acuerdo, Apple se posiciona como pionera entre las grandes tecnológicas que están trasladando sus cadenas de suministro a regiones políticamente afines. Los observadores del sector interpretan también el movimiento como una señal al gobierno estadounidense de que la compañía apuesta por el diálogo en lugar de la confrontación con la Administración Trump.
Para los próximos años cabe esperar un mayor entrelazamiento de las estrategias de semiconductores en Washington y en Silicon Valley. Si la fabricación en Colorado arranca según lo previsto, surgiría un nodo adicional de chips de alta frecuencia y conectividad en EE. UU. — un segmento que hasta ahora ha estado fuertemente dominado por fabricantes asiáticos.
Acuerdo Apple-Broadcom: producción de chips por 15.000 | noticias360