Localizan alrededor de 200 kilos de artefactos explosivos en el lago Nussensee de Bad Ischl
Bad Ischl, 27 de julio de 2026
Marita Malzer / Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0
Summary
Un hombre de 35 años descubrió el sábado por la noche artefactos explosivos de la Segunda Guerra Mundial en el lago Nussensee, prácticamente seco por la sequía. Las autoridades locales prohibieron el acceso a la orilla y al sendero que rodea el lago, mientras el servicio de desactivación de explosivos retiró alrededor de 200 kilos de material y dos cargas de TNT de un kilo cada una.
Bad Ischl, 27 de julio de 2026
Unas 200 kilos de munición, detonadores y material explosivo, además de dos cargas de TNT de un kilo cada una, fueron retirados del lago Nussensee, en Bad Ischl, tras el hallazgo de reliquias de la Segunda Guerra Mundial por parte de un hombre de 35 años del distrito de Gmunden, hecho que motivó la prohibición total de acceso a la orilla y al sendero que bordea el lago.
El hallazgo tuvo lugar el sábado por la noche, cuando un residente del distrito de Gmunden, de 35 años, descubrió los artefactos en el lecho del Nussensee, un lago muy reducido por la prolongada sequía que afecta a la región. Ante el riesgo evidente para bañistas, senderistas y vecinos, la administración distrital de Gmunden extendió la prohibición de acceso a todo el perímetro del lago y al camino de excursionismo que lo circunda.
Una prohibición ampliada a toda la orilla y al sendero
La medida fue comunicada a través de Facebook, donde las autoridades instaron a la población a no acercarse a la zona: "Der Uferbereich und der Rundweg dürfen nicht betreten werden. Bringen Sie sich und andere nicht in Gefahr." En la misma publicación se recordó que el material explosivo procede, con toda probabilidad, de la Segunda Guerra Mundial, según confirmó la alcaldesa Ines Schiller a MeinBezirk OÖ.
El domingo comenzó la operación de retirada de los artefactos. El servicio de desactivación de explosivos (Entminungsdienst) examinó la zona, retiró los objetos y aseguró el material. En un primer momento, según explicó la alcaldesa, "nur" se localizaron ante el lago algunas "Sprengstoff-Kapseln" más pequeñas. Conforme avanzó la inspección, fue aflorando una cantidad mucho mayor de material: en total, se aseguró "rund 200 kg Munitions-, Zünd- und Sprengmaterial", es decir, aproximadamente 200 kilos de munición, detonadores y explosivos.
Dos cargas de TNT y detonadores de la Segunda Guerra Mundial
Entre los objetos retirados figuran dos cargas de TNT de un kilogramo cada una, que también fueron localizadas y aseguradas por el Entminungsdienst. Los detonadores encontrados son del tipo Zugzünder, es decir, cebos de tracción propios de los arsenales de la Segunda Guerra Mundial, lo que refuerza la hipótesis de que se trata de residuos de aquel conflicto abandonados en el fondo del lago.
El Nussensee es un lago de montaña situado en la vertiente norte del macizo del Katergebirge, en Bad Ischl. Normalmente alcanza una profundidad de hasta 15 metros, pero la sequía lo ha reducido hasta dejarlo "como un charco". Esa pérdida de volumen de agua dejó al descubierto zonas del lecho que habitualmente están sumergidas, lo que permitió el hallazgo casual de los restos de guerra que llevaban décadas ocultos bajo el agua.
Un lago convertido en charco por la sequía
Se trata, además, de una zona muy concurrida. El Nussensee es un popular punto de paseo y excursión en Bad Ischl, especialmente durante el verano, cuando residentes y turistas buscan refugio en sus aguas y en los senderos que lo rodean. Precisamente por esa alta afluencia, la administración distarcal decidió ampliar la prohibición inicial a la totalidad de la orilla y al camino circular, para evitar que cualquier persona accediera a una zona potencialmente cargada de explosivos.
La información fue difundida por la Agencia de Prensa Austríaca (APA) con fecha del 27 de julio de 2026, que tituló la alerta: "Sperre: Kriegsrelikte im stark ausgetrockneten Nussensee gefunden". La nota recoge el relato de los hechos y confirma tanto el descubrimiento del sábado por la noche como el inicio de la limpieza al día siguiente.
