Incendios en Burdeos: Evacuación y ola de calor 2026 | noticias360
Incendios forestales cerca de Burdeos: cientos de miles de evacuados y se espera una nueva ola de calor
Burdeos, 28 de julio de 2026
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Summary
En el suroeste de Francia arden los incendios forestales más graves desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Más de 220.000 personas ya han tenido que ser puestas a salvo, mientras una nueva ola de calor con temperaturas de hasta 40 grados agrava aún más la situación.
Burdeos, 28 de julio de 2026
En el suroeste de Francia, miles de equipos de emergencia luchan contra los incendios forestales más graves desde el final de la Segunda Guerra Mundial; desde el miércoles más de 220.000 personas han sido evacuadas de la costa atlántica, mientras los meteorólogos anuncian una nueva ola de calor con temperaturas de hasta 40 grados centígrados.
Magnitud de la destrucción
El gran incendio en el departamento de Gironde se ha acercado ya hasta unos 15 kilómetros de la ciudad de Burdeos y ha destruido alrededor de 42.000 hectáreas de bosque y matorral. Esto equivale a una superficie de unos 420 kilómetros cuadrados, mayor que la ciudad de Colonia. Según el presidente francés Emmanuel Macron, se trata de uno de los desastres naturales más graves que ha afectado al país en las últimas décadas. Macron habló el lunes por la noche, durante una visita al puesto de mando en Burdeos, de los "incendios forestales más graves desde el final de la Segunda Guerra Mundial".
Según las autoridades, están desplegados unos 2.500 bomberos, 18 aviones cisterna y alrededor de 1.500 soldados. La Bundeswehr envió el lunes por la tarde dos helicópteros de transporte y un avión de transporte tipo A400M con material a la región de la crisis; la operación está prevista para cinco días. También Suiza presta ayuda oficial: ya el sábado partieron desde Ginebra 34 bomberos con vehículos de extinción hacia Burdeos; su intervención se prolongará hasta principios de agosto.
Equipos de emergencia y ayuda internacional
La situación sigue siendo crítica según las declaraciones de los oficiales de bomberos. Un oficial declaró a la cadena France Info que el gran incendio podría durar aún "varias semanas, o incluso varios meses" antes de quedar completamente extinguido. El portavoz de los bomberos franceses, Eric Brocardi, describió las condiciones como un "escenario similar al de una guerra, en el que estamos constantemente bajo fuego y todos tenemos que ponernos a salvo". Sobre la zona del incendio se formó, según confirmaron expertos franceses, por primera vez en Europa un llamado pirocumulonimbo: una formación nubosa masiva que genera sus propios vientos y porta rayos. Este fenómeno hasta ahora era conocido principalmente en Australia y Estados Unidos.
El lunes por la mañana, la portavoz del gobierno Maud Bregeon había pedido encarecidamente a la población que no se desplazara a Gironde mientras el incendio no estuviera controlado. Macron se mostró al mismo tiempo convencido de poder hacer frente al incendio: "Vamos a ganar esta batalla para proteger a la población", dijo, y elogió "el trabajo notable para proteger a la población civil".
Consecuencias económicas
Las consecuencias económicas ya son graves. Patrick Seguin, presidente de la Cámara de Industria y Comercio de Gironde, declaró a la cadena BFMTV: "Es un golpe duro para gran parte de un departamento marcado sobre todo por el turismo: el turismo se ha detenido por completo, la temporada se ha acabado". En la región, popular entre los turistas alemanes, en torno a Biscarrosse, Lège-Cap-Ferret y Cap Ferret, se evacuaron numerosos campings y playas.
En paralelo, también en España hay graves incendios activos. Las zonas más afectadas son la provincia de Ávila, al oeste de Madrid, y las regiones vecinas de Madrid y Toledo; allí las llamas han destruido en conjunto casi 80.000 hectáreas de bosque y matorral. En la provincia de Ávila hubo que evacuar a unos 5.000 habitantes. En la provincia de Castellón, en el este de España, unas 16.000 personas abandonaron sus hogares. En toda España, alrededor de 90.000 personas se ven afectadas por evacuaciones o restricciones de salida.
También Portugal lucha desde el lunes contra varios incendios forestales. En el centro y el norte del país, cerca de Braga, Bragança y Santarém, las llamas arrasan matorrales. Más de 1.000 efectivos de bomberos están desplegados, apoyados por unos 20 aviones cisterna y helicópteros. El servicio meteorológico portugués advierte de un riesgo de incendio muy alto o extremo en prácticamente todo el país; solo a lo largo de la costa el riesgo es algo menor. En el norte y el centro se esperan temperaturas en torno a los 39 grados centígrados.
