VIENA, 30 de junio de 2026
Con temperaturas exteriores de 40 grados, las células fotovoltaicas se calientan hasta unos 65 grados y pierden rendimiento, como explica la asociación sectorial PV Austria.
En principio, los módulos fotovoltaicos suelen funcionar a temperaturas de entre menos 40 y más 85 grados. Según PV Austria, funcionan mejor a una temperatura celular de 25 grados.
En los módulos de silicio cristalino, la eficiencia disminuye entre un 0,25 y un 0,45 por ciento por cada grado de aumento de temperatura en el interior de la célula, dependiendo de la tecnología, explicó la asociación. La eficiencia de los módulos fotovoltaicos suele situarse entre el 20 y el 25 por ciento.
