Viena, 12 de agosto de 2026

Ante una pronunciada sequía en Europa Central, la topografía de las centrales hidroeléctricas austríacas del Danubio garantiza que la generación eléctrica caiga menos de lo temido en un principio.

La sequedad de los últimos meses ha hecho descender notablemente los niveles del Danubio. En Austria, donde gran parte de la electricidad procede de la energía hidráulica, cobró protagonismo la pregunta de si el suministro podrá mantenerse asegurado a finales del verano. Las estaciones de medición entre Viena y Passau registran desde hace semanas caudales por debajo de la media, lo que inicialmente reforzó los temores a cuellos de botella en el suministro.