Austria vs Argelia Mundial 2026: la sombra de Gijón | noticias360
Veteranos argelinos piden revancha ante Austria en el Mundial 2026 mientras resurge el recuerdo de Gijón
Santa Barbara, 24 de junio de 2026
AI-generated image (z-image via Kie.ai)
Summary
Veteranos de la selección argelina de 1982, entre ellos Lakhdar Belloumi, pidieron a sus compatriotas tomarse la revancha ante Austria en el partido del Mundial 2026 que se disputará en Kansas City. En la prensa argelina y europea volvió a resonar el recuerdo del llamado «partido de la vergüenza» de Gijón, aunque jugadores del combinado austríaco evitaron pronunciarse sobre el pasado y prometieron ir a ganar.
Santa Barbara, 24 de junio de 2026
Veteranos de la selección argelina que en 1982 cayeron eliminados del Mundial tras el polémico Austria-Alemania de Gijón pidieron a sus compatriotas tomarse la revancha ante Austria en el encuentro que ambos equipos disputarán el domingo en Kansas City, un duelo que reavivó en la prensa internacional el recuerdo del llamado «partido de la vergüenza».
La voz de los veteranos de 1982
El partido entre Austria y Argelia correspondiente a la fase de grupos del Mundial 2026 se disputará el domingo a las 04:00 hora centroeuropea en Kansas City, y llega cargado de un peso histórico que trasciende lo estrictamente deportivo. El medio argelino Tout sur l'Algérie recogió el sentir de antiguos internacionales que vivieron en primera persona la eliminación de 1982, y Lakhdar Belloumi, autor de uno de los goles de aquella selección, lanzó un mensaje claro al canal de televisión el-Heddaf: «Ich rate ihnen, sich gegen Österreich zu revanchieren». En la misma línea, su excompañero Rabah Madjer, célebre por su tanto de tacón con el Oporto en la final de la Copa de Europa de 1987 en Viena ante el Bayern de Múnich, recordó: «Auch wenn wir es irgendwie erwartet hatten, waren wir alle verärgert, empört und fassungslos.»
El cruce entre la hinchada argelina, la historia y el presente del torneo no tardó en trasladarse a los medios europeos. El portal deportivo francés RMC Sport especuló con un posible «partido de la vergüenza 2.0» y planteó «warum das Spiel Algerien gegen Österreich zu einer Farce des Fußballs werden könnte», mientras que el diario argelino «El-Watan» recordó que «Selbst die Fernsehkommentatoren der beiden betroffenen Länder drückten live ihre Scham aus». Un columnista consultado por el mismo periódico calificó un escenario de arreglo como «undenkbar», en referencia directa a lo ocurrido en el estadio El Molinón hace más de cuatro décadas.
Austria evita el pasado y promete ir a ganar
En el seno de la selección austríaca, el equipo intentó marcar distancia con el pasado. El defensa Kevin Danso reconoció que no estaba familiarizado con la expresión «Schande von Gijón» y, con ironía, resumió su perspectiva: «Wenn es denn sein muss, spielen wir halt dann gegen Spanien». Stefan Posch, que disputa el torneo con una máscara especial tras una fractura de mandíbulo, aseguró desde el cuartel general del equipo en Santa Barbara: «Wir gehen ins Spiel, um es gewinnen zu wollen.» Sobre la posibilidad de que los cálculos sobre la clasificación entren en juego, Posch fue pragmático: «Wir werden dann vielleicht zu rechnen beginnen.»
El seleccionador y el cuerpo técnico austríaco insistieron en que el objetivo es sumar los tres puntos, sin النظر a combinaciones ni a rivales. Posch lo argumentó de forma tajante: «Ich kann nicht in ein Spiel gehen und sagen, 'ich will es verlieren'.» Das habe keiner aus dieser Mannschaft je gemacht – und das werde auch keiner tun.» En la misma línea, el equipo recordó que «Wenn man an einer Weltmeisterschaft teilnimmt, sucht man sich seine Gegner nicht aus und versucht nicht, die Stärksten zu meiden.» Los jugadores también subrayaron la importancia del descanso: «Es ist wichtig, dass man einmal rauskommt, in der Stadt zu Abend isst und nicht über Fußball reden muss.»
