Turquía ante la cumbre de la OTAN en Ankara: Ankara exige mayor poder de decisión dentro de la Alianza
Ankara, 6 de julio de 2026
AI-generated image (z-image via Kie.ai)
Summary
Antes de la cumbre de la OTAN del 7 y 8 de julio en Ankara, el gobierno turco busca una mayor influencia dentro de la Alianza. Al mismo tiempo, las detenciones, un estado de excepción de facto y las estrictas medidas de seguridad en la capital generan críticas.
Ankara, 6 de julio de 2026
Antes de la cumbre de la OTAN del 7 y 8 de julio en Ankara, Turquía se posiciona como una potencia militar y un Estado puente estratégico, y exige una mayor consideración de sus intereses dentro de la Alianza.
Peso militar y gasto en aumento
Turquía forma parte de la OTAN desde 1952 y, con aproximadamente medio millón de soldados, posee el segundo ejército más grande de la Alianza, solo por detrás de Estados Unidos. Según datos del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), el gasto militar turco aumentó recientemente un 7,2 por ciento respecto al año anterior, superando los 30.000 millones de dólares estadounidenses. Con ello, Turquía se sitúa en el puesto 18 a nivel mundial. Ankara pretende elevar su gasto en defensa hasta el cinco por ciento del producto interior bruto para finales de 2030.
Se encuentra en la encrucijada entre Europa, Asia y Oriente Medio y limita con varias regiones en crisis. Como Estado ribereño, controla en virtud del Convenio de Montreux los estrechos que conectan el Egeo y el mar Negro, lo que la convierte en una potencia clave para la región del mar Negro. El gobierno turco aboga por integrar con mayor fuerza los desafíos en el sur y el este de Europa, en la región del mar Negro y en Oriente Medio en las reflexiones estratégicas de la Alianza.
Dispositivo de seguridad en alerta máxima
En la semana previa a la cumbre, Ankara ha endurecido masivamente sus medidas de seguridad. Las medidas de seguridad se han elevado al nivel máximo: se prohíbe la circulación de camiones pesados y maquinaria de construcción en Ankara, y quedan prohibidas las manifestaciones y concentraciones. Ankara quedará sumida en un estado de excepción de facto hasta la finalización de la cumbre. A lo largo de los itinerarios de los jefes de Estado y de gobierno internacionales se han instalado pantallas visuales de ocultación, se han retirado perros callejeros y se ha expulsado a indigentes.
Para los académicos, abogados, políticos, activistas ambientales, docentes y jubilados que fueron detenidos antes de la cumbre bajo acusaciones de terrorismo hay malas noticias: muchos de ellos deberán permanecer por el momento en prisión. En total, las fuerzas de seguridad turcas detuvieron a más de 200 personas antes de la cumbre.
Equilibrio entre Moscú y la Alianza
También en la política de seguridad respecto a Moscú, Ankara busca un camino propio. Turquía mantiene estrechas relaciones con el Kremlin y no participa en las sanciones relacionadas con la guerra de Ucrania. No obstante, ha firmado todas las declaraciones de la OTAN que condenan los diversos ataques rusos contra Ucrania, incluido el ataque a gran escala de febrero de 2022, como subraya el antiguo vicesecretario general de la OTAN Hüseyin Diriöz.
El año pasado, Turquía acogió en Estambul varios encuentros directos entre Ucrania y Rusia, que condujeron a acuerdos de intercambio de prisioneros, pero no lograron avances importantes. Además, Ankara se concibe como mediadora en crisis internacionales, también en la guerra de Ucrania y en el contexto de las tensiones con Irán.
Al mismo tiempo, Turquía plantea exigencias a la arquitectura de seguridad europea. Para que un modelo de este tipo sea viable, debe incluir también a los aliados europeos que no son miembros de la UE. Se refiere en particular a Turquía, el Reino Unido y Noruega. Si Europa desarrollara una identidad propia de seguridad y defensa, esta no debe entrar en competencia con la Alianza, sino que debe complementarla.
Demandas a la arquitectura de seguridad europea
Para la OTAN, Turquía es por ello de gran importancia no solo en el ámbito militar, sino también en el energético, económico y de política de seguridad, afirma el antiguo vicesecretario general de la OTAN Hüseyin Diriöz. Precisamente por ello, su relevancia sigue intacta. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, elogió en una entrevista con la cadena estatal de televisión de Turquía al ejército, fuerte y bien entrenado, así como a la industria de defensa, de rápido crecimiento. Turquía es, con sus aproximadamente 3.000 empresas en el sector de la defensa, un país importante, según Rutte.
La industria armamentística turca ya es hoy un actor exportador a nivel mundial: el año pasado, el país exportó armas y equipamiento por valor de 10.000 millones de dólares. En este contexto, el foro de la industria de defensa, organizado hasta ahora como acto paralelo, será por primera vez parte oficial del programa de la cumbre de la OTAN. Se han dado los últimos retoques al recién concluido megacomplejo militar "Ay Yıldız", el llamado "Pentágono de Turquía".
El experto en defensa Burak Yildirim, de la Universidad de Galatasaray en Estambul, señala contribuciones concretas: "En el Báltico, aviones de combate y drones de la fuerza aérea turca realizan patrullas. En los ejercicios de desembarco en Alemania, Turquía fue un pilar fundamental: demostró que puede aportar su contribución incluso a 2.000 kilómetros de distancia. Eso es muy valioso para la OTAN."
Puntos de fricción con los socios
No obstante, también existen puntos de fricción. Ankara había rechazado el nombramiento de Mark Rutte como secretario general de la OTAN. Tras la compra del sistema ruso de defensa antiaérea S-400 en 2019, Washington excluyó además a Turquía del programa de cazabombarderos F-35. Ankara bloqueó durante largo tiempo la adhesión a la OTAN de Finlandia y, sobre todo, de Suecia, para arrancar concesiones en la lucha antiterrorista y en el levantamiento de embargos de armas.
El experto en seguridad Yildirim calificó las detenciones y las solicitudes de acreditación rechazadas de un gran número de periodistas turcos como totalmente inaceptables y en contradicción con los valores universales de la OTAN y con la modernización de Turquía. Superar las tensiones entre EE. UU. y Europa y reaffirmar la solidaridad sería el mayor éxito de esta cumbre de la OTAN, dijo Diriöz.
Otro proyecto de Ankara es la reactivación de la Iniciativa de Cooperación de Estambul (ICI), fundada en 2004. El programa busca reforzar la cooperación en política de seguridad con Estados de Oriente Medio. Son miembros Catar, Baréin, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos. Además, se espera que Turquía reciba apoyo estadounidense para su primer caza nacional KAAN, aunque el proyecto sigue enfrentando problemas con los motores.
Questions & Answers
¿Cuándo y dónde se celebra la cumbre de la OTAN?
La cumbre de la OTAN se celebra el 7 y 8 de julio de 2026 en Ankara, según confirman el gobierno turco y la Alianza.
¿Por qué Turquía exige mayor influencia en la OTAN?
Ankara hace valer su segundo ejército dentro de la Alianza, con aproximadamente medio millón de soldados, su ubicación estratégica en la encrucijada de Europa, Asia y Oriente Próximo, así como su papel como mediador en crisis internacionales.
¿Qué críticas recibe Turquía en la antesala de la cumbre?
Expertos en seguridad y representantes de la oposición critican la detención de más de 200 personas, el estado de excepción de facto en Ankara y las acreditaciones denegadas a periodistas turcos como una contradicción con los valores de la OTAN.
Cumbre de la OTAN en Ankara: Turquía reclama mayor | noticias360