París, 31 de mayo de 2026

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, condenó este domingo las violentas revueltas que estallaron en varias ciudades francesas tras la victoria del Paris Saint-Germain en la final de la Liga de Campeones, exigiendo el fin de unos disturbios que se saldaron con aproximadamente 780 detenidos en todo el país.

Durante la recepción del equipo en el Palacio del Elíseo, Macron fue tajante al referirse a los incidentes ocurridos la noche anterior. "Ich will mich nicht daran gewöhnen", afirmó el mandatario, dejando clara su postura de tolerancia cero. "Das ist kein Fussball, das ist kein Sport, das ist nicht, was wir lieben. Wir werden gegenüber denjenigen, die erwischt wurden, kompromisslos sein", añadió.