Autocrítica en el combinado austríaco
En lo estrictamente deportivo, Austria llegaba al compromiso después de un empate 4:4 en sus dos primeros partidos, con una actuación ante Argentina que dejó al equipo con la sensación de haber sido poco amenazante. Posch fue autocrítico con el rendimiento: «Mit dem Ball müssen wir mutiger auftreten und mehr Chancen kreieren.» Gegen Argentinien sei man zu ungefährlich gewesen. «Und dann müssen wir die Chancen auch verwerten.» El defensa añadió un diagnóstico sobre el juego colectivo: «Im letzten Drittel müssen wir besser hinter die Kette spielen und dadurch Gefahr ausstrahlen.»
Mientras el combinado austríaco preparaba el desplazamiento a Kansas City, donde se concentrará antes del partido del sábado por la noche (hora local), la expedición aprovechó el tercer día libre desde el inicio del torneo. El ajetreo de la fase de grupos no impide que el equipo disfrute de pequeñas rutinas fuera del campo: según relatan los propios jugadores, alguno aprovechó el miércoles para «seine Familie zu treffen und gemütlich einen Kaffee zu trinken», en palabras recogidas por la prensa germana.
La sombra de Gijón también actuó como recordatorio moral para los veteranos argelinos. Belloumi rememoró la frustración de aquel 1982 en el que Argelia derrotó por sorpresa a Alemania por 2-1 pero vio cómo el resultado de Austria y Alemania, ambos con conocimiento del resultado, les dejaba fuera del torneo: «Die schmutzige Absprache sprang ins Auge, war auf dem Spielfeld deutlich zu erkennen und führte schließlich zur gemeinsamen Qualifikation der beiden Cousins auf Kosten unseres Landes.» El jugador rememoró que «Das Publikum im Stadion El Molinon habe die deutschen und österreichischen Spieler damals lautstark ausgebuht, mit Geldscheinen gewunken und während des gesamten Spiels 'Algerien, Algerien' skandiert.»
Gijón, una herida abierta para Argelia
Sobre el arrepentimiento posterior de los protagonistas europeos, Belloumi fue taxativo: «Es ist gut, wenn man den Schaden, den man angerichtet hat, eingesteht, aber für uns hat es nichts geändert.» El diario «El-Watan» apuntó además que «Ob sich die Gedanken jener Spieler, die nun in Kansas City aufeinandertreffen, mit Gijon beschäftigt haben, bezweifelte 'El-Watan' jedoch ein wenig: 'Sie haben vielleicht schon von diesem abgesprochenen Spiel gehört.' Geboren waren sie zu diesem Zeitpunkt noch nicht.» La distancia generacional entre los equipos actuales y los testigos de 1982 quedó así subrayada por la propia prensa argelina.
Al margen del cruce deportivo, la concentración austríaca sirvió también para que la prensa planteara a los jugadores la conveniencia de mostrar un compromiso claro con valores que el presidente de la Federación Alemana de Fútbol, Bernd Neuendorf, respaldó. Sobre la exigencia de posicionarse, Neuendorf fue categórico: «Das sehe ich so», dando por buena la lectura de que no debe haber espacio para posturas que choquen con la dignidad humana en la selección germana. En el plano espiritual, el seleccionador austríaco y sus jugadores fueron preguntados por la fe y por el papel de la religión en el deporte.
En la rueda de prensa, uno de los internacionales Christian, preguntado por cómo compaginar profesión y creencia, contestó: «Damit ich so wie in jedes andere Spiel gehen kann, mit dem Wunsch, es zu gewinnen.» El futbolista añadió una reflexión personal: «Wir sind im Spiel Gegner. Und nach dem Spiel sind wir alle Christen.» La frase buscó zanjar cualquier lectura de enfrentamiento ideológico entre los equipos, en línea con lo defendido por el responsable deportivo del Consejo de la Iglesia Evangélica en Alemania (EKD), Thorsten Latzel.
