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Proceso por el atentado de Magdeburgo: la fiscalía pide cadena perpetua con internamiento preventivo
Magdeburgo, 05 de junio de 2026
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Summary
En el juicio por el atentado contra el mercado navideño de Magdeburgo, la Fiscalía General solicitó en la 35ª jornada de juicio cadena perpetua, internamiento preventivo y la determinación de la especial gravedad del delito. La defensa y el acusado presentaron numerosas solicitudes de pruebas adicionales, por lo que es probable que el veredicto no se dicte hasta junio de 2026.
Magdeburgo, 05 de junio de 2026
En el proceso penal por el atentado contra el mercado navideño de Magdeburgo del 20 de diciembre de 2024, la Fiscalía General solicitó en la 35ª jornada de juicio ante el Tribunal Regional de Magdeburgo una pena de prisión de cadena perpetua, la orden de internamiento preventivo y la determinación de la especial gravedad del delito contra el acusado Taleb A.
Acusación: Acto sin motivo ideológico, solo por interés propio
El fiscal superior Matthias Böttcher expuso el jueves el alegato de la acusación y calificó el acto, que el 20 de diciembre de 2024 cobró seis vidas en el mercado navideño de Magdeburgo e hirió a más de 300 personas, algunas de ellas de gravedad, como casi incomprensible en su dimensión. "Es indescriptible el sufrimiento que el acusado ha causado a muchas personas y familias por motivos puramente personales", dijo Böttcher. El acusado había planeado el atentado durante mucho tiempo, pero sin perseguir objetivos ideológicos serios. "El acto excede cualquier dimensión comprensible para el ser humano", continuó Böttcher.
La fiscalía acusa a Taleb A., de 51 años, originario de Arabia Saudí y que trabajó durante años como psiquiatra en el centro de tratamiento de Bernburg, de seis asesinatos consumados, 338 intentos de asesinato y numerosas lesiones corporales. Según la acusación, el acusado cometió el acto debido a un conflicto personal con una organización de ayuda a refugiados de Colonia, contra la que perdió un juicio. "Al acusado solo le importaba y le importa él mismo", resumió Böttcher la motivación.
Peritos ven peligro continuo para la comunidad
El perito psiquiátrico Bernd Langer había descrito previamente al acusado como narcisista y dependiente de la atención. En su informe, Langer llegó a la conclusión de que el acusado sigue representando un peligro para la comunidad y que se pueden esperar nuevos actos de violencia en cualquier momento. El perito también habló de un hombre que "ejerció poder como señor de la vida y la muerte" y recomendó su internamiento preventivo. El fiscal Marco Reinl también calificó al acusado en su alegato como una "bomba de relojería" de la que se esperan más delitos violentos.
El propio acusado interrumpió la sesión en varias ocasiones con gritos desde la cabina de seguridad acristalada. El juez presidente Dirk Sternberg ordenó entonces apagar el micrófono del acusado. Cuando Taleb A. continuó vociferando, se posicionaron en la sala miembros encapuchados de las fuerzas especiales judiciales. La situación se calmó solo después de que Böttcher solicitara la exclusión del acusado del resto del juicio. Ya en la 25ª jornada de juicio, el 23 de marzo de 2026, el acusado se había negado a entrar en la sala de audiencias y había sido trasladado a la cabina acristalada entre protestas.
Retraso por numerosas nuevas solicitudes de pruebas
En la 34ª jornada de juicio, el 2 de junio de 2026, los alegatos finales previstos para ese día se vieron retrasados por numerosas nuevas solicitudes de pruebas de los coacusadores, la defensa y el propio acusado. Taleb A. leyó sus propias solicitudes durante horas. Un abogado de los coacusadores solicitó, entre otras cosas, que se examinara si el vehículo había puesto en peligro a más personas de las que se suponía hasta ahora y si el número de víctimas podría aumentar como resultado. Además, se debían incluir en el acta los informes médicos y de tratamiento actuales para aclarar los daños sufridos. La defensa presentó solicitudes sobre el vehículo utilizado y el informe final de la comisión de investigación.
En el centro del procedimiento se encuentran las historias de más de 200 coacusadores que se han adherido al proceso. Entre ellos se encuentran niños, jóvenes, adultos y ancianos de varios estados federados y del extranjero. En la 31ª jornada de juicio, testificó un estudiante de servicios de emergencia de 24 años que prestó primeros auxilios la noche del atentado y tuvo que abandonar Magdeburgo a raíz de las experiencias vividas. Hasta hoy sufre pesadillas, flashbacks y problemas de concentración. Una mujer de 63 años relató el mismo día que había pasado por ocho operaciones, dependía de un andador y ya no podía vivir de forma independiente.
