Viena, 17 de julio de 2026

El aeropuerto de Viena suspendió brevemente sus operaciones el viernes por la tarde, entre las 17:30 y las 18:00, a causa de una fuerte tormenta que dejó a pasajeros de varios vuelos retenidos a bordo durante unos 20 a 30 minutos tras el aterrizaje.

La activación del llamado "Shutdown" se produjo cuando una tormenta de gran intensidad atravesó la capital austríaga, obligando al personal del aeropuerto a detener las operaciones en tierra como medida de seguridad. Aunque los aviones que estaban en aproximación lograron aterrizar sin incidentes, los pasajeros de varios vuelos debieron permanecer en sus asientos dentro de las aeronaves ya estacionadas hasta que las condiciones meteorológicas lo permitieron.