Pekín, 07 de julio de 2026

Tras fuertes intempéries e inundaciones en el sur de China con al menos cinco muertos, el supertaifún „Bavi" se dirige con velocidades máximas de viento muy superiores a los 200 kilómetros por hora hacia el sureste del país; al mismo tiempo, un deslizamiento de tierra en el distrito de Tanchang amenaza con enterrar a 33 personas.

En varias provincias de China, las fuertes lluvias y tormentas tropicales han causado daños considerables en los últimos días. Según las autoridades, cinco personas perdieron la vida, mientras que 17 pudieron ser rescatadas hasta el momento. Vientos de hasta 149 kilómetros por hora arrancaron techos de edificios y volcaron automóviles.

Deslizamiento de tierra en Gansu agrava la situación

Según informaciones de la televisión estatal china, un deslizamiento de tierra en el distrito de Tanchang, en la provincia noroccidental de Gansu, enterró a un total de 33 personas. Esto agrava la situación en una región que ya había sufrido los efectos de las lluvias continuas.

Los servicios meteorológicos consideran que la situación sigue siendo tensa, ya que desde el Pacífico el tifón „Bavi" se dirige hacia el sureste de China. Un supertaifún es una tormenta tropical que alcanza velocidades máximas sostenidas de 241 kilómetros por hora o más. Los valores máximos actualmente previstos se sitúan muy por encima del umbral de un tifón ordinario.