La religión en el escaparate del Mundial
Latzel, en declaraciones a la agencia Deutsche Presse-Agentur, expuso la postura oficial de la iglesia evangélica ante la visibilidad de la fe en grandes eventos deportivos: «Glaube und Sport haben viel gemeinsam. Es geht bei beiden um Haltung, Werte, Gemeinschaft, Teamgeist, Fairness über Grenzen hinweg.» Al mismo tiempo, el Präses de la EKD fue tajante sobre los límites: «Religion darf niemals als Waffe dienen, Menschen verletzen und dies auch nicht legitimieren.» El pastor muniqués Rainer Maria Schießler, conocido aficionado al fútbol, resumió el sentir eclesiástico con una sentencia: «Religion darf nie Steigbügelhalter für andere weltanschauliche oder politische Botschaften sein.»
El debate sobre la religión en el Mundial 2026 se produjo a raíz de la difusión de imágenes en las que los internacionales germano Felix Nmecha y Jonathan Tah aparecen rezando tras el debut contra Curazao (7-1) junto a varios rivales. «Es zeigt die beiden Nationalspieler Felix Nmecha und Jonathan Tah, wie sie nach dem deutschen WM-Auftakt gegen Curaçao (7-1) zusammen mit mehreren Gegenspielern beten», describió la prensa. Nmecha, de 25 años y jugador del Borussia Dortmund, es identificado con el cristianismo evangélico, una corriente «besonders bibeltreue Strömung innerhalb des Protestantismus», según los medios alemanes.
Organizaciones como «Ballers in God», red de futbolistas cristianos fundada en 2015, y la iniciativa «Jesus Saves 2026» desplegaron su actividad en los estadios del torneo. El primero, que cuenta entre sus miembros con el francés Maxence Lacroix, del Crystal Palace, recoge y difunde estas acciones en redes sociales, mostrando por ejemplo a jugadores entrando al vestuario con la Biblia en la mano. La segunda, con presencia en Miami, invitó a vivir el torneo como una «göttliche Gelegenheit, die Kirche zu stärken», lo que llevó a distintos analistas a hablar de esta Copa del Mundo como una «Missionsfenster» para los grupos evangélicos.
El reto pendiente para las selecciones europeas
Analistas deportivos como Kistner pidieron al mismo tiempo a la Federación Alemana un pronunciamiento claro sobre la presencia de corrientes ultras en el seno del equipo nacional: «Kistner erwartet deshalb, dass 'der DFB sich da eindeutig äußert und sagt: Diese Art des Glaubens, diese äußerst konservative und eben auch in Teilen homophobe Haltung des Glaubens, hat im DFB keinen Platz.'» Denn el DFB stehe ja «für Werte wie Offenheit und Menschlichkeit». La pelota pasa así tanto por el césped de Kansas City como por el debate de fondo sobre qué valores deben defender las selecciones en un escaparate mundial.
En la delegación austríaca, mientras tanto, se intenta evitar que el ruido mediático afecte a la preparación. El ambiente descrito por los jugadores combina concentración y descanso: tras la sesión de trabajo del miércoles, parte del grupo aprovechó para «in der Stadt zu Abend isst und nicht über Fußball reden muss», en palabras de Posch. Austria viaja el jueves a Kansas City, con la mirada puesta en Argelia, sin más cálculo que la victoria que se pide desde dentro y desde fuera del combinado nacional.
Questions & Answers
¿Qué jugadores argelinos de 1982 han pedido la revancha ante Austria?
Lakhdar Belloumi, autor de uno de los goles de Argelia ante Alemania en 1982, pidió a sus compatriotas tomarse la revancha ante Austria a través del canal el-Heddaf. Su excompañero Rabah Madjer, célebre por su tanto de tacón con el Oporto en la final de la Copa de Europa de 1987, también recordó la frustración de aquella eliminación.
¿Qué ha dicho el seleccionador y los jugadores austríacos sobre el llamado «partido de la vergüenza»?
El defensa Kevin Danso reconoció no estar familiarizado con la expresión «Schande von Gijón». Stefan Posch aseguró desde Santa Barbara que el equipo entrará al campo con el único objetivo de ganar y descartó cualquier cálculo sobre la clasificación más allá del resultado ante Argelia.
¿Por qué la religión ha ocupado espacio informativo en la previa del Austria-Argelia?
La difusión de imágenes de Felix Nmecha y Jonathan Tah rezando con rivales tras el debut alemán contra Curazao reavivó el debate sobre la presencia pública de la fe en el Mundial, con pronunciamientos del Präses de la EKD Thorsten Latzel y del pastor Rainer Maria Schießler sobre los límites del uso de la religión en el deporte.