Rusia lanza un masivo ataque aéreo con misiles y drones contra Kiev y otras ciudades ucranianas
Kiev, 2 de junio de 2026
AI-generated image (flux-2/pro-text-to-image via Kie.ai)
Summary
Rusia lanzó en la noche del 1 al 2 de junio de 2026 un ataque masivo con misiles balísticos, misiles de crucero y drones contra Kiev y otras ciudades ucranianas, provocando al menos una víctima mortal y una veintena de heridos en la capital. El presidente Volodymyr Zelenskyy había advertido previamente de un posible golpe mayor, mientras 56 Estados miembros de la ONU condenaron el impacto de drones rusos en Rumanía.
Kiev, 2 de junio de 2026
Rusia atacó en la noche del 1 al 2 de junio de 2026 la capital ucraniana, Kiev, y otras ciudades del país con un masivo asalto combinado de misiles balísticos, misiles de crucero y drones, que causó múltiples víctimas mortales, el colapso parcial de un edificio residencial de 24 plantas y cortes de electricidad y agua en la capital.
El ataque masivo a la capital
El ataque nocturno, que se prolongó durante varias horas, fue uno de los más intensos contra la capital ucraniana desde el inicio de la guerra. En el centro de la ciudad, de unos tres millones de habitantes, se escucharon fuertes explosiones que sacudieron varios distritos y provocaron escenas de pánico entre los residentes, según relataron medios internacionales que cubren la guerra en Ucrania. Las defensas antiaéreas ucranianas estuvieron activas durante toda la madrugada en un intento por interceptar el gran volumen de proyectiles rusos.
Las autoridades ucranianas confirmaron que al menos una persona murió y otras veinte resultaron heridas en Kiev a consecuencia de los bombardeos. El administrador militar Tymur Tkatschenko fue quien comunicó estos datos a través de su canal de Telegram, donde se actualizó el balance de víctimas a medida que los equipos de rescate peinaban las zonas afectadas. En el conjunto del país, el saldo podría ser mayor, ya que varias ciudades fueron golpeadas en el mismo operativo.
Edificios residenciales devastados en Solomjanskyj
En el distrito de Solomjanskyj, uno de los más castigados, una serie de proyectiles alcanzó varios edificios residenciales. Según testigos presenciales citados por agencias internacionales, un misil impactó directamente contra un inmueble de 24 plantas, que se derrumbó parcialmente a consecuencia de la explosión. Otro ataque dañó los pisos superiores de un edificio de 15 plantas, mientras que un tercer inmueble, también de 24 plantas, y uno más de 20 plantas, sufrieron daños estructurales significativos, de acuerdo con los reportes de las autoridades ucranianas.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, advirtió de que varias personas podrían haber quedado atrapadas bajo los escombros y pidió a los residentes que se mantuvieran alejados de las zonas siniestradas para no entorpecer las labores de los servicios de emergencia. Equipos de bomberos y rescatistas trabajaron durante toda la noche en los edificios colapsados, en medio del riesgo de nuevos derrumbes y de la presencia de cristales y cables eléctricos caídos. En varios puntos de la ciudad se declararon incendios que afectaron a viviendas y a locales comerciales.
Miles de habitantes de la capital buscaron refugio en las estaciones de metro y en los refugios antiaéreos habilitados por las autoridades municipales, una práctica que se ha vuelto habitual en Kiev desde el inicio de la invasión a gran escala rusa. Las sirenas de alerta antiaérea sonaron en varias ocasiones a lo largo de la noche, obligando a los residentes a interrumpir el sueño y a descender a los sótanos y estaciones subterráneas, donde permanecieron hasta que se levantó la alerta.
El ataque provocó además cortes temporales de electricidad y problemas en el suministro de agua en varios barrios de Kiev. Las compañías energéticas ucranianas trabajaron para restablecer el servicio en las horas siguientes al bombardeo, aunque las tareas de reparación se vieron dificultadas por la magnitud de los daños en la red eléctrica. Los hospitales de la capital atendieron a los heridos, algunos de ellos en estado grave, y prepararon sus servicios de urgencias ante la posibilidad de nuevas víctimas.