Historias de los coacusadores: niños, ayudantes, ancianos
Una psiquiatra infantil describió en la 30ª jornada de juicio las consecuencias del atentado para los afectados más jóvenes. Había examinado a cinco niños que seguían sufriendo gravemente las secuelas. Los niños luchaban contra graves trastornos de estrés postraumático, ataques de pánico, trastornos del sueño, dolores de cabeza y mareos. Toda la familia se veía afectada, los padres tenían que soportar las consecuencias, y una vida normal con tiempo libre, amigos y aficiones era imposible para los niños.
Peritos habían informado en sesiones anteriores de que incluso las víctimas no heridas físicamente sufrían flashbacks, trastornos del sueño y temblores. En muchos casos, el sufrimiento psicológico era suficiente para el reconocimiento como coacusador. En la 27ª jornada de juicio se escuchó al último testigo, después se escuchó a peritos sobre la cuestión de un trastorno de estrés postraumático, que es relevante para la posterior indemnización de los afectados. Sin embargo, el propio veredicto no se vería influenciado por el diagnóstico psiquiátrico de las víctimas, ya que para el acusado solo cabía una pena de prisión de cadena perpetua.
Desarrollo del procedimiento y próximas jornadas de juicio
El juez presidente Sternberg había fijado nuevas fechas de juicio en la 32ª jornada de juicio, siendo el último día del proceso, según lo previsto en ese momento, el 26 de junio. En la 26ª jornada de juicio, expresó su confianza en que un veredicto fuera posible aún en junio de 2026. Sin embargo, las numerosas nuevas solicitudes de pruebas al día siguiente retrasaron el calendario. Tras la 33ª jornada de juicio, el 12 de mayo de 2026, en la que se leyó el último dictamen pericial y se dio por concluida formalmente la fase de pruebas, el tribunal interrumpió el juicio durante tres semanas. Sternberg fijó un plazo hasta el 2 de junio para la presentación de nuevas solicitudes de pruebas.
El atentado en sí tuvo lugar la noche del 20 de diciembre de 2024. Según las conclusiones de los investigadores, Taleb A. se desvió con un coche de más de dos toneladas y 340 CV a través de un hueco en las barreras de hormigón hacia un camino peatonal hacia el mercado navideño y recorrió en zigzag a velocidades de hasta 48 kilómetros por hora entre los puestos. El juicio se está celebrando desde el 10 de noviembre de 2025 ante el Tribunal Regional de Magdeburgo. Debido al gran número de afectados, se construyó una sala de tribunal temporal de construcción ligera.
A lo largo del procedimiento, según el tribunal, se escuchó a más de 100 testigos. Los coacusadores están representados en el juicio por una gran cantidad de abogados, y varios afectados han anunciado que desean hablar ellos mismos en las próximas sesiones. El viernes, el día después de la 35ª jornada de juicio, se reanudarán los alegatos finales de los coacusadores. De momento no hay fecha concreta para el veredicto.
Internamiento preventivo y especial gravedad del delito
Además de la pena, la cuestión del internamiento preventivo como medida independiente tendrá una importancia central. La fiscalía basa su solicitud también en el dictamen psiquiátrico, que atribuye al acusado plena capacidad de culpabilidad. Si el tribunal siguiera completamente la petición de la acusación, el acusado permanecería en internamiento preventivo tras cumplir la cadena perpetua, lo que equivaldría a un internamiento permanente en un centro cerrado.
La especial gravedad del delito, solicitada expresamente por la fiscalía, tendría como consecuencia que una liberación anticipada tras 15 años sería prácticamente imposible. Solo después de cumplir un mínimo de 15 años podría tener lugar una revisión de la pena, cuyas condiciones se verían considerablemente dificultadas por la determinación de la especial gravedad del delito. De este modo, la sentencia condenatoria tendría efecto incluso más allá de la muerte del acusado, ya que el internamiento preventivo podría prolongarse hasta el final de su vida.
Questions & Answers
¿Qué acusa la fiscalía al acusado Taleb A.?
La Fiscalía General acusa a Taleb A., de 51 años, de seis asesinatos consum