La Administración Trump deroga las normas de protección climática para las centrales eléctricas de EE. UU.
Washington, 14 de septiembre de 2026
Daniel Torok / Wikimedia Commons / Public domain
Summary
El Gobierno de Estados Unidos, bajo el presidente Donald Trump y dirigido por el secretario de Medio Ambiente, Lee Zeldin, ha derogado las obligaciones de protección climática del Gobierno anterior para las centrales eléctricas de carbón y gas. De este modo, las instalaciones pueden volver a emitir sus gases de efecto invernadero, por ahora, sin los límites previamente establecidos.
Washington, 14 de septiembre de 2026
La Administración Trump, bajo la dirección de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), ha derogado las obligaciones de protección climática para las centrales eléctricas de EE. UU. introducidas en 2024, que obligaban a las centrales de carbón y a las nuevas centrales de gas a reducir sus emisiones.
La Agencia de Protección Ambiental (EPA), bajo la dirección de Lee Zeldin, ha retirado las normas de protección climática para las centrales eléctricas de EE. UU. que habían sido promulgadas durante la Administración Biden. Según informan varios medios estadounidenses, la derogación afecta en particular a las centrales de carbón y a las nuevas centrales de gas recién construidas. Las normas vigentes hasta ahora obligaban a estas instalaciones a reducir significativamente sus emisiones de CO2 o, mediante tecnología de captura, retener alrededor del 90 por ciento de sus emisiones de CO2 hasta 2032.
Antecedentes de la decisión
El trasfondo de la decisión es la declarada política energética de la Administración Trump, que busca fortalecer la producción nacional de energía fósil. Con esta medida se revierte una de las principales iniciativas de protección climática del Gobierno precedente. La derogación se enmarca en un desmantelamiento más amplio de la normativa ambiental que se ha impulsado desde el inicio del mandato del presidente Donald Trump.
La organización ambiental Sierra Club criticó duramente la decisión. Holly Bender, directora de programas de la organización, declaró: „The Trump administration is handing the fossil fuel industry a license to keep polluting.“ Bender anunció que el Sierra Club impugnará la propuesta: „We will fight back against this reckless and dangerous proposal with everything we have in the courts, in Congress, and in communities.“ Con ello, la organización anticipó acciones legales y resistencia política en el Congreso y en los municipios.
Críticas y resistencia anunciada
Desde la perspectiva de los defensores de la derogación, la medida busca reducir los costes energéticos y asegurar el funcionamiento de las centrales existentes. La EPA argumenta que la regulación anterior sobrecargaba el mercado eléctrico y habría obstaculizado la construcción de nuevas centrales de gas. No obstante, aún no se han evaluado de forma independiente y concluyente las repercusiones económicas exactas.
Impacto en los objetivos climáticos
Las normas aprobadas en 2024 formaban parte de la política climática de la Administración Biden y tenían como objetivo reducir significativamente las emisiones de CO2 del sector eléctrico estadounidense. Con la actual derogación desaparece esta obligación. Según cálculos de organizaciones ambientales que han evaluado medidas similares en el pasado, esto podría provocar un aumento de las emisiones en el sector eléctrico, aunque todavía no se dispone de pronósticos precisos.
Al mismo tiempo, crece en los estados y a nivel municipal la resistencia contra la flexibilización a nivel federal. Varios estados habían desarrollado en los últimos años sus propios programas de protección climática para el sector eléctrico. Los observadores esperan que estos estados intenten mantener estándares propios más estrictos o recurrir legalmente contra la derogación. El Sierra Club y otras organizaciones ambientales ya han anunciado que estudian presentar demandas contra la propuesta.
Contextualización internacional
Observadores internacionales valoran la medida como un alejamiento de Estados Unidos de sus objetivos climáticos anteriores. EE. UU. se había comprometido en el pasado, en el marco de acuerdos climáticos internacionales, a reducir emisiones. Una relajación de las normas nacionales para el mayor emisor del sector eléctrico probablemente dificultará aún más el cumplimiento de estos compromisos, según analistas.
El debate sobre el trato a las centrales eléctricas de combustibles fósiles continuará en los próximos meses tanto en los tribunales como en el Congreso. Mientras las organizaciones ambientales gestan acciones legales, partes de la industria han expresado su respaldo a la medida. La EPA también ha anunciado que revisará otras normativas ambientales en los próximos meses.
Questions & Answers
¿Qué ha cambiado exactamente la Administración Trump en las normas climáticas para las centrales eléctricas?
La EPA, bajo la dirección de Lee Zeldin, ha derogado los estándares introducidos en 2024 que obligaban a las centrales de carbón y a las nuevas centrales de gas a reducir o capturar alrededor del 90 por ciento de sus emisiones de CO2 hasta 2032.
¿Quién ha criticado públicamente la decisión?
La organización ambiental Sierra Club ha criticado duramente la derogación; su directora de programas, Holly Bender, anunció medidas legales y políticas de oposición.
¿Qué consecuencias podría tener la derogación para los objetivos climáticos de EE. UU.?
Con la eliminación de la obligación de reducir las emisiones de CO2 en el sector eléctrico, el cumplimiento de los compromisos climáticos internacionales del país será considerablemente más difícil, según la valoración de los observadores.
La Administración Trump elimina los límites climáticos para | noticias360