La ciudad de Dnipro, en el centro-este de Ucrania, fue otra de las más golpeadas durante la noche. Las autoridades locales informaron de al menos cuatro personas muertas y dieciséis heridas en el ataque, aunque otras fuentes elevaron la cifra de víctimas mortales a seis y la de heridos a 36. Los equipos de rescate en Dnipro también trabajaron entre los escombros de edificios dañados, mientras los servicios de emergencia atendían a los heridos trasladados a centros hospitalarios.
Otras ciudades ucranianas bajo fuego
En Járkov, la segunda ciudad más importante del país, el alcalde informó de al menos diez personas heridas como consecuencia de los bombardeos rusos. La ciudad, situada cerca de la frontera rusa, ha sido blanco frecuente de ataques en los últimos meses y sus sistemas de defensa antiaérea intentaron sin éxito interceptar varios de los proyectiles lanzados desde territorio ruso. Varios distritos residenciales sufrieron daños y se reportaron incendios en viviendas y en infraestructura urbana.
Rusia también atacó objetivos en la ciudad de Zaporiyia, en el sur de Ucrania, donde se escucharon explosiones y se reportaron daños materiales, aunque por el momento no se había confirmado un número elevado de víctimas en esa urbe. La extensión del ataque a múltiples ciudades simultáneamente puso a prueba los sistemas de defensa antiaérea ucranianos, que tuvieron que repartir sus recursos a lo largo de un frente aéreo muy amplio.
Según la Fuerza Aérea de Ucrania, Moscú empleó en el ataque misiles balísticos y misiles de crucero, junto con un número sin precedentes de drones de diversos modelos. En total, Rusia lanzó contra Ucrania 656 drones y 73 misiles en el marco de este operativo, de los cuales 602 drones y 40 misiles fueron derribados o interceptados por las defensas ucranianas, según los datos facilitados por las autoridades. La elevada proporción de munición interceptada refleja la eficacia de los sistemas antiaéreos, pero no impidió que un número significativo de proyectiles alcanzara sus objetivos.
Advertencias de Zelenskyy y réplica de Rusia
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, había advertido la noche anterior, en su mensaje de vídeo de los lunes, sobre la posibilidad de un golpe mayor por parte de Rusia. En su intervención, declaró: «Die Information des Geheimdienstes über einen möglichen massiven Angriff bleibt aktuell». El jefe del Estado ucraniano insistió en que las alertas de los servicios de inteligencia sobre nuevos ataques rusos seguían vigentes y pidió a la población que no bajara la guardia.
Pocas horas después del ataque, Zelenskyy insistió en sus declaraciones en la gravedad de la situación. «Geheimdienstwarnungen bezüglich russischer Angriffe bleiben in Kraft. Ein massiver Schlag ist möglich, sie haben dies vorbereitet», señaló el presidente, subrayando que un golpe de gran envergadura era posible y que Rusia lo había estado preparando. Estas advertencias coinciden con la magnitud del ataque sufrido por Kiev y otras ciudades, que parece confirmar los peores augurios de los servicios de inteligencia ucranianos.
El presidente ucraniano destacó además la importancia de la «Operación Pawutina» («Telaraña»), lanzada hacía un año y dirigida contra objetivos militares y energéticos rusos. Zelenskyy enmarcó el ataque ruso como una represalia por las operaciones ucranianas contra refinerías y otras instalaciones de energía en territorio ruso, que han supuesto un golpe a la economía de guerra del Kremlin. En este contexto, Rusia anunció que respondería con «systematische Schläge» contra objetivos militares y centros de decisión en Kiev, tal como había advertido la semana anterior.