La ola de calor como acelerador de los incendios
La situación meteorológica probablemente seguirá empeorando. El servicio meteorológico francés Météo-France prevé a lo largo del martes una nueva ola de calor en gran parte de Francia; el miércoles se alcanzarán temperaturas de hasta 40 grados en el suroeste. También en España se esperan hasta 40 grados. El jefe del gobierno español, Pedro Sánchez, hizo un llamamiento "a todos los ciudadanos de todo el país para que extremen las precauciones y adopten todas las medidas de cautela posibles".
Los científicos ven una relación directa con el cambio climático. Juli G., experta en clima española, declaró: "En cuanto la sociedad acepte que estamos cambiando el clima, estos incendios serán parte de la nueva normalidad; en otras palabras: son exactamente lo que esperábamos". Pausas, del centro de investigación CIDE en Valencia, advierte: "Desde hace décadas se viene alertando de que las consecuencias podrían ser muy graves si seguimos disparando las temperaturas". Con las olas de calor actuales, "casi cualquier tipo de vegetación puede arder".
Los científicos alertan sobre la nueva normalidad
Theodore Keeping, experto en incendios forestales del Imperial College London, calificó los incendios en España y Francia como "fuegos que arden con la intensidad de varias bombas atómicas". Keeping explicó al Science Media Centre británico que los incendios se encuentran "entre los más extremos que jamás hayamos vivido en Europa, tanto por su extensión como por la velocidad de propagación y las tormentas pirocumulonimbo que generan". Víctor Resco de Dios, experto en incendios de la española University of Lleida, habló de una "intensidad de varias bombas atómicas".
Otro factor de riesgo son las consecuencias sanitarias. Elisabeth Dietze, de la Universidad de Göttingen, señaló que los daños ecológicos apenas se están "teniendo en cuenta": "La quema de vegetación puede generar sustancias peligrosas para la salud que, entre otras cosas, pueden afectar tanto a la calidad del aire como a la del agua". También cambia la dinámica de escorrentía en las superficies quemadas; tras grandes incendios esto puede afectar a la protección contra inundaciones en zonas de media montaña. Las estimaciones mundiales hablan de más de 100.000 muertes adicionales al año por la exposición al humo de los incendios forestales.
Mientras tanto, los equipos de emergencia intentan estabilizar los frentes. Según las autoridades, el menor de los dos incendios cerca de Burdeos ya está controlado; pero el fuego de mayor tamaño sigue causando grandes dificultades a los equipos de rescate. El portavoz de los bomberos declaró: "No es posible combatir por completo incendios de esta magnitud sin que el fuego disminuya claramente, y el regreso de condiciones muy calurosas en los próximos días hace probable una mayor propagación de estos incendios".
Riesgos sanitarios y ecológicos
Incendios comparables en Europa ya habían causado graves daños en junio de este año. Un incendio forestal en el centro de Portugal destruyó hace apenas un mes unas 13.000 hectáreas. En Francia, solo el pasado fin de semana ardieron 10.000 hectáreas entre el sábado y el domingo. En la provincia de Ávila, cerca de Madrid, las llamas destruyeron, según los datos más recientes, unas 70.000 hectáreas.
Las evacuaciones han alcanzado proporciones enormes. Según los últimos datos, más de 220.000 residentes y turistas han sido puestos a salvo, muchos de ellos de la región vacacional de la costa atlántica, popular entre los alemanes. En España hay en total unos 90.000 afectados. Las autoridades habilitaron alojamientos de emergencia en escuelas y pabellones deportivos; por el momento no se vislumbra el regreso a las zonas evacuadas.
La solidaridad internacional es grande. Además de Alemania y Suiza, también otros estados europeos han ofrecido apoyo. La Comisión Europea coordina las ayudas a través del mecanismo de protección civil. El presidente francés Macron anunció que intensificará aún más la ayuda. Al mismo tiempo crece la preocupación por una extensión de los incendios a otras partes del suroeste si la anunciada ola de calor aviva más las llamas.
Las consecuencias a medio plazo para las regiones afectadas aún no se pueden vislumbrar. Además de los daños directos al bosque y a las infraestructuras, los expertos temen efectos a largo plazo sobre la biodiversidad, el ciclo del agua y la erosión del suelo. Las autoridades competentes en Francia y España han anunciado muestras de suelo para investigar la contaminación por metales pesados y otros contaminantes. La reforestación llevará años.
La situación sigue siendo tensa: con temperaturas de hasta 40 grados centígrados y sequedad persistente, los meteorólogos esperan un nuevo agravamiento de las condiciones en los próximos días. Los bomberos piden a la población que comunique de inmediato cualquier aparición de humo y que se mantenga alejada de las zonas incendiadas. También en Suiza, Austria e Italia el riesgo de incendio forestal es elevado según los respectivos servicios meteorológicos.
El servicio meteorológico francés Météo-France ha emitido avisos de calor de nivel naranja para gran parte del país. En España rigen avisos por calor extremo en varias provincias. Ambos países han puesto a sus equipos de emergencia en el máximo nivel de alerta. También Portugal se prepara para un nuevo agravamiento de la situación.