Israel y Líbano renuevan la tregua en Washington | noticias360
Israel y Líbano acuerdan en Washington renovar la frágil tregua con apoyo de EE. UU.
Washington, 04 de junio de 2026
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Summary
Representantes de Israel y Líbano se reunieron en Washington, con mediación estadounidense, para acordar la renovación de la frágil tregua vigente desde abril. El plan contempla la creación de zonas piloto bajo control exclusivo del ejército libanés y exige el cese total de los ataques de Hezbolá. Hezbolá, que rechaza las conversaciones, no participó en la cita.
Washington, 04 de junio de 2026
Representantes de Israel y Líbano se reunieron en Washington, con mediación de Estados Unidos, y anunciaron en una declaración conjunta su compromiso con la "Umsetzung einer Waffenruhe" —la implementación de un alto el fuego—, condicionada a la cesación completa de los ataques de Hezbolá, anunció el Departamento de Estado estadounidense.
Un acuerdo en la capital estadounidense
El acuerdo, alcanzado tras la cuarta ronda de contactos directos entre enviados israelíes y libaneses —los primeros a nivel político desde 1983—, fue presentado el 3 de junio en Washington, D. C., y difundido por el Departamento de Estado de Estados Unidos, según confirmaron fuentes oficiales.
Una declaración conjunta publicada tras la reunión sostiene que ambas partes se declaran dispuestas, bajo mediación estadounidense, a "renovar su frágil alto el fuego", en palabras recogidas por la agencia Reuters. El texto fue emitido en la capital estadounidense y no precisa si el nuevo compromiso constituye una extensión temporal limitada.
Según el comunicado, el plan prevé el establecimiento de "Pilotzonen unter exklusiver Kontrolle der libanesischen Armee" —zonas piloto bajo control exclusivo del ejército libanés— en las que únicamente las fuerzas armadas regulares libanesas ejercerían autoridad. Hezbolá, la milicia proiraní, sería exhortada a retirarse de las áreas al sur del río Litani, en la frontera con Israel.
Las condiciones del plan: zonas piloto y retirada de Hezbolá
La declaración hace además un llamado a Hezbolá para que detenga por completo sus ataques contra territorio israelí. Ambas partes afirmaron que la implementación de la tregua depende "von einer vollständigen Einstellung der Angriffe der Hisbollah" —de un cese total de los ataques de Hezbolá— y que los pasos acordados "Diese Schritte werden Fortschritte hin zu einem umfassenden Friedens- und Sicherheitsabkommen ermöglichen", es decir, permitirán avanzar hacia un acuerdo integral de paz y seguridad.
El comunicado advierte que "staatlicher oder nichtstaatlicher Akteure, die Zukunft des Libanons als Geisel zu nehmen" —cualquier intento de actores estatales o no estatales de tomar como rehén el futuro del Líbano— será rechazado. La referencia parece apuntar directamente a Irán, que respalda a Hezbolá, según la valoración de analistas citados por la prensa internacional.
La tregua entre Israel y Líbano está vigente desde el 17 de abril de 2026 y fue extendida a mediados de mayo, aunque ambas partes se han acusado mutuamente de violarla de forma reiterada. Israel y Hezbolá han seguido atacándose casi a diario a pesar del cese el fuego, e Israel ha proseguido con bombardeos y el avance terrestre de sus tropas hacia el interior del territorio libanés, especialmente en el sur.
Hezbolá rechazó tanto la tregua como las conversaciones de Washington y no participó en los encuentros, confirmaron fuentes diplomáticas. La milicia, respaldada por Teherán, ha continuado disparando cohetes contra Israel en respuesta, según el grupo, a la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, ocurrida en el marco del conflicto más amplio.
Hezbolá rechaza la tregua y no participa en las conversaciones
Líbano fue arrastrado a la guerra de Irán a comienzos de marzo, cuando Hezbolá —ya en conflicto abierto con Israel a raíz de la guerra de Gaza— reabrió un frente de hostilidad que había sido parcialmente contenido por el alto el fuego de noviembre de 2024, descrito como extremadamente frágil desde su inicio.
A finales de febrero, Israel y Estados Unidos habían iniciado la guerra contra Irán. En el curso de ese conflicto, Hezbolá reanudó el lanzamiento de cohetes hacia territorio israelí, lo que provocó una nueva escalada. En abril, Israel acusó a la milicia de rearmarse en violación del alto el fuego y continuó atacando sus posiciones en el sur del Líbano.
Israel y Líbano no mantienen relaciones diplomáticas y nunca han firmado un acuerdo de paz. Sin embargo, desde abril los representantes de ambos gobiernos hablan directamente por primera vez a nivel político desde 1983, y la ronda actual de Washington representa el cuarto ciclo de discusiones, en un proceso que aún debe definir los detalles de implementación.