La alcaldesa Ines Schiller confirmó al medio regional MeinBezirk OÖ que el material explosivo proviene presumiblemente de la Segunda Guerra Mundial y reiteró el llamamiento a la población para que se mantenga alejada del lugar hasta que finalicen las tareas de seguridad. "No se pongan en peligro ni pongan en peligro a otros", advirtió la regidora, en línea con la prohibición de acceso dictada por la Bezirkshauptmannschaft Gmunden.
La voz de la alcaldesa Ines Schiller
El caso pone de relieve un fenómeno conocido en Austria: la presencia residual de munición de los conflictos mundiales, especialmente de la Segunda Guerra Mundial, en bosques, lagos y zonas montañosas. Cada vez que periodos de sequía prolongada dejan al descubierto fondos lacustres o cauces de ríos, aumentan los hallazgos de este tipo de material, obligando a activar protocolos de seguridad y a intervenir a los equipos especializados del Entminungsdienst.
En esta ocasión, la respuesta fue rápida. La combinación de un aviso ciudadano, la reacción inmediata de las autoridades locales y la intervención técnica del servicio de desactivación permitió acotar la amenaza en pocas horas. Aun así, mientras continúen las tareas de rastreo, la prohibición de acceder a la orilla y al sendero colindante se mantiene en vigor.
Las autoridades competentes no han detallado el calendario exacto para levantar la prohibición. Mientras se completa la inspección del lecho y los márgenes del Nussensee, los excursionistas deberán elegir rutas alternativas y los bañistas olvidarse, al menos por ahora, de este lago que en condiciones normales atrae a numerosos visitantes durante la temporada estival.
Sequía y residuos de guerra: una combinación habitual
El episodio se enmarca, además, en un contexto meteorológico excepcional. La sequía que ha vaciado en buena parte el Nussensee es la misma que está afectando a otros cuerpos de agua de la región y de Austria en general, y que ha puesto en alerta a agricultores, gestores de agua y servicios de protección civil. El bajo nivel de los lagos ha hecho visibles incluso elementos sumergidos durante décadas, algo que, como en este caso, puede entrañar riesgos añadidos.
Más allá de la anécdota, los hechos subrayan la importancia de mantener una cultura preventiva ante hallazgos sospechosos. Las recomendaciones de las autoridades austriacas en estos casos pasan siempre por avisar de inmediato a la policía o a la administración distrital y por no tocar ni mover ningún objeto que pudiera ser munición o material explosivo, una pauta que vuelve a reforzarse tras lo ocurrido en Bad Ischl.
Recomendación de no tocar posibles artefactos
Por el momento, la prioridad en el Nussensee es garantizar la seguridad de vecinos y visitantes. La alcaldía de Bad Ischl y la Bezirkshauptmannschaft Gmunden han pedido expresamente a la población que respete la zona de exclusión hasta que el Entminungsdienst confirme que el lago y su entorno están completamente libres de peligro. Solo entonces podrá reabrirse uno de los enclaves más apreciados del paisaje ischler.
Questions & Answers
¿Quién encontró los artefactos explosivos en el Nussensee y cuándo?
Un hombre de 35 años del distrito de Gmunden descubrió los restos de guerra el sábado por la noche en el lecho prácticamente seco del lago Nussensee, en Bad Ischl.
¿Qué material explosivo retiró el servicio de desactivación del Nussensee?
El Entminungsdienst aseguró alrededor de 200 kilos de munición, detonadores y material explosivo, entre ellos dos cargas de TNT de un kilogramo cada una y cebos de tracción (Zugzünder) de la Segunda Guerra Mundial.
¿Qué medidas adoptaron las autoridades tras el hallazgo?
La Bezirkshauptmannschaft Gmunden dictó una prohibición de acceso a toda la orilla del Nussensee y al sendero circular que lo rodea, y mantuvo la zona cerrada mientras continuaban las tareas de inspección y retirada del material explosivo.
Encuentran explosivos de la Segunda Guerra Mundial en el | noticias360