Ucrania y Estados Unidos están preparando el terreno político para conceder licencias que permitan la producción de misiles interceptores Patriot en Ucrania, mientras la ONU documenta un número récord de víctimas civiles y Rusia denuncia nuevos ataques contra su infraestructura energética.

El acuerdo en ciernes entre Kiev y Washington contempla la fabricación local de los codiciados misiles interceptores Patriot, un sistema de defensa aérea que Ucrania reclama con urgencia para proteger sus ciudades de los bombardeos rusos. Según informes publicados esta semana, ambas partes trabajan en el marco regulatorio necesario para que empresas ucranianas puedan producir los componentes bajo licencia estadounidense, un proceso que expertos consultados describen como técnicamente complejo y sujeto a múltiples etapas de aprobación.