Rusia justificó la oleada de ataques como represalia por un ataque con drones el mes pasado contra un dormitorio en la región ocupada de Luhansk, en el que murieron 21 personas, según fuentes rusas. Moscú acusó a Ucrania de haber atacado un objetivo civil, mientras que Kiev negó categóricamente haber bombardeado ningún objeto civil en esa región y sostuvo que sus operativos se dirigieron exclusivamente a objetivos militares. La guerra de narrativas en torno al incidente de Luhansk ilustra la dificultad de verificar las acusaciones de ambos bandos en el conflicto.
En el plano internacional, el ataque coincidió con una sesión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU en la que 56 Estados miembros condenaron la caída de drones rusos en Rumanía, país miembro de la OTAN. Estos incidentes, atribuidos a la guerra rusa contra Ucrania, provocaron una fuerte reacción diplomática de los países aliados, que exigieron a Moscú el respeto del espacio aéreo de los Estados miembros de la Alianza Atlántica. La condena multilateral refleja la creciente preocupación internacional por la escalada del conflicto.
Reacción internacional y consecuencias económicas
Como medida económica vinculada al conflicto, Rusia anunció la semana anterior la prohibición de exportar combustible de aviación hasta finales de mes, en represalia por los ataques ucranianos con drones contra refinerías y otras instalaciones energéticas rusas. Esta decisión, que afecta al mercado internacional de queroseno, se produjo en un momento de tensiones en el suministro de combustibles y añadió un elemento más de presión económica al conflicto, con repercusiones que se extienden más allá de las fronteras de Ucrania.
Las Fuerzas Armadas ucranianas y los servicios de emergencia continuaron durante la jornada del 2 de junio las tareas de búsqueda y rescate entre los escombros de los edificios dañados en Kiev, Dnipro y otras ciudades afectadas. Las autoridades municipales pidieron a los residentes que informaran de cualquier persona desaparecida y que se abstuvieran de acercarse a las zonas siniestradas. Mientras tanto, Zelenskyy mantuvo contactos con aliados internacionales para coordinar la respuesta al ataque y solicitar el envío urgente de sistemas adicionales de defensa antiaérea y de munición para hacer frente a la renovada oleada de bombardeos rusos.
El ataque del 1 al 2 de junio se produjo apenas diez días después de otro bombardeo masivo de Rusia contra Kiev con misiles balísticos y drones, lo que confirma la estrategia rusa de golpear la capital de forma reiterada para minar la moral de la población y la capacidad de resistencia del Estado ucraniano. La reiteración de estos ataques plantea interrogantes sobre la capacidad de las defensas antiaéreas ucranianas, que, pese a haber interceptado un porcentaje elevado de los proyectiles, no han podido evitar que varios edificios residenciales sufrieran daños de gran consideración y que se produjera un número significativo de víctimas mortales y heridos en la población civil.
Questions & Answers
¿Qué ciudades ucranianas fueron atacadas por Rusia en la noche del 1 al 2 de junio de 2026?
Rusia lanzó un ataque masivo con misiles y drones contra Kiev, Dnipro, Járkov y Zaporiyia, según las autoridades ucranianas. Kiev fue la más castigada, con un edificio residencial de 24 plantas parcialmente colapsado en el distrito de Solomjanskyj.
¿Cuál es el balance de víctimas del ataque ruso del 2 de junio de 2026?
En Kiev se confirmó al menos una persona muerta y veinte heridas, mientras que en Dnipro las autoridades reportaron entre cuatro y seis fallecidos y entre dieciséis y 36 heridos. En Járkov se contabilizaron al menos diez personas heridas, según informó el alcalde de la ciudad.
¿Qué había advertido el presidente Zelenskyy antes del ataque a Kiev?
El presidente Volodymyr Zelenskyy había señalado en su mensaje de vídeo que la información de los servicios de inteligencia sobre un posible ataque masivo ruso seguía vigente, y añadió posteriormente que las alertas estaban en vigor y que un golpe de gran envergadura era posible. Sus advertencias se cumplieron horas después con el asalto aéreo contra la capital y otras ciudades.
Ataque ruso a Kiev: misiles, drones y víctimas en junio 2026 | noticias360