Una investigación coordinada por la Fiscalía Antimafia de Milán condujo a la desarticulación de una red de narcotráfico italo-albanesa que distribuía estupefacientes en localidades turísticas del Adriático, con decomisos por valor aproximado de 1,1 millones de euros.

La operación, ejecutada por unidades de policía bajo la dirección de la Fiscalía Antimafia de Milán, se extendió a varias localidades costeras del Adriático y a zonas del interior italiano. Los puntos principales de intervención incluyeron Lignano Sabbiadoro, Bibione, Jesolo, Caorle y Adria, además de localidades vinculadas a la cadena logística como Sistiana, Latisana y la propia Milán, donde se sospecha que se coordinaban las actividades de la organización.