Beirut, 04 de junio de 2026
El jefe de Hezbolá, Naim Kassim, anunció el jueves al mediodía que la milicia rechaza el acuerdo de alto el fuego alcanzado la noche del miércoles en Washington entre negociadores israelíes y libaneses, mientras seguían registrándose ataques en el sur del Líbano y la muerte de un casco azul de la FINUL.
Un acuerdo frágil nacido en Washington
El acuerdo, alcanzado en la capital estadounidense tras reuniones entre delegaciones de los gobiernos de Israel y Líbano, prevé la implementación del alto el fuego vigente desde abril, considerado frágil desde su entrada en vigor. Las negociaciones buscan estabilizar una situación que se ha deteriorado con intercambios de fuego casi diarios en la frontera.
Como parte de la implementación, el ejército israelí se retiró de la localidad fronteriza de Dibbin, en el sur del Líbano, una zona a la que sus fuerzas habían ingresado en las últimas semanas. Las Fuerzas Armadas libanesas confirmaron la retirada, aunque el ejército israelí no había comentado oficialmente el repliegue al cierre de esta información.
Hezbolá descarta el pacto
El pacto contempla que el Ejército libanés desarme a Hezbolá y asuma el control exclusivo de zonas de seguridad de las que la milicia chií respaldada por Irán deberá ser excluida. Para ello se prevén también zonas piloto donde los actores no estatales quedarán apartados. Sin embargo, Hezbolá, que ataca el norte de Israel con drones y cohetes, calificó el acuerdo como una «Farce und Erniedrigung».