El Departamento de Estado estadounidense confirmó que Israel y Líbano han acordado una vía para implementar la tregua, aunque los detalles concretos sobre cómo se establecerán las zonas de seguridad siguen sin estar claros, según reconocieron las propias partes en la declaración conjunta.
Un contexto regional marcado por la guerra de Irán
La renovada apuesta por el alto el fuego se produce en un contexto regional extremadamente volátil. Un aeropuerto en Kuwait resultó gravemente dañado en un reciente ataque que los Guardianes de la Revolución de Irán reivindicaron como propio, mientras Irán advirtió contra nuevos actos hostiles, y la Casa de Representantes de Estados Unidos aprobó por un margen estrecho una resolución contraria al enfoque del presidente Donald Trump hacia Irán.
Trump aseguró al New York Post estar dispuesto a reunirse con el jefe de Estado iraní, Mojtaba Jamenei, y sugirió que podría haber avances con Teherán. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó por su parte que el conflicto con Irán "no ha terminado, pero el país ha sido debilitado". En Irán, además, se llevó a cabo una nueva ejecución, según la prensa internacional.
Líbano, por su parte, ha informado de nuevas víctimas mortales y de ataques israelíes en su territorio en los últimos días. La guerra en curso ha supuesto una carga adicional para las conversaciones entre Estados Unidos e Irán orientadas a poner fin al conflicto, en las que Teherán exige también el fin de las hostilidades en Líbano como condición para cualquier acuerdo marco.
El gobierno libanés, que no es parte en la guerra entre Israel y Hezbolá, tiene una influencia limitada sobre la milicia proiraní, según reconocieron fuentes diplomáticas. En las negociaciones con Estados Unidos sobre un acuerdo marco para terminar la guerra de Irán, Teherán reclama igualmente el fin del conflicto libanés, lo que vincula ambos frentes de manera directa.
El papel de Líbano y los límites del gobierno de Beirut
En la declaración se subraya que el futuro de las relaciones entre Israel y Líbano debe ser decidido por los dos gobiernos. El comunicado añade que las partes tienen previsto celebrar nuevas conversaciones dentro del mismo mes, en un intento de consolidar los avances anunciados y de traducir en hechos los compromisos adquiridos en Washington.
A pesar de la esperanza que enciende el nuevo compromiso, los antecedentes no invitan al optimismo: los altos el fuego previamente acordados entre Israel y Hezbolá fueron violados de manera reiterada. La propia declaración reconoce implícitamente esa fragilidad al insistir en que la tregua "depende" del cese total de los ataques de Hezbolá, una condición que la milicia no ha aceptado ni parece dispuesta a aceptar en el corto plazo.
La comunidad internacional seguirá de cerca la evolución de los contactos. Mientras tanto, la población civil del sur del Líbano y del norte de Israel continúa pagando el precio de un conflicto que, pese a los anuncios diplomáticos, no ha dejado de cobrarse víctimas casi a diario desde el inicio de la nueva escalada en marzo.
Incógnitas y próximo ronda de contactos
La próxima ronda de conversaciones, prevista para las próximas semanas, deberá arrojar luz sobre los aspectos operativos del plan: la delimitación de las zonas piloto, el calendario de retirada de Hezbolá al sur del Litani, los mecanismos de verificación y el papel exacto que desempeñarán las fuerzas armadas libanesas en el nuevo dispositivo de seguridad.
El desenlace de estas gestiones es incierto. La fragilidad estructural del proceso —un gobierno libanés con poder limitado sobre Hezbolá, una milicia hostil a las conversaciones y un Irán que condiciona cualquier acuerdo regional al fin de la guerra en Líbano— sugiere que el camino hacia una paz duradera será, como mínimo, largo y sin garantías.
Por ahora, Washington ha vuelto a situarse en el centro de los esfuerzos diplomáticos en Oriente Medio. La pregunta que queda abierta es si la declaración conjunta del 3 de junio marcará un punto de inflexión o se sumará, como las anteriores, a la larga lista de treguas rotas en una de las regiones más volátiles del planeta.
Questions & Answers
¿Quiénes se reunieron en Washington el 3 de junio de 2026?
Se reunieron representantes de los gobiernos de Israel y Líbano, con mediación de Estados Unidos, en lo que constituye la cuarta ronda de contactos directos entre ambos países a nivel político desde 1983.
¿Qué exige el acuerdo de tregua a Hezbolá?
El plan prevé la creación de zonas piloto bajo control exclusivo del ejército libanés y exige que Hezbolá se retire de las áreas al sur del río Litani y cese por completo sus ataques contra Israel.
¿Por qué Hezbolá no forma parte de las conversaciones?
La milicia proiraní rechaza tanto la tregua como las conversaciones de Washington, y ha continuado sus ataques contra Israel en respuesta a la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei.